Autor: Ricardo Miranda Jaramillo
Cartas: UN FUTURO QUE TAMBALEA
Cartas: UN FUTURO QUE TAMBALEA Señor Director: Magallanes fue presentada como la capital del hidrógeno verde de Chile y una de las zonas con mejores condiciones del mundo para su desarrollo. Sin embargo, hoy esa promesa comienza a diluirse entre exigencias crecientes, indefiniciones regulatorias y una tramitación que avanza con una lentitud difícil de justificar en una región acotada y plenamente identificable.
Las empresas han sido claras en sus advertencias: los estándares cambian sobre la marcha, los procesos se alargan sin certezas y el riesgo de que los proyectos no pasen del papel es cada vez más real. En Magallanes, donde el impacto territorial es visible y controlable, cuesta entender que el Estado no sea capaz de articular una gestión eficaz que dé garantías a inversiones estratégicas para el país. Cada mes perdido no es solo un problema para los desarrolladores, sino una señal negativa para el empleo regional, la diversificación productiva y la credibilidad de Chile frente a inversionistas internacionales. No se trata de bajar exigencias ambientales, sino de ordenar, coordinar y dar certeza. Si el hidrógeno verde fracasa en Magallanes, no será por falta de viento ni de condiciones técnicas, sino por una incapacidad política y administrativa de transformar el potencial en realidad. Y ese sería un costo demasiado alto para una región que ya ha esperado demasiado. Autor: Ricardo Miranda Jaramillo.