Galo Luna defiende baja del desempleo y homicidios, pero admite deuda hídrica
Galo Luna defiende baja del desempleo y homicidios, pero admite deuda hídrica Por Joaquín López Barraza A horas del cambio de mando, el delegado presidencial regional, Galo Luna, repasó los principales avances y pendientes de su gestión en Coquimbo. En esta entrevista, defendió que la región se entrega en mejores condiciones que en 2022 en materias como empleo y seguridad, aunque reconoció que persisten desafíos estructurales, especialmente en el frente hídrico. Si tuviera que resumir qué región recibió y qué región deja, ¿cuál es la diferencia más concreta? Uno debiese ponerse siempre la meta de entregar una región mejor de la que recibió.
Recibimos una región con desempleo en niveles muy altos y hoy la entregamos con una tasa más estable, cercana al 8,4%. En seguridad, pasamos de 69 homicidios en 2022 a 33 al cierre de este periodo. También enfrentamos una crisis hídrica severa y ahí se tomaron decisiones importantes, como avanzar con la desaladora de El Panul y aumentar la inversión en obras de riego. Y en conectividad logramos implementar por primera vez transporte público regulado, con buses eléctricos en Ovalle. Creo que, en términos concretos, dejamos una región mejor de la que recibimos. Si tuviera que probar ese avance con tres cifras, ¿cuáles elegiría? La tasa de desempleo, la reducción de homicidios y dejar tres hospitales en construcción en paralelo: Coquimbo, La Serena e Illapel. Son obras estructurales que van a impactar a la región por décadas. De los proyectos que usted destacó en su Cuenta Pública, ¿qué siente realmente encaminado y qué quedó todavía en tramitación? Lo más pendiente sigue siendo la desaladora para Limarí. Ahí avanzamos en dos proyectos, uno de emergencia y otro permanente, ambos incorporados en la cartera del Ministerio de Obras EN SU ÚLTIMA ENTREVISTA COMO DELEGADO: Públicas, pero no logramos empujarlos más allá. En cambio, la desaladora de El Panul quedó bastante más avanzada, ya en proceso. Y en el caso de los buses eléctricos de Ovalle, no alcanzamos a verlos circular, pero los 41 buses ya llegaron a Chile, la licitación está cerrada y la infraestructura se está instalando. Hay proyectos que no alcanzamos a inaugurar, pero sí quedan encaminados. ¿Cuál diría que es la principal deuda de su gestión? Avanzar más decididamente en una planta desaladora para Limarí. Es una necesidad evidente, pero no basta con pensarla solo para consumo humano. También hay que discutir su uso para la agricultura, y ahí aparecen dificultades de costo, sobre todo por energía e impulsión. Nos faltó tiempo y también seguir alineando al mundo público y privado. Quedó una desaladora para consumo humano en el plan de obras públicas, pero sigue pendiente una solución de mayor escala para la provincia.
Gabriel Boric Font Presidente de la República de Chile En estos cuatro años, ¿qué aprendió sobre los límites reales del cargo de delegado? Que no ejecuta directamente proyectos ni recursos, pero sí tiene un valor clave en la coordinación. El delegado puede alinear al gabinete regional, empujar iniciativas complejas y generar acuerdos. Para avanzar con la desaladora de El Panul, por ejemplo, hubo que modificar la ley y conversar con parlamentarios de distintos sectores. También aprendí que seguimos siendo un país muy centralizado y que muchas veces hay que ir a Santiago a empujar proyectos. Y hay otra lección importante: hay que respetar los controles del Estado.
A veces se miran con desdén los procesos de revisión, pero esos filtros existen para cuidar los recursos públicos y hay que incorporarlos en los tiempos de los proyectos. ¿Lo dice por lo ocurrido con el Panel Técnico y la Circunvalación? Sí, claro. Pero también lo digo en general por la Contraloría y por los distintos procesos de control que tiene el Estado. El Panel Técnico es una de esas instancias necesarias para tomar buenas decisiones y hacer buenas inversiones.
A veces genera molestia cuando un proyecto se retrasa o encuentra observaciones, pero esos filtros son parte del proceso y hay que considerarlos desde el inicio. ¿Qué advertencia le dejaría al gobierno entrante sobre Coquimbo? La escasez hídrica. Sin duda. Es un tema muy serio y muchas veces no se dimensiona del todo. Estamos cerca de puntos de quiebre en el sistema de embalses y ya agotamos las cuentas de ahorro que teníamos. Hoy dependemos casi por completo del factor climático. Por eso, el agua -tanto para consumo humano como para la agriculturano se puede descuidar ni un minuto. Requiere una mirada de emergencia, de urgencia y de Estado. Nosotros hicimos un esfuerzo grande por mitigar sus efectos, pero la región no ha superado su crisis hídrica. Ese es, para mí, el tema más crítico que queda planteado hacia adelante. La autoridad hizo un balance del gobierno en Coquimbo, defendió avances en empleo, seguridad, hospitales y transporte, y reconoció que una de las principales deudas sigue siendo avanzar en una desaladora para Limarí.
También advirtió que la crisis hídrica sigue siendo el principal problema estructural de la región.. La autoridad hizo un balance del gobierno en Coquimbo, defendió avances en empleo, seguridad, hospitales y transporte, y reconoció que una de las principales deudas sigue siendo avanzar en una desaladora para Limarí. También advirtió que la crisis hídrica sigue siendo el principal problema estructural de la región.