EDITORIAL:
EDITORIAL: III lU Ifi LA URGENCIA DE INCENTIVAR EL TRANSPORTE PÚBLICO EN TIEMPOS DE COMBUSTIBLES AL ALZA on más pistas la solución para los tacos que afectan a la conurbación de Cachapoal? Cachapoal? La respuesta, a la luz de la experiencia, es clara: no basta. Una mejor organización vial es necesaria, pero si las autoridades insisten en expandir la infraestructura sin un plan robusto de fortalecimiento del transporte público, la congestión seguirá siendo parte del paisaje cotidiano. Hoy el escenario ha cambiado de manera drástica. El sostenido y significativo aumento en el precio de los combustibles ha encarecido encarecido el uso del vehículo particular, impactando directamente el bolsillo de las familias. Este contexto, lejos de ser solo un problema, también también representa una oportunidad: es el momento momento propicio para reimpulsar el transporte público como una alternativa real, eficiente y accesible. Sin embargo, esa oportunidad se diluye ante la falta de incentivos concretos. Durante años se ha promovido, directa o indirectamente, la compra de automóviles mediante créditos accesibles y mejoras viales que no contemplan vías exclusivas o preferenciales para buses.
En contraste, el transporte público especialmente el de mayor capacidad sigue siendo subvalorado, pese a que puede trasladar a decenas de personas en el espacio que ocupan apenas un par de vehículos particulares, muchas veces con baja ocupación.
Pero hoy, en Rancagua, pese a los avances que representa la incorporación de buses eléctricos que en cierta medida los aíslan del alza en los precios de los combustibles, la baja frecuencia, los extensos tiempos de espera y la existencia de horarios y días en que simplemente no hay servicio, impiden que sean una alternativa real. Yeso, considerando que los usuarios de la locomoción colectiva rural ya están sufriendo el alza en los pasajes, que en Santiago están congelados. Los colectivos, que antes abundaban en intersecciones clave, hoy son cada vez más escasos, al igual que los buses. La falta de conductores, sumada a la competencia de las aplicaciones de transporte, ha debilitado un sistema que ya mostraba señales de desgaste. desgaste. A esto se suma la postergación en la renovación de licitaciones, el escaso control de frecuencias y tiempos de espera que, en horas punta, pueden triplicarse. En este nuevo contexto de altos costos de movilidad, urge una respuesta decidida. Se requieren medidas inmediatas para mejorar mejorar la calidad, cobertura y confiabilidad del transporte público, así como avanzar hacia una integración real del sistema. Esto no solo permitiría enfrentar de mejor forma el crecimiento urbano y los nuevos proyectos habitacionales, sino también ofrecer una alternativa viable frente al encarecimiento del transporte individual. Las soluciones estructurales requieren tiempo, tiempo, planificación y voluntad política, aunque sus resultados no sean inmediatos. Ejemplos como el anhelado proyecto de un metro entre Rancagua y Machalí dan cuenta de iniciativas iniciativas que, de haberse impulsado con decisión años atrás, hoy podrían estar marcando una diferencia sustantiva. No se trata únicamente de recursos, sino de prioridades. Se necesitan ideas innovadoras, una gestión eficiente y un compromiso real con mejorar la movilidad de las personas. Recuperar Recuperar el tiempo perdido no será fácil, pero es una tarea ineludible si se aspira a una ciudad ciudad más conectada, equitativa y sostenible. Uds Fernando González V Sub Director.