Autor: Jorge Guzmán B. prensa@latribuna.cl
Crisis ganadera: gremio alerta sobre riesgos para la seguridad alimentaria y exige reciprocidad en importaciones
Crisis ganadera: gremio alerta sobre riesgos para la seguridad alimentaria y exige reciprocidad en importaciones a ganadería chilena atraviesa uno de sus momentos más desafiantes, L enfrentando una contracción que amenaza con reconfigurar el mapa productivo del país.
Según Ignacio Besoain, presidente de la Federación de Productores de Ganado Bovino (Fedecarne F.G. ), el sector ha experimentado una disminución sostenida en su masa ganadera, impulsada principalmente por la desaparición paulatina de la crianza en diversas regiones.
A pesar de que los precios del ganado han mostrado una recuperación alentadora durante el último año en todas sus categorías, el líder gremial advierte que la rentabilidad coyuntural no es suficiente para subsanar los problemas de fondo que aquejan a los productores primarios. El diagnóstico de Fedecarne es claro: el retroceso se concentra en el eslabón más sensible de la cadena, la crianza. Esta actividad ha ido desapareciendo de las regiones debido a márgenes de utilidad estrechos o derechamente negativos en años anteriores, lo que ha desincentivado la inversión a largo plazo. Sin embargo, uno de los obstáculos más críticos para diseñar políticas públicas efectivas es la falta de datos fidedignos. Besoain señala que, aunque existe un sistema de trazabilidad, los datos disponibles no tienen el respaldo ni la contundencia necesarios para una industria de esta escala. Históricamente, se ha sostenido que más del 50% de la ganadería chilena está en manos de pequeños y medianos productores, pero hoy esa cifra carece de una fuente "dura" que la valide. Existen dudas razonables sobre la veracidad de sistemas como el SIPEC, que en ocasiones presenta márgenes de error o restricciones en el acceso a la información.
Esta falta de transparencia estadística dificulta la comprensión de la tendencia hacia la concentración del ganado en productores medianos y grandes, mientras que los pequeños desaparecen por la baja rentabilidad y a factores climáticos que han reducido la disponibilidad de pasto en la zona centro y centro-sur del país.
LAS IMPORTACIONES Y LA FALTA DE RECIPROCIDAD La balanza comercial de la carne en Chile revela una vulnerabilidad creciente: entre el 65% y el 70% del consumo nacional proviene hoy del extranjero, mayoritariamente de países del Mercosur como Brasil y Paraguay, y en menor medida de Argentina. Esta internación de carne ha suplido la caída de la producción interna, pero bajo condiciones que FEDECARNE califica como desiguales. El punto de mayor fricción es la trazabilidad.
Mientras que a los productores chilenos se les blema económico, sino de segula actividad ganadera como un exige un control riguroso y cospilar estratégico de la seguridad alimentaria a largo plazo. toso de cada animal, en países como Paraguay y Brasil la trazabilidad no es obligatoria ni EL MODELO URUGUAYO COMO HORIZONTE: EL NUEVO COMITÉ GANADERO exigible para el ingreso de sus productos al mercado nacional. Besoain enfatiza que, aunque son defensores del libre mercado, debe existir una reciprocidad mínima en las exigencias sanitarias y de producción. A esto se suman las economías de escala y los subsidios existentes en otros mercados, factores que hacen casi imposible que el productor local compita en igualdad de condiciones. ridad nacional.
La soberanía alimentaria de Chile respecto a la proteína roja está supeditada a la estabilidad de sus proveedores externos. "Cualquier efecto internacional, sea por razones políticas o comerciales, podría generarnos un desequilibrio en el abastecimiento", explica Besoain. Chile, al haber perdido capacidad productiva, no tendría las herramientas inmediatas para suplir una eventual falta de envíos de carne importada, poniendo en riesgo el acceso constante a este insumo básico para la población.
Para mitigar este riesgo, Fedecarne subraya que la solución no depende solo de los precios de mercado, sino de políticas públicas y privadas que trasciendan la estacionalidad de los ciclos económicos y proyecten Ante este escenario, la cadena cárnica nacional ha decidido actuar de manera conjunta.
Fedecarne, junto a la Asociación de Ferias Ganaderas (AFECH) y la Asociación de Plantas Faenadoras (Faenacar), se encuentra trabajando bajo el alero de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) para establecer una nueva institucionalidad: un Comité Ganadero. Este proyecto busca replicar el éxito de modelos internacionales, específicamente el Instituto Nacional de la Carne (INAC) de Uruguay. En el país charrúa, la cadena se unió para definir una hoja de ruta clara, unificando los intereses de productores, plantas y ferias en una estrategia país. Besoain sostiene que es imperativo que la cadena chilena trabaje en bloque, ya que la desconexión entre el sector primario y las plantas procesadoras solo profundiza la crisis. El objetivo final es consolidar este comité para proponer cambios que permitan que la masa ganadera vuelva a crecer y que el negocio sea sostenible en el tiempo. Ignacio Besoain, presidente de Fedecarne F.G.
SEGURIDAD ALIMENTARIA: UN RIESGO ESTRATÉGICO PARA EL PAÍS El gremio advierte que esta dependencia no es solo un proLA EROSIÓN DEL SECTOR PRIMARIO Y EL VACÍO DE INFORMACIÓN "Nuestro temor es que la actual mejora de precios sea solo algo circunstancial y que, dada nuestra baja masa ganadera y la alta dependencia de las importaciones, se ponga en riesgo la seguridad alimentaria del país" Autor: Jorge Guzmán B. prensa@latribuna.cl.
Ignacio Besoain, presidente de la Federación de Productores de Ganado Bovino, advierte que la dependencia de carne extranjera alcanza niveles críticos y propone la creación de un Comité Ganadero institucionalizado para revertir la caída histórica en la crianza nacional.
LA EROSIÓN DEL SECTOR PRIMARIO Y EL VACÍO DE INFORMACIÓN "Nuestro temor es que la actual mejora de precios sea solo algo circunstancial y que, dada nuestra baja masa ganadera y la alta dependencia de las importaciones, se ponga en riesgo la seguridad alimentaria del país" LA DISMINUCIÓN DE LA MASA GANADERA nacional ha sido desplazada por una dependencia del 70% de carne importada del Mercosur, donde no siempre se aplican las mismas exigencias de control y trazabilidad que a los productores locales.