Autor: Por Andrés Gómez Bravo
Pablo Halpern "la cultura contemporánea incomoda al poder, y suele ser más difícil de acoger por una derecha que privilegia el orden"
Pablo Halpern "la cultura contemporánea incomoda al poder, y suele ser más difícil de acoger por una derecha que privilegia el orden" "La cultura E sala para 240 personas dedicada al teatro, la música y las artes visuales, en un sector con escasa oferta cultural. Las primeras funciones tuvieron poco -o ningúnpúblico. Cuatro años después, varias obras se presentan a tablero vuelto. "Hemos tenido funciones agotadas", dice su director artístico, Pablo Halpern. Con el teatro como uno de sus ejes, la programación de Zoco combina obras clásicas y textos contemporáneos, varios de autores premiados con el Pulitzer.
La oferta incluye, además, ciclos de piano, música de cámara, arias de grandes óperas y conversaciones con intelectuales ganadores del Premio Nacional, conducidas por Ascanio Cavallo, además de un taller de actualidad a cargo de Matías del Río.
Actualmente, en cartelera está El quinto paso, obra con Francisco Melo y Felipe contemporánea incomoda al poder, y suele ser más difícil de acoger por una derecha que privilegia el orden" n noviembre de 2022, el Rojas, del dramaturgo norirlandés David Centro para las Artes Zoco Ireland, que aborda el alcoholismo. Para los próximos meses, Zoco agenda Espectros, de Ibsen. abrió sus puertas en plena Av. La Dehesa, lejos de los circuitos culturales tradicionales de Santiago. La apuesta era levantar una -Zoco tiene una línea teatral bastante definida. Nos interesan las obras que conectan con el público a partir de temas atemporales y universales. Buscamos historias en las que las personas puedan reconocerse: relaciones humanas, conflictos familiares, secretos, poder, culpa, manipulación, estatus, vínculos en crisis y dilemas morales. Son obras que ponen en escena conflictos que atraviesan la condición humana, que es lo que el teatro mejor sabe hacer -dice Halpern. El escenario de Zoco ha convocado a actrices y actores reconocidos, desde Jaime Vadell y Gaby Hernández a Paola Giannini, Alejandro Castillo y Tito Bustamante, entre otros. Y eso, dice el director artístico, se debe a los personajes complejos, a menudo contradictorios, que dan vida a sus obras.
A ello se suman los ciclos de conversaciones y la oferta musical, asesorada por Andrés Rodríguez, director artístico del Teatro Colón, de Buenos Aires. -La idea es que Zoco sea un espacio donde distintas disciplinas convivan, pero bajo un mismo criterio: calidad, cercanía con el público y una experiencia cultural del más alto nivel posible. ¿Cómo ha sido la recepción? Cuando Zoco partió era un espacio cultural completamente desconocido y naturalmente comenzamos con niveles de audiencia bajísimos. Me acuerdo que la primera obra casi no tuvo público. Pero desde entonces la asistencia ha ido aumentando de manera sostenida y hoy muchas funciones están agotadas. Obviamente, esto requiere trabajo persistente y también inversionistas con paciencia para esperar que un espacio como este explote. ¿Es un teatro para el público de La Dehesa? No. Yo soy director artístico y, como ocurre en los teatros del mundo, los directores artísticos inevitablemente infiltran su gusto teatral en la programación. Cuando uno programa no se pregunta qué le va a gustar a la gente de la comuna. Uno parte del supuesto de que si una obra tiene resonancia en uno, va a tener resonancia en distintos O públicos. Evidentemente, nosotros tenemos una línea, pero parece que nuestro gusto teatral ha despertado interés también en otros espacios. El Festival de Teatro de Quilicura programó tres obras nuestras y no es precisamente el público de La Dehesa, ni tampoco el del GAM, donde presentamos otra obra. Y estamos llegando a esos públicos. Las obras que presentan, ya sean contemporáneas o clásicas, parecen estar alejadas del experimentalismo teatral. Sí, no hacemos teatro experimental. Ese tipo de teatro ya tiene muchos espacios en Chile.
Nosotros estamos llenando un vacío que tiene que ver con poner en escena muy buenos textos del teatro clásico y contemporáneo, sobre todo del teatro realista, que además sustenta buena parte de las carteleras de las grandes capitales del mundo. No hacemos un teatro que uno pudiera rotular como vanguardista. ¿Cuál es el modelo de financiamiento? El teatro opera bajo el paraguas de la Fundación Cultural Zoco. Esa fundación tiene un financiamiento que permite mantener la operación del teatro y producir obras Autor: Por Andrés Gómez Bravo.
El director artístico del Teatro Zoco cuestiona la suspensión de la segunda etapa del GAM, analiza la tensa relación entre la derecha y el mundo artístico y, más allá de los recortes, se pregunta "qué quiere hacer este gobierno en materia cultural". Pablo Halpern "la cultura contemporánea incomoda al poder, y suele ser más difícil de acoger por una derecha que privilegia el orden" "Cuántos gobiernos más habrá que esperar para que esta obra se termine", dice. El quinto paso, actualmente en Teatro Zoco, con Francisco Melo y Felipe Rojas.