Autor: Luis Stuven, Gerente de Seguridad Vial Mutual de Seguridad
Cartas: Arquitectura, Universidad Autónoma SEGURIDAD VIAL EN EL RETORNO ALA ACTIVIDAD LABORAL
Cartas: Arquitectura, Universidad Autónoma SEGURIDAD VIAL EN EL RETORNO ALA ACTIVIDAD LABORAL Señor Director: A un año del apagón de febrero de 2025, el debate energético parece dividirse entre quienes exigen más infraestructura y quienes demandan mayor rigor operacional. La experiencia reciente demuestra que esa dicotomía es falsa. La expansión estructural, como la futura entrada en operación de Kimal-Lo Aguirre, es indispensable para reducir congestiones y mejorar la eficiencia del capital invertido en generación. Pero la operación del sistema en condiciones cercanas a límites de seguridad, las fallas en respaldos tecnológicos y las brechas en protocolos revelaron que la gobernanza operacional es igualmente crítica. En sistemas eléctricos complejos, la resiliencia depende de ambas dimensiones. Más CAPEX sin disciplina aumenta exposición al riesgo. Más regulación sin infraestructura limita crecimiento. La estabilidad eléctrica no es solo un objetivo técnico; es una condición económica para la inversión y la competitividad. En energía, la transición no se sostiene con una sola palanca. Daniela Quintana, Secretaria Académica Facultad de Señor Director: El regreso masivo a la actividad laboral aumenta el flujo en calles y carreteras. Pero volver al trabajo no es solo conducir: miles de personas se desplazan diariamente como peatones, ciclistas o usuarias del transporte público, compartiendo un espacio vial cada vez más exigente. Este escenario, sin embargo, sigue siendo asumido como normal, aun cuando el riesgo de siniestros graves es alto y muchas tragedias podrían prevenirse. Cada año, los trayectos casa-trabajo concentran accidentes en horarios punta. La prisa, el estrés y conductas imprudentes deterioran la convivencia vial y aumentan la probabilidad de siniestros que afectan especialmente a quienes se desplazan en condiciones de mayor vulnerabilidad. Aun así, la seguridad vial continúa siendo vista como responsabilidad individual, y no como un desafío colectivo. Los siniestros de tránsito no son hechos fortuitos: la mayoría responden a decisiones humanas y a la falta de una gestión preventiva sostenida. La planificación, el respeto a los límites de velocidad, la atención plena y la conciencia del impacto de cada acción son clave para reducir accidentes y proteger vidas.
El retorno al trabajo exige compromiso: de las empresas para integrar la seguridad vial en su gestión preventiva; de las autoridades para reforzar fiscalización y campañas; y de cada persona que utiliza el espacio público para desplazarse con responsabilidad y respeto. Solo así podremos evitar que la vuelta al trabajo se traduzca en tragedias. Autor: Luis Stuven, Gerente de Seguridad Vial Mutual de Seguridad.