Autor: Tomás Mandiola Lagos Abogado puertomontino
Columnas de Opinión: ¿Qué hacer en educación? Bicentenarios y Carrera Docente
Columnas de Opinión: ¿ Qué hacer en educación? Bicentenarios y Carrera Docente OPINIÓN o que debiera guiar siempre toda política educativa es el aprendizaje del estudiante.
Y es exactamente eso lo que ha faltado en los últimos años, en donde se han privilegiado proyectos que implican mayor carga burocrática para las escuelas, como la Ley de Convivencia Escolar, o que privilegian el control estatal sobre el sistema universitario, como el proyecto FES. Nada de eso apunta al corazón de la calidad ni a lo que ocurre en la interacción profesor estudiante.
Una forma de ampliar la oferta de calidad en la educación pública es fortalecer la política de los Liceos Bicentenario, la cual ha demostrado que, con los mismos recursos humanos y materiales, se puede dar un salto en calidad poniendo el foco en la sala de clases y el liderazgo directivo.
Además, estos liceos tienen por lejos los mayores niveles de integración social de toda la educación subvencionada por el Estado, lo cual demuestra que la educación pública sí puede ser un motor de cohesión social cuando las familias ven en ella una alternativa de excelencia.
Otro aspecto fundamental es mejorar el Sistema de Desarrollo Profesional Docente (SDPD), ya que claramente no ha sido suficiente para atraer los mejores talentos a la pedagogía: desde la publicación de la Ley de Carrera Docente el puntaje medio de postulación ha subido solamente un 5,2% y este año las postulaciones a carreras de pedagogía cayeron un 17,5% (¡ un 25% en educación parvularia!). Como botón de muestra están los casi 23 mil profesores menores de 40 años que desertaron del sistema educativo. Además, Chile tiene la mayor tasa de alumnos por sala en toda la OCDE y está en segundo lugar en cuanto a la cantidad de horas lectivas por año.
Todo esto muestra que debemos trabajar con sentido de urgencia por mejorar las condiciones de nuestros docentes, las cuales, especialmente en contextos vulnerables (como me tocó vivenciar en primera persona en mis años como profesor municipal) son tremendamente desgastantes e injustas. Y es verdad que debemos exigirles, sí, como cualquier profesión, pero en condiciones dignas y que realmente les permitan sacar adelante todo su potencial. El desafío de atraer a los jóvenes más destacados a la pedagogía es, como señalan Arturo Fontaine y Sergio Urzúa en su libro "Educación con patines", la reforma más importante que Chile nos demanda. No podemos seguir con restricciones presupuestarias: invertir o no en nuestro profesores será una decisión que reflejará la visión del Estado chileno sobre cuánto realmente le interesa la educación. Autor: Tomás Mandiola Lagos Abogado puertomontino.