Autor: Carolina Vásquez, gerenta general de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami).
Columnas de Opinión: Minería chilena: liderazgo inclusivo para transformar y competir
Columnas de Opinión: Minería chilena: liderazgo inclusivo para transformar y competir L a minería ha sido históricamente uno de los pilares del desarrollo de Chile. Una industria que, siendo estratégica, también ha estado marcada por las normas y realidades culturales de cada época. Por ejemplo, hasta mediados de la década de 1990, existieron restricciones legales que limitaban la participación de la mujer en ciertas faenas mineras, lo que influyó directamente en la composición de la industria durante décadas. Comprender ese contexto es fundamental para dimensionar el cambio que hemos vivido en los últimos años y los positivos avances que hemos experimentado. Hoy la realidad es distinta.
La participación femenina en la mediana y gran minería alcanza un 18,3%, y en algunas operaciones se aproxima al 40%. Este desarrollo responde a políticas de inclusión, mejoras tecnológicas, adecuaciones en infraestructura y, sobre todo, a una convicción creciente de que el talento no tiene género. Es un progreso significativo si se considera el punto de partida, pero aún existe espacio para seguir fortaleciendo esa tendencia con una mirada de largo plazo. El diseño operacional de la minería responde a exigencias productivas y de seguridad propias de la actividad. En los últimos años, la industria ha avanzado de manera concreta en generar condiciones más compatibles con la vida familiar.
Estos cambios, junto con favorecer la participación femenina, elevan el estándar para todos quienes trabajamos en minería, dando cuenta que la continuidad operacional y la equidad no son objetivos contrapuestos sino que, bien gestionados, se potencian mutuamente. El desafío que enfrentamos es consolidar estos logros bajo una mirada estratégica que trascienda lo inmediato. Chile no solo debe aspirar a liderar en producción minera, sino también en la forma en que desarrolla su industria. El cómo producimos con estándares cada vez más altos en seguridad, sostenibilidad, gobernanza y diversidad es el sello que nos permitirá dar el siguiente salto cualitativo y fortalecer nuestro posicionamiento global. Y junto con aumentar la participación femenina en las operaciones, debemos consolidar trayectorias de desarrollo que impulsen una presencia creciente en espacios de decisión. La experiencia demuestra que equipos diversos enriquecen la gobernanza, fortalecen la relación con los territorios y mejoran la calidad estratégica en entornos cada vez más complejos y multidisciplinarios. Asimismo, es necesario continuar fortaleciendo la infraestructura social en las zonas mineras y revisar los marcos regulatorios concebidos para realidades predominantemente urbanas, a modo de armonizarlos con la naturaleza descentralizada de las faenas. La coordinación público-privada será clave para consolidar estos avances con una visión país. La minería del siglo XXI es más tecnológica, más eficiente y exigente en estándares ambientales y sociales. Para sostener su competitividad, también debe ser más diversa, inclusiva y capaz de integrar distintos talentos. El liderazgo femenino dejó de ser una consigna: es parte de la estrategia de desarrollo que Chile necesita para proyectarse con solidez en el escenario global. Abrir espacios, promover mentorías, impulsar la formación en áreas STEM y generar condiciones reales de desarrollo, como lo hemos impulsado desde Sonami, es una apuesta concreta por el capital humano, la innovación y la sostenibilidad.
La minería chilena tiene la oportunidad, y también la responsabilidad de liderar no solo en la producción, sino también en la manera en que construye una industria moderna, competitiva y preparada para los desafíos del futuro con una visión integradora. Autor: Carolina Vásquez, gerenta general de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami).. OPINIÓN