Autor: Camilo Vargas / Udla
Sin asignar
Sin asignar Felipe Oelckers / Unab Señora Directora: Durante la discusión del Presupuesto 2026, el debate en salud y, en particular, en las políticas orientadas a personas mayores, fue extenso y permitió revisar el alcance de programas relevantes como Más AMA (Más Adultos Mayores Autovalentes), una de las principales iniciativas de interpretar la trayectoria futura de los precios. Cuando el componente menos volátil se modera, el mensaje es que la economía está dejando atrás presiones inflacionarias de carácter estructural, no solo transitorio. En este escenario, el rol del Banco Central resulta central. La política monetaria, implementada de manera autónoma y con un alto costo en términos de actividad durante parte del ciclo, comienza a mostrar resultados consistentes.
Las proyecciones apuntan a que la inflación convergerá hacia la meta del 3% en el corto plazo, antes de lo previsto originalmente, lo que abre espacio para una discusión más equilibrada entre estabilidad de precios y dinamismo económico. Presupuesto 2026 y personas mayores apoyo a este grupo.
En la tramitación, este plan, que se implementa desde 2015 y está presente en 248 comunas del país, enfrentó la posibilidad de quedar sin financiamiento para este año, situación que generó inquietud entre beneficiarios, equipos de salud y distintos actores, quienes expresaron su preocupación por su eventual eliminación.
Ese proceso derivó en su reincorporación al presupuesto, lo que representa una señal positiva, ya que su cobertura e impacto en la autonomía, funcionalidad e independencia de los usuarios ha sido significativa, por lo que asegurar su continuidad permite resguardar avances ya consolidados y seguir perfeccionando su implementación.
La vinculación entre los centros de salud familiar y las personas mayores sigue siendo un eje central, especialmente cuando la protección social, la promoción del bienestar, el envejecimiento activo y la prevención de enfermedades forman parte de las prioridades del sistema, dialogando, a la vez con una realidad demográfica ineludible en Chile, donde el 14 % de la población tiene 65 años o más según el Censo 2024. Autor: Camilo Vargas / Udla.