Autor: Carlos Miquel Armas
IN MEMORIAM
IN MEMORIAM Carlos Miquel Bañados A un año del fallecimiento del Dr. Carlos Miquel Bañados, la Revista Chilena de Cardiología publicó un artículo escrito por el Dr. Jorge Carabantes C., cardiólogo del Centro Cardiovascular del Hospital San Juan de Dios. Los hijos del doctor Miquel pensamos que el artículo publicado representa en toda su forma a nuestro padre y en su honor y el de nuestra madre, hemos querido darlo a conocer: “El Dr.
Miquel fue parte de la última etapa en la historia de la medicina chilena liderada por los grandes maestros de la medicina como el Profesor Armas Cruz; los Profesores Hernán Alessandri R., Francisco Rojas Villegas, Alejandro Garretón S., Luis Hervé L. y Ramón Valdivieso D. ; entre muchos otros. Maestros cuyo estilo de conducción de sus equipos médicos era la competencia clínica, los pacientes como centro del quehacer y el ejercicio de la autoridad y la disciplina.
Fiel a esta escuela, nuestro maestro formador condujo entre los años 1966 y 2000 el Servicio de Cardiología de nuestro hospital San Juan de Dios con estrictez, siempre preocupado de la correcta atención de los pacientes. Eran de su particular dedicación, los pacientes críticos. El desarrollo que logró el Dr. Miquel en el Servicio de Cardiología no habría sido posible sin la colaboración de los colegas de su generación y las inmediatamente posteriores.
Son destacables en su rol de jefe del servicio los avances que logró en el desarrollo de las técnicas de apoyo no invasivas y el impulso que dio a la rehabilitación cardiovascular, lo que es una muestra de su visión amplia del abordaje de las enfermedades cardiovasculares tan recomendada actualmente. Los logros en equipamiento en los años setenta y ochenta, decenios de baja inversión del Estado en la salud pública, fueron gracias a las gestiones personales del Dr. Miquel con amigos que contaban con recursos económicos, los que le hacían, así, un reconocimiento a su amistad, calidad profesional y compromiso con la salud pública. Pero el Dr.
Miquel no solo se distinguió por su aporte al servicio público y al Departamento de Medicina Occidente, como profesor de la Universidad de Chile, sino también en el ámbito privado con la creación y dirección durante siete años de la primera Unidad de Cuidados Intensivos de este sector en la Clínica Santa María. También se destacó por la generosidad con la cual acogió a muchos cardiólogos de distintos hospitales para que conocieran y se entrenaran en las técnicas que su Servicio iba incorporando.
En sus más de cincuenta años de ejercicio de la medicina, recibió varias distinciones, entre las que destacan su reconocimiento como Maestro de la Medicina Chilena por parte de la Sociedad Chilena de Cardiología y Cirugía Cardiovascular en el año 2008, de la cual fue presidente en el año 1978, y su incorporación como miembro de número de la Academia de Medicina del Instituto de Chile en el año 1990.
Pudiera pensarse por su severidad que infundía respeto y en algunos temor y su estrictez en la conducción de su Servicio, seguramente influida por sus antecesores catalanes y su formación escolar en el liceo Alemán, que era una persona poco sociable, pero, al contrario, era de una gran calidez y cordialidad para acoger a sus amigos y colegas. Nada de los logros de sus cien años de vida habría sido posible sin el apoyo de su señora, Delia Armas Merino. Dr. Miquel, un ejemplo de servidor público, descanse en la paz del infinito”. Autor: Carlos Miquel Armas.