CARTAS: También queremos justicia y verdad
CARTAS: También queremos justicia y verdad Señor Director: Frente a la entrevista de ayer a Jorge Contreras (en Sábado de "El Mercurio"), sobre la lamentable desaparición de su hermana, me veo en la obligación de aclarar las acusaciones infundadas contra mi familia y el Fundo Las Tórtolas. Como madre e hija, empatizo con la angustia de no saber qué ocurrió con un ser querido. Precisamente por eso guardamos silencio: por respeto, y porque creíamos que lo responsable era colaborar con la investigación, lejos de la exposición mediática. Pero cuando este silencio se utiliza para instalar culpabilidades sin sustento, es momento de pronunciarse. Vivo hace décadas en Estados Unidos y jamás me he escondido. Hemos colaborado en todo lo solicitado, disponibles para las autoridades. Exhibimos las grabaciones a la familia, las entregamos a la policía ese mismo día y abrimos nuestras puertas para todos los peritajes posibles. Se han difundido versiones que no reflejan la información oficial, ni la verdad.
Un familiar que no estuvo presente ese día, afirma que notaron la ausencia de María Ercira "a los tres minutos", cuando la investigación establece que transcurrieron cerca de 15 minutos, pese a estar acompañada por más de 10 familiares. También se omite que fue personal del restaurante quien alertó y ayudó a buscarla desde el primer momento. Resulta llamativo escuchar afirmaciones sobre un estado mental normal de la señora María Ercira, cuando la carpeta investigativa contiene antecedentes médicos de desorientación y deterioro cognitivo desde 2017. Cabe preguntarse si se ha examinado el deber de cuidado de quienes estaban a cargo de acompañarla. Lo expuesto aquí no es una "opinión" ni "preferencia" acerca de lo ocurrido, sino hechos verificables en los antecedentes de la investigación e informes de la PDI. Después de dos años de innumerables diligencias sin evidencia concluyente, esperamos que se investigue con objetividad todas las hipótesis plausibles. Como hija, entiendo la dedicación que requiere un ser querido vulnerable. Por eso, nuestro único interés es y sigue siendo que la verdad sobre la señora María Ercira finalmente salga a la luz. MÓNICA KLEINERT. - - - -