Autor: JEAN PIERRE VILLARROEL
Cómo se deshizo la apuesta más agresiva en cinco años contra el peso chileno
Cómo se deshizo la apuesta más agresiva en cinco años contra el peso chileno Pocas veces el tipo de cambio cae $27 en dos días sin que el cobre se dispare o el Banco Central intervenga. Esta semana, sin embargo, ocurrió.
El catalizador fue la tregua en Medio Oriente, pero el mecanismo fue más técnico: inversionistas no residentes que llevaban meses con apuestas de magnitud histórica contra el peso comenzaron a deshacer esas posiciones, devolviéndole oxígeno a una moneda que cargaba con una presión acumulada desde mediados de 2024. El miércoles, el tipo de cambio cayó $22 su mayor descenso desde marzo y el jueves retrocedió otros $5, para consolidarse en $892. Este viernes presentó escasos movimientos al cierre de sus operaciones más líquidas. Buena parte de esa caída provino del cierre de apuestas contra el peso por parte de inversionistas no residentes en el mercado de derivados. Ese mismo miércoles, la posición vendedora cayó desde US$ 11.669 millones a US$ 9.422 millones.
“El desarme parcial que han mostrado los no residentes en sus posiciones contra el peso chileno responde a una recomposición lógica del posicionamiento luego de meses de una apuesta especialmente agresiva”, plantea Rodrigo Lama, CBO de Global 66.
Los datos del Banco Central recuerda Lama muestran que durante el peak del conflicto en Medio Oriente la posición vendedora de no residentes en derivados USD-CLP llegó a niveles superiores a los US$ 12.000 millones en forwards, los más altos desde 2020, “en un contexto donde el shock energético, el fortalecimiento del dólar global y la corrección del cobre alineaban todos los elementos en contra de la moneda local”, sostiene.
“La reducción de posiciones cortas contra el peso va en línea con el movimiento que hemos visto en los mercados globales con el inicio de la tregua anunciado esta semana”, coincide Alfonso Molinare, country manager de Ebury en Chile.
A medida que se han ido atenuando los riesgos con un dólar global más débil, una baja en las tasas de mercado en EE.UU. y un cobre que comienza a estabilizarse, varias de esas coberturas han perdido justificación económica, dice Lama. Los inversionistas institucionales extranjeros han optado por realizar ganancias, disminuyendo su posición neta corta, agrega. La duda que persiste La sostenibilidad de este movimiento, no obstante, sigue siendo incierta. “La evolución dependerá del desarrollo del conflicto, un factor que hoy es altamente incierto para los mercados”, advierte Molinare. Otros analistas suman matices. “Una tregua en Medio Oriente no garantiza que esta tendencia se mantenga de forma lineal”, señala Lama.
Si la desescalada se traduce en un menor precio del petróleo, una Reserva Federal con espacio para retomar recortes de tasas y un cobre que recupere terreno, “podríamos ver un desarme más profundo y sostenido, lo que reforzaría la apreciación del peso”, sostiene.
Sin embargo, si la tregua resulta ser solo táctica y persisten las dudas sobre la trayectoria de tasas en EE.UU. o el ciclo del cobre, “los no residentes podrían pausar este proceso e incluso volver a construir posiciones cortas”, proyecta. www.elmercurio.com/inversiones Autor: JEAN PIERRE VILLARROEL. La tregua en Medio Oriente y un dólar global más débil provocaron el cierre parcial de posiciones cortas extranjeras, que en su peak superaron los US$ 12.000 millones. El tipo de cambio cayó $27 en dos sesiones. Responde a movimientos de inversionistas no residentes www.elmercurio.com/inversiones Especialistas señalan que esta tendencia contra el peso dependerá del desarrollo del conflicto en Medio Oriente.