Editorial: El desastre oncológico
Editorial: El desastre oncológico reinta y tres por ciento. Esa es la mortalidad por cáncer en la Región de Los Lagos, cifra que eclipsa trágicamente el 19% nacional. Tras el dato estadísti co subyace el calvario de familias en T Puerto Montt, Alerce, Calbuco o Chiloé, empeñando su patrimonio en viajes hacia Valdivia o Bariloche para mendigar un tratamiento oportuno. La enfermedad avanza con voracidad y no entiende de calendarios fiscales ni menos de las decisiones que generalmente dejan en un cajón las urgencias de las regiones. Resulta inexcusable que el Estado opere con una lentitud que roza la indolencia. El proyecto del Centro Oncológico obtuvo su Recomendación Satisfactoria en junio de 2025. Se sorteó la barrera técnica, hubo aplausos e incluso se instalaron letreros que hoy ya no están. La lógica exigía una inyección inmediata de fondos para iniciar el diseño. Sin embargo, la realidad impuesta por la miopía centralista postergó la asignación presupuestaria sectorial recién para 2027.
La directora del Servicio de Salud del Reloncaví resumió la crudeza de esta frustración: "Hemos tratado de impulsar, direccionar, convencer, entusiasmar, que este presupuesto se pueda adelantar, porque un año para un paciente con cáncer es un tiempo muy prolongado". Las estrecheces del Gobierno Regional ahogaron la posibilidad de un salvataje local. Ante la asfixia financiera, consejeros de la zona proponen las concesiones como vía de escape. La fórmula exacta es materia de debate técnico; lo intransable es la urgencia. Congelar la iniciativa en planillas ministeriales es firmar una condena anticipada para los vecinos del sur, como si las vidas en juego fuesen solo un número en una planilla. Así las cosas, el gobierno que asume este 11 de marzo hereda un déficit de infraestructura y una profunda deuda moral. La ciudadanía exige calificar este recinto como emergencia regional, activando vías excepcionales para financiar su diseño y posterior construcción.
Santiago debe comprender que, en la oncología pública, la agilidad de una simple firma administrativa traza la delgada frontera entre la vida y la muerte.. Una mortalidad del 33% por cáncer exige adelantar el presupuesto estatal para evitar que la burocracia cobre más vidas locales. E Editorial