Editorial: La agenda urgente de la región
Editorial: La agenda urgente de la región Las demandas levantadas por los gremios no son nuevas, pero sí más urgentes que nunca.
La crisis hídrica, la falta de conectividad y la necesidad de reactivar la economía no solo configuran una lista de prioridades, sino que evidencian los principales nudos estructurales que frenan el desarrollo de la Región de Coquimbo. El problema del agua, lejos de ser coyuntural, condiciona toda la actividad productiva. Sin certezas hídricas, la agricultura pierde viabilidad y se debilita uno de los pilares históricos de la economía regional. A ello se suma una infraestruc tura que no logra responder al crecimiento: rutas saturadas, proyectos estratégicos postergados y una integración internacional aún incompleta. Pero quizás el punto más sensible es la lentitud en la gestión. Los gremios no solo piden inversión, sino también decisiones. La demora en permisos, la incertidumbre regulatoria y la falta de ejecución terminan por desalentar proyectos clave, especialmente en sectores como la minería y el turismo. La señal es clara: la región no puede seguir esperando. Resolver estos desafíos no es solo una tarea técnica, sino una definición política.
De lo contrario, el riesgo no es solo el estancamiento, sino perder oportunidades en un contexto donde otras regiones avanzan con mayor rapidez.. Los gremios han puesto sobre la mesa un diagnóstico claro: sin agua, infraestructura y gestión eficiente, la Región de Coquimbo arriesga estancarse y perder competitividad.