Autor: PAMELA JUANITA CORDERO
La profunda amistad entre el Monito Aravena y Tomás Vodanovic
N el sector cordillera del Monumental, Tomás Vodanovic y sus amigos gritaban como locos cuando ingresó Alexander Aravena por Ben Brereton, a los 49 minutos del partido entre la Roja y Paraguay. “¡Grande, Monito! ”, seoía clarito en los videos que el propio alcalde de Maipú subió a sus redes sociales. Para él se trataba de un momento especial. Sociólogo de profesión, egresado de la Universidad Católica y además hincha fanático de los cruzados, en 2015 Vodanovic llegó como voluntario a la escuela Carlos Prats de La Pincoya. Para entrar en onda con los pequeños del Séptimo B, de entre 11 y 12 años, les pidió que describieran un sueño y qué los motivaba para cuando fueran grandes. Iba conociendo. Era un curso masivo. “En ese ejercicio era difícil que engancharan. Y cuando le pasamos la hoja al Ale, cualquier niño de séptimo básico no está muy claro para dónde va la micro, pero el Ale estaba muy claro, puso altiro: jugar en el Barcelona. Sus compañeros se reían de él, pero a él no se le movía ni un músculo de la cara. Para él no era un sueño jugar en el Barcelona, era un objetivo”, recuerda Vodanovic. Ese chico soñador era Alexander Aravena, que vivía a dos cuadras de la escuela y que ya jugaba en las inferiores de la UC como delantero. Tenía 12 años.
Ahí comenzó la historia que hoy ya va en una amistad y en cierto fanatismo de Vodanovic hacia el joven a quien le enseñó historia y quien le dice Tío Tomy. "El Ale es muy mateo, un viejo chico. Entrenaba todos los días para eso, no se apuraba, quería hacerlo bien en Católica, ir a la Roja. Y yo fanático de la Católica. La primera vez que lo fui a ver fue frente a la U, el Ale hizo los dos goles en el 4-2, dos pases. Ahí dije: es bueno en serio”, recuerda Vodanovic. Al año siguiente, Monito Aravena le regaló su camiseta de campeón y Vodanovic una original de Barcelona que le trajo desde Europa. "Estoy feliz, ante Paraguay fue muy emocionante. Nunca nosimaginamos el debut que tuvo, fue euforia, de volvernos locos. Hoy en la mañana (martes) hablamos. No se la creía mucho, pero estaba contento. Estamos felices de que cumpla sus sueños. Hasta a mí me han llamado En 2016 intercambiaron camisetas en la casa de Aravena. Vodanovic le regaló una original del Barcelona; el Monito, una de campeón con la UC. “Yo he tratado de jugar el rol de profe y hermano mayor, de protegerlo del entorno”, dice el edil sobre el delantero que ganó fuerza como recambio en la Roja.
Alcalde de Maipú se emocionó con su ex alumno en el 7%B de La Pincoya Aravena tuvo un estreno soñado en la Roja ante Paraguay. de todos lados, imagínate los mensajes que le llegan a él, seguro que debe estar más tranquilo y más focalizado que todos nosotros, porque es bien maduro”, agrega. -Usted es bien protector con Aravena. Él tiene 20 y usted 32. -Cuando le hacía clases tenía 12 y el Ale se crió en un entorno complejo. Porque donde creció no era un barrio tranquilo, en la escuela había muchos niños que tenían que enfrentar dificultades grandotas en la vida. Yo he tratado de jugar el rol de profe y hermano mayor, de protegerlo del entorno y de cómo iba tomando sus decisiones.
Está lleno de historias de cabros buenos para la pelota que se marean y quedan en el camino, pero él y su familia tienen todo más claro que nosotros. -Tiene vía directa con él. -Hablamos harto, lo voy a vera los partidos.
Nunca hemos perdido el contacto, desde que le hice clases hasta ahora siempre mantuvimos una buena relación, me tocó ir a verlo con la Católica siempre, a Perú cuando fue al Sudamericano con la Selección, lo fui a ver a Brasil con la Sub 17, a Chillán cuando jugaba en Nublense. -Llegó a hacer clases en 2015, plena Copa América. Ahora Aravena juega con ellos. -Yo estaba abonado a la Copa América y de los chiquillos ninguno iba al estadio, así es que en la mañana llegábamos y hablábamos del partido.
Ahora todos con los que jugó ayer, Bravo, Vidal, Medel, eran sus ídolos, y por eso fue tan emocionante verlo en el estadio, Alexis dándole instrucciones, Vidal retándolo, Gary abrazándolo, era como oye está jugando con sus ídolos de igual Nunca me imaginé que el Ale ¡ ba a hacer dupla con Alexis a estadio lleno, jajá, yo estaba vuelto loco en el estadio.