UN DÍA LINDO EN OLINDA
UN DÍA LINDO EN OLINDA DIARIO DE VIAJES OLLAVRACNAITSIRC MUCHOS LLEGAN A RECIFE, EN EL NORDESTE BRASILEÑO, Y PARTEN DIRECTO A PORTO DE GALINHAS, BALNEARIO QUE VENDEN LOS PAQUETES TURÍSTICOS. PERO VALE LA PENA DETENERSE EN OLINDA, QUE ESTÁ AL LADO Y ES UNA DE LAS CIUDADES MÁS DISTINTIVAS DEL PAÍS. AQUÍ, COORDENADAS PARA COMPROBARLO. POR Sebastián Montalva W., DESDE BRASIL.. WAVLATNOMNAITSABES. WAVLATNOMNÁITSABES El carnaval en Brasil pasó hace rato y casi queda un año para una nueva versión de uno de los eventos más tradicionales y característicos de este país. Pero, en rigor, eso no es tan cierto en una ciudad como Olinda. Aquí, las celebraciones comienzan varios meses antes: desde septiembre, incluso.
A solo 10 kilómetros de Recife, la capital del estado de Pernambuco, en el Nordeste brasileño, Olinda es una ciudad patrimonial, reconocida por la Unesco, donde se vive y respira la cultura y la música a cada paso. Haciendo una comparación muy básica, Olinda y Recife son como Valparaíso y Viña: ciudades vecinas, pero con personalidad muy distintiva. Recife tiene playas y edificios; Olinda, cerritos y calles empinadas con casas multicolores. Muchos turistas vienen a Recife para partir directo a Porto de Galinhas, balneario que está a poco menos de dos horas en auto hacia el sur del estado. Pero vale la pena dedicarle al menos un día a Olinda: lo que aquí se encuentra es ciertamente especial.
De partida, su arquitectura colonial y decenas de iglesias de estilo portugués, como la Catedral Alto da Sé, que fue levantada entre 1537 y 1540 en un lugar que es muy fotogénico: desde sus patios tiene una hermosa vista hacia el Atlántico, con sus aguas verdosas, y de los cocoteros que tapizan algunas laderas. Este es un buen punto de inicio para cualquier recorrido a pie por la ciudad, siempre teniendo en cuenta el calor y la humedad, que suelen ser sofocantes. Si baja de la catedral por la rua Bpo.
Coutinho, llega a la Casa dos Bonecos Gigantes de Olinda, un pequeño museo que durante todo el año muestra una pincelada de lo que es el colorido carnaval de la ciudad, donde diversos blocos o agrupaciones desfilan por las calles llevando en andas muñecos gigantes hechos de papel maché, mientras una banda de bronces y tambores los acompaña con melodías y ritmos del frevo, el acrobático baile típico de Pernambuco.
En este lugar se pueden ver, tocar e incluso ponerse encima estos muñecos, algunos de los cuales representan a personajes tradicionales de la fiesta, como el Homem da Meia Noite, que viste traje verde y blanco y durante el carnaval desfila por las calles precisamente durante la medianoche.
También hay otros que celebran a diversas personalidades de la cultura pernambucana y brasileña, como Luis Gonzaga o Alceu Valença íconos de la música nordestina, hasta personajes internacionales como políticos y escritores, pero también actores y cantantes, del tipo Bob Marley, Michael Jackson o el Chavo del Ocho (también muy popular en Brasil, aunque acá le llaman “Chaves” así como Don Ramón es “Seu Madruga”, que se podría traducir libremente como “el Madrugador”. En fin: coisas do Brasil). Para seguir en espíritu carnavalesco, después de la Casa dos Bonecos el recorrido podría continuar en bajada hacia la Rua do Amparo, otra de las calles emblemáticas de la ciudad. Estrecha y flanqueada por casas históricas de paredes color pastel, aquí hay dos lugares imperdibles.
El primero es el atelier Iza do Amparo, taller y galería de arte fundado por la artista Iza do Amparo, que hoy tiene 80 años y sigue trabajando en el lugar, ahora con su hija, la artista plástica y DJ Catarina Dee Jah. Ellas elaboran desde cuadros y poleras con grabados que contienen frases tradicionales de la cultura pernambucana, hasta cerámicas y piezas textiles. El lugar, en definitiva, es una especie de institución cultural de Olinda, donde sus creadoras mantienen vivo ese espíritu tan particular que caracteriza a esta ciudad. Unos metros más abajo, en el número 335 de la misma rua do Amparo, se llega a otra institución pernambucana, esta vez gastronómica: el restaurante Oficina do Sabor, creado por el reconocido chef César Santos.
En una casona histórica, decorada con todo tipo de objetos y cuadros que rinden homenaje a la cultura local, puede probar preparaciones tradicionales con pescados y mariscos, además de carnes, pastas y gratinados, pero siempre con un toque gourmet, sofisticado.
Un plato que podría resumir el estilo es el Baiao de Dois sumergidos en la costa de Pernambuco, que es una especie de guiso que lleva camarón, pescado y pulpo, cocinados en leche de coco con arroz, frijoles verdes y queso de coalho, todos productos típicos de acá. D ARERREHAILATAN. WAVLATNOMNÁITSABES MÁS INFORMACIÓN: En las cuentas de Instagram @oficinadosaborpe, @atelie_izadoamparo y @bonecosgigantesemirinsdeolinda. MÁS INFORMACIÓN: En las cuentas de Instagram @oficinadosaborpe, @atelie_izadoamparo y @bonecosgigantesemirinsdeolinda El paisaje tropical de la ciudad. La artista Catarina Dee Jah. Carnaval de Olinda. Blocos en la rua do Amparo.