Sobre historia, política y otras menudencias Antecedentes y causas de la Guerra Civil de 1891
Sobre historia, política y otras menudencias Antecedentes y causas de la Guerra Civil de 1891 El Presidente Balmaceda, había desarrollado, un nutrido programa de Obras Públicas, construyó escuelas, edificios gubernamentales y una sólida política ferrocarrilera.
Podemos señalar que buscó y consiguió aprovechar inteligentemente los generosos recursos provenientes de la riqueza del Salitre, que como una consecuencia de la Guerra del Pacífico, había pasado casi íntegramente a quedar en territorio chileno, aunque en manos privadas fundamentalmente extranjeras. En este sentido, la obra de Balmaceda es indesmentible. Sin embargo, su gobierno terminó en una guerra civil con 10 mil muertos. ¿ Cómo fue a ocurrir esto? Bueno, los antecedentes del conflicto son múltiples y complejos. Más, en nuestro juicio, esencialmente, políticos. Una cuestión que parece baladí, fue el odio, que la clase rectora y dominante, -a la cual Balmaceda pertenecía-, fue desarrollando contra el presidente. Ello, básicamente porque el primer mandatario, habría traicionado todos los principios que él mismo había sostenido y defendido durante toda su carrera política. Balmaceda había criticado y combatido el autoritarismo presidencial, con igual o mayor fuerza que toda la clase rectora y ahora, investido como jefe de Estado, buscaba restaurar el autoritarismo presidencial de estilo portaliano. Así, prácticamente, toda la aristocracia, lo abandonó y la antigua amistad o simpatía, se transformó en un odio político irreversible. Las más relevantes personalidades, prácticamente de todos los partidos, pero de la misma clase social-, se transformaron en fervientes opositores. Figuras como Waldo Silva, Ramon Barros Luco, Enrique Mac Iver, Valentín Letelier, Manuel José Irarrazabal, Abdón Cifuentes, Carlos Walker Martínez, Zorobabel Rodríguez, Ventura Blanco Viel y muchos otros. .. y también destacados jefes militares. Balmaceda, cometió el enorme error de oponerse al devenir político e histórico de su época. El tiempo ya no estaba para los portalianos.
El bajo pueblo, -como hemos señalado en páginas anteriores-, sin conciencia de clase y sin representación política -recien se había formado el Partido Demócrata, que podríamos decir, representaba a los trabajadores artesanos-, no participa ni se inmiscuye en «cuestiones de los futres» y por lo mismo, Balmaceda, no buscó ni existió la posibilidad de apoyo popular. Durante su gobierno, los trabajadores desarrollaron además, diversas « protestas y movilizaciones, que terminaron con muertos y dirigentes encarcelados». Los obreros del Salitre fueron reprimidos en 1890 y en 1891, con participación militar. Ver la Guerra Civil de 1891. San Francisco, A. Tomo I. Pág. 126. « La extensión de la protesta y la represión culminó con muertos y centenares de personas en las cárceles» Ver Pinto, J. Trabajos y rebeldías en la pampa salitrera. pp 664-678. La convulsión social terminó en la «masacre de Huara», que fue la primera matanza obrera en la zona de tarapacá, sufrida por trabajadores a manos de tropas balmacedistas. Pinto, J. Ob. cit. pp 235-241. Es necesario señalar, que la propaganda política de sectores de izquierda, que colocan a Balmaceda como un hombre de ideales socialistas o de sensibilidades izquierdistas, no se corresponden con la realidad, ni los antecedentes históricos. El propio Luis Emilio Recabarren, guía y conductor del movimiento obrero chileno y fundador del Partido Obrero Sociallista, devenido en Partido Comunista en 1921, fue un ferviente opositor a Balmaceda. El futuro líder obrero, estuvo preso por repartir una hojita clandestina contra el «tirano» y no fue fusilado, por tener aproximadamente 17 años. Otro caso notable, fue el de Arturo Alessandri Palma, quien estuvo invitado al encuentro de «Lo Cañas» y no pudo asistir por tener a su padre muy delicado de salud, prácticamente agónico. El joven Alessandri repartía un periodico contra el «dictador», con la ayuda de Carlos Piva, un italiano amigo del futuro presidente. De haber asistido, Alessandri seguramente habría muerto en la histórica matanza, que ordenó el general balmacedista Orozimbo Barbosa. El enfrentamiento político, entre el Presidente y el Congreso, alcanzó el cenit, cuando este último, se negó a aprobar las 'Leyes Periódicas' sobre presupuesto y fuerzas armadas. Balmaceda decidió por sí mismo, decretar como presupuesto el mismo del año anterior, lo cual era abiertamente inconstitucional. Con ello, Balmaceda seguirá gobernando sus últimos meses, como dictador.
Desde el punto de vista militar, la guerra estalló el 7 de enero, con la sublevación de la Armada que apoyó al Congreso y terminó el 28 de agosto, con la batalla de Placilla, donde fueron derrotadas las tropas del Ejército, que apoyaron al presidente, quien asilado en la legación argentina, se suicidó el 18 de septiembre de 1891, día en que terminaba su mandato.. Guido Sarabia Acuña