Editorial: 27/F, mejor preparados
Editorial: 27/F, mejor preparados ada 27 de febrero nos trae a la memoria el terremoto y tsunami de 2010, que tuvo su epicentro en Cobquecura, y nos enfrenta a una pregunta incómoda: ¿ estamos realmente preparados C para el próximo megaterremoto? El 27F no fue solo un sismo de magnitud 8.8. Fue una prueba estructural para el Estado, sus instituciones y la sociedad chilena. Dejó en evidencia fallas graves en los sistemas de alerta de tsunami, descoordinación interinstitucional y una preparación desigual en la población. Pero también confirmó fortalezas: normas de construcción exigentes y una ingeniería sísmica que evitó un colapso mucho mayor.
El problema, plantea Pamela Cisternas, investigadora de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Andrés Bello, es que el próximo megaterremoto no impactará al Chile de 2010, sino al de hoy: más urbano, más desigual y con infraestructura crítica altamente interdependiente. Hospitales, redes eléctricas, telecomunicaciones y abastecimiento operan como sistemas complejos.
La experiencia internacional demuestra que los efectos en cascada donde un evento inicial desencadena una serie de eventos secuenciales que provocan consecuencias progresivamente mayorespueden generar un impacto social y económico más profundo que el propio movimiento del suelo. En el plano estructural, Chile sigue siendo un referente. Las exigencias normativas posteriores a 2010 reforzaron el diseño sismorresistente. La probabilidad de colapso masivo en edificaciones nuevas es baja. En ese sentido, estamos mejor que hace dieciséis años. Estamos mejor en ingeniería. Tenemos instituciones más robustas. Contamos con una cultura sísmica arraigada. Sin embargo, el desafío es no confundir desempeño estructural con resiliencia integral. La pregunta incómoda sigue abierta. Y la respuesta dependerá, como en 2010, tanto de nuestras normas técnicas como de las decisiones colectivas que tomemos antes de que la tierra vuelva a moverse. El 27F no fue solo un sismo de 8.8. Fue una prueba estructural para el Estado.. Las exigencias normativas posteriores a 2010 reforzaron el diseño sismorresistente. E Editorial El 27F no fue solo un sismo de 8.8. Fue una prueba estructural para el Estado.