Sin asignar
Sin asignar Tratamientos accesibles · Chile enfrenta una crisis sanitaria de magnitud. Somos el segundo país con mayor obesidad en mayores de 14 años, solo detrás de Estados Unidos. Ante este escenario, la idea de parlamentarios de modificar la Ley Nº 20.606 para que los restaurantes informen las calorías en sus menús, hace preguntarse si con esto lograremos resolver el problema de raíz. Desde la experiencia clínica, la respuesta es no. La evidencia advierte que el impacto se traduce en una reducción que oscila apenas entre 20 y 60 calorías por comida. Esto, porque la obesidad no es un problema matemático; es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial. Reducirla a una cifra en la carta es ignorar la predisposición genética, los factores sicosociales y, sobre todo, un ambiente obesogénico que castiga el bolsillo de quien intenta comer sano. No es posible que, para muchas familias, las proteínas de alto valor sean un lujo frente a los ultraprocesados. Si buscamos impacto real, debemos contar con políticas que faciliten el acceso económico a alimentos de calidad, pero también abordar la arista clínica con seriedad. La ciencia ha dado saltos gigantes con tratamientos farmacológicos eficaces, pero la innovación sin acceso es letra muerta. Resulta fundamental impulsar iniciativas que pongan a disposición alternativas terapéuticas más accesibles, incluyendo versiones genéricas de tratamientos innovadores como la semaglutida. Dra.
Liselotte Becker, médico y especialista en Microbiología Clínica Costos que rotan empleo · El reciente estudio que sitúa a Chile entre los países con mayor rotación laboral de la OCDE confirma una fragilidad persistente de nuestro mercado del trabajo, al ver que un 28% de los ocupados dependientes lleve menos de un año con su empleador es una clara señal de inestabilidad asociada a altos costos de despido y en especial de la informalidad.
Mientras en países desarrollados la indemnización es baja, en Chile el esquema vigente encarece la contratación indefinida y empuja a las empresas (en especial a las pequeñas) a optar por vínculos temporales; y el resultado es menor inversión en capital humano y menor productividad. Persistir en un modelo que castiga el empleo formal no protege al traba-.