Giovanni Cultrera: “El jazz transformó mi vida para siempre
Giovanni Cultrera: “El jazz transformó mi vida para siempre utodefinido como un aficionado a la música, para muchos el pianista de jazz Giovarmi Cultrera nacido en icilia, Italia, y asentado en Chile desde desde los 17 años es un referente de este género musical surgido a finales del siglo )(D( en las comunidades comunidades afroamericanas, caracterizado por la improvisación, ritmos que rompen la regularidad regularidad (swing) y la expresión individual de quien lo interpreta. El maestro Cultrera nos recibe en su departamento departamento ubicado en Las Condes con música jazz de fondo y un piano de media cola que tiene en su living. En tomo a este instrumento se junta con sus amigos, hasta 10 cuenta, que son los que caben en su departamento, y pasan tardes tardes tocando distintas piezas musicales. “Siempre “Siempre de jazz, no música clásica, porque hay que tocarla tal como está escrita”, dice. Una pasión que compartió con otras leyendas como Daniel Lencina y Lucho Córdova, y, más recientemente, recientemente, con Cristián Cuturrufo, con quien alcanzó a grabar un disco antes de su muerte a causa del coronavirus. Su actividad lo hizo merecedor, en 2025, del reconocimiento 100 Líderes Mayores, que entregan entregan Conecta Mayor UC, “El Mercurio” y la U. Católica.
Sus cOmienZOS Cultrera (nacido el 16 de marzo de 1931) y el piano se encontraron encontraron primero en Italia, cuando observaba a su mamá tocar ese instrumento, y luego en Lima, Perú, en 1938, cuando tenía siete años. Trasladada su familia a ese país por el trabajo diplomático de su padre antes antes habían vivido en París, este compró una pianola y un baúl que tenía cerca de 200 rollos. rollos. En ella, Giovanni escuchó y aprendió más de 200 temas de jazz de Nueva Orleans, compuestos entre los años 1920 y 1937, los que se transformaron en su base de conocimiento conocimiento adquirida por oído.
De regreso con su familia a Europa, durante la Segunda Guerra Mundial y con II años, Cultrera Cultrera tendría un segundo encuentro con este instrumento: su papá le contrató clases de piano piano para que siguiera los pasos de su madre. Sin embargo, a diferencia de ella, que entendía la música y tocaba con partituras, el pequeño Gbvanni Gbvanni aprendió las piezas de memoria sin hacer el esfuerzo por leerlas. Frustrado, su maestro le dejó de hacer clases diciéndole a su padre que su hijo no servía para el piano, ya que un músico músico que no lee no avanza. Esto, pese a que también también reconoció que tenía un instinto natural para para la música.
Recuerda qué le dijo su papá? “Me dijo que el profesor cometió un error y que si hubiera tenido otro que me diera más tareas tareas 15 ejercicios en vez de cinco, por ejemplo, ejemplo, mi cerebro habría adquirido el hábito de leer las partituras”. Agrega: “A veces pienso que si a los siete años hubiera estudiado piano en serio, mi vida habría sido distinta, pero dudo que mejor. No me habría casado con mi señora y no tendría a mis dos hijos ni a mis cinco nietos.
Tampoco habría habría conocido a quien hoy me acompaña, desde el año 2024”. “El jazz me conquistó” En una nueva misión consular de su padre, en 1948 Giovanni llegó con su familia a Valparaíso Valparaíso luego de una estadía en Puerto Saíd, Egipto, y de dos años en Boliviay allí, con 17 años, se convertiría en un referente del swing. En la ciudad puerto, Cultrera tuvo la oportunidad oportunidad de conocer a Pepe Hosiasson, un joven polaco profundo conocedor del jazz, gracias a quien accedió a este género musical dedicándole dedicándole su vida. “Ahí entró el jazz a mi vida y la transformó transformó para siempre”, relata Giovanni, recordando recordando sus años de amistad con Hoisiasson. Captando la importancia de este movimiento musical y su lenguaje lúdico, además de su significado significado histórico y cultural, entre 1948 y 1957 Cultrera impulsó la difusión del jazz en Chile. Recuerda que en esa época, en 1953, tuvo la suerte de tocar con el saxofonista norteamericano norteamericano Bud Freeman. Fueron 60 días ylOO funciones funciones en el ex-Hotel Carrera, hoy Ministerio de Relaciones Exteriores. Cultrera recuerda que Freeman llegó con la idea de formar una orquesta orquesta en el país, pero, al no lograrlo, decidió armar un cuarteto al cual lo integró después de escuchar a varios músicos. “Y así fue como estuve estuve dos meses tocando en Santiago, hito del cual, lamentablemente, no tenemos ningún registro”, registro”, rememora. Concluida la aventura, Freeman le preguntó si quería seguir con él a Buenos Aires. Pero enGiovanni Cultrera tocando piano en su departamento. “Con los años, la salud es un bien que se pierde. Hoy vivo al día y la música me acompaña mucho”, señala.
Pianista italiano radicado en Chile Giovanni Cultrera: “El jazz transformó mi vida para siempre Referente del swing, con más de 1300 conciertos en el cuerpo, una decena de discos publicados y maestro de jóvenes voces chilenas, Cultrera sigue tocando piano hoy a sus 94 años. Entusiasta con la vida y con una memoria privilegiada, cuenta el secreto de su vitalidad. La misma que en febrero lo llevará al sur para presentarse con su grupo, Cuarteto Cultrera, en Punta Arenas, Villarrica y Frutillar.
