Autor: ALBERTO ROJAS | EL MUNDO
Así fue el rescate del piloto estadounidense del cazabombardero F-15 derribado en Irán
Así fue el rescate del piloto estadounidense del cazabombardero F-15 derribado en Irán La carrera contra reloj la ganó Estados Unidos.
En una operación audaz y arriesgada, más allá de las líneas enemigas, varios cuerpos de las fuerzas especiales norteamericanas consiguieron llegar antes que sus perseguidores iraníes al segundo tripulante del cazabombardero F-15 que fue derribado el viernes en Irán y estaba desaparecido. Además, lograron sacarlo de una zona montañosa, a unos kilómetros de donde cayó después de eyectarse junto a su piloto, y hacerlo con seguridad pese a sus heridas.
Sin duda, alguien convertirá su peripecia en una película de acción: altos mandos militares estadounidenses describieron esta operación de rescate como “una de las más complejas y difíciles en la historia de las operaciones especiales”. La confirmación oficial llegó cuando este segundo tripulante del F-15 ya estaba a salvo en una base estadounidense. Cientos de efectivos de fuerzas especiales, decenas de aviones y helicópteros, así como miembros de Inteligencia cibernética y espacial manejando drones espía y de ataque, fueron capaces de localizar al piloto desaparecido.
El diario The Wall Street Journal asegura que la CIA lanzó horas antes una campaña de engaño difundiendo dentro de Irán la idea de que las fuerzas estadounidenses ya lo habían encontrado y lo estaban trasladando por tierra para su extracción. El objetivo era desmotivar a sus perseguidores. Y entonces procedieron con la misión real. Escondido en una grieta Según analistas OSINT (Open Source Intelligence), se encontraba a unos 50 km de la ciudad de Isfahan, un importante nodo militar iraní. El tripulante, un coronel oficial de armamento, había estado evadiéndose de sus perseguidores iraníes como marca su entrenamiento durante dos días, a pesar de que estaba herido. El militar ascendió 2.700 metros y, cuando estuvo en lo alto de la cresta, se contactó mediante un sistema de radio con sus rescatadores. Fue entonces cuando al fin pudieron localizarlo, ya que la baliza que lleva por defecto en su traje de vuelo no debió emitir su posición por GPS codificado, algo que sí sucedió con su compañero. La aviación estadounidense creó entonces un perímetro de seguridad y llevó a cabo ataques contra columnas iraníes para impedir que se acercaran al piloto, que se refugió en una grieta de la montaña. Durante 48 horas fue buscado por milicianos iraníes de la Guardia Revolucionaria por caminos de montañas, hasta que fueron eliminados por drones MQ-9 Reaper, con visión nocturna y termal. Las fuerzas estadounidenses convergieron sobre el aviador derribado en un helicóptero. Era un equipo Seal de la Marina, especializado en infiltraciones más allá de las líneas enemigas, célebres por haber liquidado en 2011 al líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, en Pakistán. Entonces lanzaron una intensa lluvia de fuego de cobertura hacia las posiciones de los iraníes. Según fuentes locales, tres miembros de la Guardia Revolucionaria murieron. El helicóptero los llevó a todos de inmediato a una vieja instalación militar iraní con pistas de aterrizaje a unos ocho kilómetros de distancia de allí, el lugar perfecto para la extracción. Dos aviones de transporte HC-130J Combat King II aterrizaron en esas pistas para sacar de Irán al tripulante, pero ambos aparatos quedaron con las ruedas hundidas en una zona arenosa.
Los jefes de misión decidieron volarlos para que no cayeran en manos del enemigo y solicitaron otros tres nuevos aviones más ligeros para poder aterrizar en el mismo lugar y completar la misión con cero bajas. ESSERPECNARF / SWENHAPES La operación ha costado más de US$ 300 millones porque los estadounidenses tuvieron que abandonar los dos aviones C-130 atascados y cuatro helicópteros MH-6 Little Bird. La Fuerza Aérea tuvo que usar varias bombas para destruir todas las aeronaves que habían abandonado en esa pista de aterrizaje. Además, los iraníes derribaron dos drones MQ-9 Reaper. Pero el coste de perder a los dos tripulantes del F-15 hubiera sido mucho mayor. Sobre el lugar quedaron, desparramados, los restos de todas las aeronaves abandonadas y calcinadas. “Lo tenemos, compatriotas” El Presidente Donald Trump escribió entonces en su red social Truth: “¡ LO CONSEGUIMOS! Lo tenemos, compatriotas.
En las últimas horas, las Fuerzas Armadas de EE.UU. llevaron a cabo una de las operaciones de búsqueda y rescate más audaces de la historia de EE.UU., para rescatar a uno de nuestros increíbles oficiales de la tripulación, quien además es un coronel muy respetado, y me complace informarles que se encuentra SANO Y SALVO”. Poco después, Trump aclaró que el militar había sido “gravemente herido”, aunque se desconocen los detalles.
Con esta operación, EE.UU. se apunta un tanto considerable, ya que en 48 horas ha conseguido rescatar con vida a tres tripulantes abatidos por fuego enemigo, dos en el F-15 y otro en un A-10 derribado también el viernes. Además, ha evitado su captura y el uso propagandístico y negociador de los rehenes por parte de Teherán. Sin embargo, las fuerzas iraníes cuestionan el éxito de la operación y aseveran que fueron alcanzadas cuatro aeronaves estadounidenses.
“Dos aviones de transporte militar C-130 y dos helicópteros Black Hawk del Ejército estadounidense fueron destruidos”, aseguró el coronel Ebrahim Zolfagari, quien dijo que la operación fue un “fracaso total”. La Guardia Revolucionaria calificó el episodio como una “nueva derrota humillante” para Estados Unidos. Autor: ALBERTO ROJAS EL MUNDO. DUBÁI | El tripulante estuvo escapando de sus perseguidores iraníes durante dos días, a pesar de que estaba herido. Fue descrita como una de las más operaciones especiales “más complejas en la historia”: LA GUARDIA REVOLUCIONARIA difundió imágenes de aeronaves estadounidenses calcinadas. Según Washington, ellos mismos decidieron volarlas.