Autor: Ricardo Alt Hayal periodista
Columnas de Opinión: Coordinación en tiempos de estrechez
Columnas de Opinión: Coordinación en tiempos de estrechez a reciente constitución de la Mesa Público-Privada de Nudos Críticos en la Región de Los Lagos es una buena noticia.
Que la Delegación Presidencial, el Gobierno Regional, servicios L públicos y la Cámara Chilena de la Construcción se sienten en la misma mesa para abordar retrasos en pagos, brechas administrativas y diferencias de criterio no es un gesto menor: es reconocer que el problema existe y que requiere coordinación real. En una región donde el desempleo ha mostrado cifras preocupantes y donde la inversión privada viene perdiendo dinamismo hace varios años, cada proyecto que se retrasa no es solo una carpeta acumulando polvo. Es empleo que no se crea, proveedores que no cobran, familias que postergan decisiones y confianza que se erosiona.
Durante demasiado tiempo hemos normalizado la fragmentación: el nivel central por un lado, el regional por otro; servicios que aplican criterios distintos ante situaciones similares; pagos que se dilatan; licitaciones que quedan desiertas; empresas que enfrentan un laberinto regulatorio que desincentiva participar. El resultado ha sido una mezcla tóxica de inversión pública con caja estrecha e inversión privada atrapada en permisología. Por eso esta mesa debe consolidarse como instancia permanente, con hoja de ruta clara, responsables identificados y seguimiento público de compromisos. No basta con diagnosticar "nudos críticos"; hay que desatarlos con plazos y metas verificables. La coordinación no puede ser episódica ni reactiva: debe transformarse en método de trabajo. El contexto no admite ingenuidad. Con finanzas públicas tensionadas y una economía regional que necesita recuperar tracción, destrabar proyectos no es favorecer a un sector en particular: es cuidar el empleo, la continuidad de obras y la credibilidad institucional. La articulación público-privada no es un eslogan ni una concesión ideológica. Es una necesidad práctica en territorios donde el crecimiento depende de que el Estado pague a tiempo, los servicios coordinen criterios y el sector privado invierta con reglas claras. Si esta mesa logra traducir conversaciones en ejecución, estaremos frente a un paso relevante. No resolverá todos los problemas estructurales de la región, pero puede enviar una señal poderosa: que, aun en tiempos complejos, es posible actuar con sentido de urgencia y propósito común. Autor: Ricardo Alt Hayal periodista. C Columna