Cartas: Un cambio de mando diferente
Cartas: Un cambio de mando diferente Como ha sido una tradición republicana con pocas interrupciones en la historia patria (sobre todo si se la compara con la de los países vecinos), hoy se produce el cambio de mando en el cual asume el poder el gobierno entrante, luego de haber ganado de forma contundente en las urnas. Sin embargo y por desgracia, no se trata de un cambio de mando común. Ello, en atención a diversas conductas y a la actitud del gobierno saliente, que lleva inevitablemente a preguntarse, por desgracia, si de verdad es el bienestar del país su primera prioridad.
Lo anterior se debe entre otras cosas, como se ha señalado en anteriores columnas, al auténtico desfalco de que han sido objeto las arcas fiscales por la administración saliente, situación que hasta ahora prácticamente no ha recibido sanción alguna. Y de las investigaciones en curso, algunas de ellas amenazan con naufragar. Esto hace preguntarse si en Chile no se estará actualmente en presencia de una institucionalidad de papel.
Por eso es de esperar que las nuevas autoridades pongan orden y aclaren esta lamentable situación, no solo para el restablecimiento de la fe pública, sino sobre todo, porque las principales víctimas de esta enorme sustracción de fondos son los sectores más necesitados.
Lo anterior, pues al haber menos recursos, ello incide directamente en la puesta en práctica de varias prestaciones sociales, siendo tal vez el caso más dramático el de las enormes listas de espera en el ámbito de la salud. De hecho, la situación es tan grave, que varias personas han muerto, fruto de no haber recibido la atención debida a tiempo, precisamente por esta falta de recursos. Sin embargo, este desfalco tiene más consecuencias. DR.
MAX SILVA ABBOTT Miembro del Capítulo Concepción de laAcademia de Ciencias Sociales, Políticas y MoralesInstituto de Chile Profesor de Derecho, Universidad San Sebastián La fundamental es que el actual gobierno comienza su labor con pocos medios y con mermadas reservas presupuestarias a las que acudir, fruto del "manotazo" de que han sido objeto varios fondos públicos en la administración saliente, sin que mediara una razón realmente válida para ello. A lo que debe sumarse el notable aumento del endeudamiento del Estado. Esta falta de recursos sin duda producirá problemas, lo que seguramente afectará la popularidad del nuevo gobierno, que en buena medida, tiene las manos atadas a este respecto.
Y esto es lo más lamentable: ¿ quiere decir que la saliente administración deja a propósito a la entrante sin recursos a fin de que fracase en su gestión, sea culpada por ello y criticada desde un cómodo puesto de oposición, a fin que en las próximas elecciones los que ahora se van puedan volver al poder en gloria y majestad? De ser así, lo menos que puede decirse es que se trata de una jugada maquiavélica, pues tal como se señalaba, los principales afectados por esta falta de medios son los sectores más desfavorecidos, precisamente aquellos por los cuales dice luchar el gobierno saliente. Al parecer el ansia de poder es más grande, y se juega con los recursos como en una partida de Monopoly, sin importar el daño que esto produzca al país.
Además, debe tenerse en cuenta que todo este desfalco se ha producido a pesar de contar con una institucionalidad democrática, en que teóricamente rige un Estado de Derecho. ¿ Se imagina alguien cómo hubiera sido esta situación si existiera un régimen con menos garantías?.