Autor: Camilo Vargas / Udla
Cartas: CARTAS
Cartas: CARTAS IPC despidió 2025 con alivio Señora Directora: El cierre inflacionario de 2025 entrega una señal poco habitual para la economía chilena: alivio. El último registro del Índice de Precios al Consumidor confirma que el proceso de desaceleración de precios no solo continúa, sino que se consolida. El dato de diciembre sorprendió al mercado y permitió que la inflación anual terminara en 3,5%, el nivel más bajo desde 2020 y un quiebre claro respecto de los años marcados por presiones inflacionarias persistentes. Este resultado no se explica por un solo factor ni por ajustes puntuales. Por el contrario, refleja una moderación relativamente generalizada en rubros clave para el presupuesto familiar. Vestuario, calzado y alimentos mostraron retrocesos relevantes, apoyados por la estacionalidad y una normalización progresiva de las cadenas de precios. A ello se sumaron bajas significativas en algunos servicios asociados al transporte. Más allá del IPC total, la señal más relevante proviene de la inflación subyacente, que cerró por debajo del índice general.
Este elemento, muchas veces relegado en la discusión pública, es clave para Felipe Oelckers / Unab Señora Directora: Durante la discusión del Presupuesto 2026, el debate en salud y, en particular, en las políticas orientadas a personas mayores, fue extenso y permitió revisar el alcance de programas relevantes como Más AMA (Más Adultos Mayores Autovalentes), una de las principales iniciativas de interpretar la trayectoria futura de los precios. Cuando el componente menos volátil se modera, el mensaje es que la economía está dejando atrás presiones inflacionarias de carácter estructural, no solo transitorio. En este escenario, el rol del Banco Central resulta central. La política monetaria, implementada de manera autónoma y con un alto costo en términos de actividad durante parte del ciclo, comienza a mostrar resultados consistentes.
Las proyecciones apuntan a que la inflación convergerá hacia la meta del 3% en el corto plazo, antes de lo previsto originalmente, lo que abre espacio para una discusión más equilibrada entre estabilidad de precios y dinamismo económico. Presupuesto 2026 y personas mayores apoyo a este grupo.
En la tramitación, este plan, que se implementa desde 2015 y está presente en 248 comunas del país, enfrentó la posibilidad de quedar sin financiamiento para este año, situación que generó inquietud entre beneficiarios, equipos de salud y distintos actores, quienes expresaron su preocupación por su eventual eliminación.
Ese proceso derivó en su reincorporación al presupuesto, lo que representa una señal positiva, ya que su cobertura e impacto en la autonomía, funcionalidad e independencia de los usuarios ha sido significativa, por lo que asegurar su continuidad permite resguardar avances ya consolidados y seguir perfeccionando su implementación.
La vinculación entre los centros de salud familiar y las personas mayores sigue siendo un eje central, especialmente cuando la protección social, la promoción del bienestar, el envejecimiento activo y la prevención de enfermedades forman parte de las prioridades del sistema, dialogando, a la vez con una realidad demográfica ineludible en Chile, donde el 14 % de la población tiene 65 años o más según el Censo 2024. Autor: Camilo Vargas / Udla.