Editorial: Uso justificado
Editorial: Uso justificado El llamado «efecto Contraloría parece haber irrumpido con fuerza en el sistema de licencias médicas. Las cifras publicadas por la Superintendencia de Seguridad Social muestran una caída de más de un millón de licencias en 2025 respecto al año anterior. Descenso que apunta a un cambio de comportamiento gatillado por la fiscalización de la Contraloría General de la República, que dejó en evidencia prácticas abusivas que por años parecieron normalizadas.
El hecho de que miles de personas hayan viajado al extranjero, visitado centros recreativos o realizado actividades incompatibles con el reposo médico mientras estaban con licencia pone en duda la legitimidad de una herramienta clave de la seguridad social.
Si una parte relevante de estas licencias era efectivamente fraudulenta o injustificada, entonces el sistema no solo estaba siendo mal utilizado, sino también erosionando la confianza pública y drenando recursos que debieran destinarse a quienes realmente lo necesitan. Casi un tercio de las licencias en 2025 se emitieron por trastornos mentales. Este liderazgo no puede leerse únicamente desde la sospecha o el control, sino también como un reflejo de una crisis silenciosa en el mundo laboral. El estrés, la ansiedad y el agotamiento no son fraudes estadísticos, sino fenómenos reales que afectan la productividad y la calidad de vida. El riesgo está en que, en medio del endurecimiento de las fiscalizaciones, se termine poniendo bajo sospecha a quienes sí requieren legítimamente apoyo. El desafío, entonces, no es solo reducir cifras, sino equilibrar control y protección. La Superintendencia de Seguridad Social tiene razón en reforzar los mecanismos de supervisión, pero ese esfuerzo debe ir acompañado de una mirada más profunda sobre las condiciones laborales y la salud mental en el país. Combatir el abuso es indispensable, pero igual de urgente es no desnaturalizar un derecho fundamental. Porque si el «efecto Contraloría» logra ordenar el sistema, pero al costo de desincentivar el acceso a licencias legítimas, el remedio podría terminar siendo tan problemático como la enfermedad..