ConsLanze Kerbei S.. Giovanni Cultrera: “El jazz transformó mi vida para siempre Valió la pena? “Claro! En uno de los salones del Hotel Carrera Carrera había un piano de cola y en el lugar donde tocamos, en un salón en el segundo piso, había otro.
En ese mismo espacio volví a tocar el 79, durante varios años, con el trompetista Daniel Lencina”. En 1956, Cultrera egresó de la Facultad de Derecho de la U. de Chile y comenzó a trabajar en el Bci, en el Departamento Internacional. En 1957 se casó con su señora, fallecida en el año 2020, y en Antofagasta, ciudad a la que lo trasladaron, trasladaron, nacieron sus dos hijos. Posteriormente, Posteriormente, lo mandaron como jefe a Anca y en 1964 a Perú, con un contrato en el BCP.
Entre 1956 y 1978, y de lleno en el mundo laboral, dejó de tocar jazz en lugares públicos, pero siguió cultivando cultivando su pasión con amigos en su espacio privado: privado: “El jazz me conquistó”. De Perú volvió en 1979, año en el que fue recontratado por el Bci. Allí trabajó hasta que jubiló jubiló en 1996, luego de lo cual se fue con su señora señora a un largo viaje por Europa. A su regreso, tuvo dos avisos de que su corazón no andaba bien. “Sentí la famosa opresión en el pecho”, en su caso luego de una vida adulta de colesterol alto, producto de años de comida calórica en Perú. Entonces tenía 68 años y al tercer día de su operación a corazón abierto ya caminaba por la clínica sin sentir ningún dolor. No es amigo del vino y tampoco fuma. “Creo que por eso no me morí”, afirma.
Vivir al día Recuperado de ese imprevisto de salud, comenzó comenzó a tocar en el Club de Jazz, el cual, recuerda, recuerda, se cambió varias veces de lugar y hoy funciona funciona en el segundo piso de la Casa Maroto; a un costado de Mallplaza Egaña, en La Reina. Ahí toca desde su inauguración, en el año 2014, con su cuarteto y quinteto de jazz, así como también en Thelonious y Bar Grez.
Desde el 2004, en tanto, el músico y su grupo loo Líderes Mayores RECONOCIMIENTO ANUAL A PERSONAS 75+ QUE IMPACTAN EN LA SOCIEDAD Cuarteto Cultrera & Cía, integrado por Alfredo Espinoza (saxofonista, ya fallecido), Nelson Arriagada (contrabajo), Nelson Oliva (batería) y Cristian Gallardo (saxo) tocaron en el Mesón Nerudiano por 14 años seguidos, acompañados por distintas cantantes, a varias de las cuales formó. Calcula que fueron cerca de 20, desde 1982 hasta hace unos años. Cuál es su secreto para mantenerse tan bien después de los 90? “La música”, responde sin dudar. Luego reflexiona: “La genética también es un factor. Con los años, la salud es un bien que se pierde. Hoy vivo al día y la música me acompaña acompaña mucho. Trabajé 40 años seguidos, sin interrupción; interrupción; 25 años en Chile y 15 en Perú.
Micorazón Micorazón íalló cuando ya me había jubilado y a los 10 días estaba de vuelta trabajando con mi hijo menor en su empresa de publicidad audiovisual, audiovisual, la cual administré durante 20 años”. Junto con esto, Giovanni también destaca el hecho de tener una vida rodeada de afectos de su familia y amigos. De compromisos semanales “toda mi vida he sido así”, se reúne con amigos músicos y no músicos. Entre estos últimos, con integrantes integrantes de la asociación de exfuncionarios del Bci, a la que se ingresa al jubilar y en la cual es el extrabajador más longevo. “Nos juntamos una vez al año, en octubre, en un cóctel de camaradería. Y luego, el grupo organiza almuerzos mensuales autogestionados.
Giovanni, usted que usa WhatsApp con regularidad, ¿cómo se lleva con la tecnología? “Bien, manejo mi computador y tengo cuenta cuenta en Instagram y Facebook”. Qué piensa sobre la inteligencia artificial (lA) y ChatGPT, tan presentes hoy? “Creo que los famosos robots nos van a quitar quitar espacio. Hay profesiones y oficios que ya están están desapareciendo. Tenemos que ponerle atajo a esto, porque hay estudios que dicen que el cerebro cerebro se vuelve más flojo.
Creo que el ser humano humano está hoy en una encrucijada y debe tomar conciencia de que este camino no le conviene”. Llegará la lA a superar al ser humano en creación musical? “No, esta inteligencia no es capaz de crear con la emoción.
Puede crear mecánicamente algún algún tema, pero le va a faltar corazón”. Pensando en las nuevas generaciones y en un mundo cada vez más tecnológico, ¿qué cree que le ha legado a los músicos más jóvenes? “El no actuar desde el concepto de la competencia competencia y estoy contento por eso. Conozco mis limitaciones musicales y he tratado de transmitirles transmitirles lo que sé”. Con la misma serenidad con la que habla del oficio y del paso del tiempo, concluye: “El tiempo tiempo es relativo. Soy consciente de que estoy en una etapa peligrosa y que en cualquier momento momento me puedo ir. Pero, como me dice mi actual compañera, lo único que tenemos es el aquí y el ahora. Todos, sin excepción”. ARCHIVO PERSONAL;1] jj Ii;0] tonces Giovanni tenía 22 años, estudiaba Derecho Derecho en la Universidad de Chile y vivía con sus padres. “La música nos distrajo y todos perdimos perdimos un año de estudio”, recuerda justificando su negativa a la propuesta. Presentación de Cultrera en ¡ ca, Perú, en 1964..