Una huella imborrable
Una huella imborrable AGRUPACIÓN LASTARRIA MISTRAL Luciano Kulczewski junto a su mujer, Lucía Yánquez, en la playa, parte del álbum familiar.
L as conversaciones comenzaron tiempo atrás cuando Francisco Prado, constructor civil y docente de la Escuela de Arquitectura de la UC, le propuso a la arquitecta Elvira Pérez, también profesora del plantel, hacer un taller de investigación sobre Luciano Kulczewski.
Ambos sabían que era necesario revisitar su obra y entender su desarrollo profesional, ya que había inmuebles de su autoría que eran prácticamente desconocidos, y que hablan de un Kulczewski alejado de la estética ornamentada con la que se le conoce. De hecho, el propio Francisco había comprado una casa en Ñuñoa que resultó llevar la firma del arquitecto, dato que descubrió cuando quiso restaurarla. Entre la inquietud de ambos apareció la tesis doctoral del arquitecto y profesor del área de Estética UC, Ronald Harris, quien ya tenía una investigación avanzada sobre él.
Así, formaron un equipo interdisciplinario para dar vida a "La obra de Luciano Kulczewski", de Ediciones ARQ, que, además de adentrarse exhaustivamente en la vida y el contexto en el que trabajó este personaje de culto en la cultura pop, entrega un catálogo de 101 proyectos ordenados cronológicamente que "constituyen el corpus más completo de su legado hasta la fecha, siendo un gran aporte para su valoración y comprensión", explica en el prólogo el arquitecto Fernando Pérez.
Los autores se sumergieron en los archivos que Kulczewski legó tanto a la UC como a la U. de Chile en los años 30. "Nos sirvió también un trabajo anterior realizado por el arquitecto Enrique Burmeister, quien entrevistó a Kulczewski en 1969, y es de los pocos testimonios de primera mano que obtuvimos", explica Harris. También se pusieron en conUna huella imborrable "La obra de Luciano Kulczewski" es el nuevo libro de Ediciones ARQ que recorre la vida personal y profesional de este destacado arquitecto de comienzos del s. XX, reconocido por su estilo singular y ecléctico. A sus emblemáticas obras se suman decenas de trabajos que los autores descubrieron y que hablan de su capacidad para adaptarse a los tiempos y a una amplia gama de encargos. Texto, Soledad Salgado S. Fotografías, gentileza Ediciones ARQ. PATRIMONIO Piscina escolar temperada, declarada Monumento Histórico en 2016. PORTAFOLIO KULCZEWSKI. ARCHIVO DE LA ARQ. CHILENA, U. DE CHILE En la portada, edificio en Merced, el primer "rascacielos" de Santiago, 1928. Croquis de 1935. Casa en calle Lo Encalada. OBRAS DEL ARQUITECTO LUCIANO KULCZEWSKI G. PONTIFICIA U. CATÓLICA DE CHILE. Una huella imborrable Interior de la casa taller. Domina una composición ecléctica. De 1929 son las residencias Lazcano y Varas.
Él mismo hablaba de un estilo “barroco kulczewskiano”. tacto con distintas organizaciones, como Lastarria Mistral, por ejemplo, mediante la cual accedieron a objetos personales, conseguimos conseguimos cosas inéditas y valiosas, como manuscritos, manuscritos, fotos, certificados de notas del Instituto Instituto Nacional”, cuenta Prado. La investigación investigación consistió, además, en conversaciones con sus descendientes; de hecho, se dieron cuenta de que varias obras que la familia dice haber visitado ya desaparecieron.
El volumen destaca la versatilidad de Kulczewski, Kulczewski, agrupando su obra en tres etapas, desde desde sus inicios cuando acoge con precisión estilos estilos clásicos y muy académicos (construcciones en la Quinta Normal, por ejemplo) a una época más difundida y hasta cool en la que desparrama desparrama su estilo característico. Los inmuebles, decorados, hablan de una fantasía propia influido por las vanguardias europeas y sus viajes a Buenos Buenos Aires, como su casa taller o el edificio del Colegio de Arquitectos. En el último período se vuelca a lo moderno y estilos más actuales, con los que hace varios conjuntos obreros del norte. Tenía también una yeta política y asumió funciones públicas que se entrelazaron con su quehacer. “Le preocupaban ciertos temas sociales. Hizo harta vivienda colectiva y es interesante interesante ver cómo en algunas de las poblaciones poblaciones hay ornamentos distintos en cada casa para que fuera reconocible por su usuario”, explica Elvira Pérez. “Además, trabajó como gestor de varios proyectos”, agrega Harris.
Si bien logró hacerse espacio entre grandes grandes arquitectos como Larraín Bravo, Smith Solar o Cruz Montt, con obras menos vistosas, vistosas, “las vueltas de la vida han hecho que desde desde los go las comunidades celebren sus proyectos, proyectos, porque los entienden como propios.
De hecho, Kulczewski es de los arquitectos con más obras declaradas Monumento Nacional, Nacional, y si analizamos que los monumentos abrazan y reconocen los elementos que tienen tienen interés, lo que valoramos va de la mano con que la gente o la comunidad les tenga cariño cariño a esos edificios y sus barrios”, dice Prado. A lo largo de toda su carrera queda de manifiesto manifiesto su potencia profesional, resolviendo con rigor las demandas y los cambios que fue experimentando la ciudad. El libro ya está a la venta en librerías y tiene su propio lnstagram @laobradelucianok. VD.