Autor: María Jesús Hald
Caso de sarampión
El reciente caso importado de sarampión confirmado el 9 de enero en la Región Metropolitana, no debe generar alarma, pero sí conciencia. Este episodio revela una vulnerabilidad creciente: la disminución de coberturas de vacunación y la alta movilidad internacional. En salud pública, eliminar una enfermedad no significa que desaparezca para siempre. El sarampión es una de las infecciones más contagiosas conocidas: una persona puede transmitir el virus a hasta 18 susceptibles, incluso sin contacto directo. El virus permanece activo en espacios cerrados por dos horas. Por eso, la vacunación no es un detalle técnico, sino la principal barrera para evitarreintroducción y propagación.
El riesgo no es hipotético, En 2025, Estados Unidos registró más de 2.100 casos, la cifra más alta en tres décadas, y Méxicoreportó milesen estados del norte, Europa, Asia y África confirman que el virus circula activamente en varias regiones. Cada viaje internacional puede convertirse en una puerta de entrada. Chile ha mantenido el control gracias a coberturas superiores al 959%, Cuando ese umbral baja, el virus encuentra espacio para circular. Cada vacunada no sólo se expone, sino que debilita la protección colectiva. Las vacunas son seguras, eficaces y esenciales, El verdadero riesgo no está en vacunarse, no hacerlo. Este caso debe ser un llamado a revisar esquemas, cerrar brechas y reforzar vigilancia. En un mundo interconectado, los virus no reconocen fronteras, Vacunar es proteger, y proteger hoy es la única forma de evitar retrocesos sanitarios.