11 HORAS BAJO EL MAR: LA PRIMERA MUJER EN DESCENDER AL PUNTO MÁS PROFUNDO DEL OCÉANO CHILENO
11 HORAS BAJO EL MAR: LA PRIMERA MUJER EN DESCENDER AL PUNTO MÁS PROFUNDO DEL OCÉANO CHILENO La geofísica e investigadora de la Universidad Católica y del IMO, Valeria Cortés, cuenta detalles de cómo fue explorar la Fosa de Atacama y reflexiona sobre el impacto que esta hazaña tiene para las mujeres chilenas. por anorea campittay chilenas. por anorea campittay umergirse en la Fosa de Atacama -una de las depresiones oceánicas más profundas y extensas del mundo no es solo un desafío técnico, sino un viaje hacia lo desconocido que implica descender 8 mil metros en el océano Pacífico. Durante una travesía de 11 horas, la geofísica e investigadora de la U.
Católica y del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) de la U. de Concepción, Valeria Cortés, fue Concepción, Valeria Cortés, fue la primera mujer en presenciar un mundo que pocos humanos han visto, donde se acumula la energía tectónica que genera los mayores terremotos y tsunamis en Chile. "La primera media hora estaba muy nerviosa, especialmente antes de subirme al sumergible. Tenía mucho miedo porque es algo completamente inexplorado", recuerda.
Cuenta que abajo "no hay movimiento, es muy silencioso y hay oscuridad absoluta, excepto entre 500 y 600 metros, donde hay animales que generan luz". La hazaña ocurrió en el marco de la expedición Joint China-Chile Atacama Trench Expedition, una alianza estratégica entre el IMO y el Instituto de Ciencia e Ingeniería de Aguas Profundas de la Academia China de Ciencias.
Su investigación busca entender cómo los ecosistemas profundos dependen de dinámicas geológicas para sobrevivir. "Fue muy bonito ver cómo se alinean procesos que para nosotros son terribles porque generan grandes terremotos, pero que son necesarios para la existencia de estos animales", dice.
Le pareció "impactante" ver la energía de los eventos sísmicos grabada en el relieve submarino, por lo que cree que sería interesante explorar las fosas del sur de Chile, especialmente donde ocurrió el terremoto de 2010.
Al volver a tierra y conectarse a internet, comenzó a dimensionar su rol en la expedición. "Muchísimas amigas me escribieron que encontraban muy inspirador lo que estaba haciendo", dice, y añade que recibió mensajes de académicas de diversas universidades que trabajan en ambientes extremos, destacando la importancia de visibilizar la presencia femenina en estas áreas.
El hito resonó en múltiples generaciones, desde mujeres no ligadas a la ciencia que se acercaron a pedirle fotos cuando fue reconocida en La Moneda, hasta videos de hijas de sus amigas que jugaban a explorar el fondo marino en sumergibles. "Me hizo darme cuenta que tengo un rol que no estaba explotando, que es mostrar lo que estamos haciendo", concluye. haciendo", concluye. haciendo", concluye..