Editorial: Homenaje a un héroe osornino
Editorial: Homenaje a un héroe osornino a conmemoración de los 177 años del nacimiento de Amador Barrientos Adriazola vuelve a poner sobre la mesa una deuda pendiente que la ciudad de Osorno mantiene con uno de sus hijos L más ilustres. Se trata de honrar al hombre que, durante el desembarco de Pisagua en 1879, en plena Guerra del Pacífico, se convirtió en el primer chileno en izar la bandera en territorio enemigo.
Aquella gesta no fue un evento menor; especialistas e historiadores de academias militares en Estados Unidos y Japón lo reconocen como el primer desembarco anfibio de la historia militar mundial, comparando su audacia técnica con hitos de la envergadura del desembarco de Normandía.
Resulta paradójico que, mientras el nombre de Barrientos es objeto de estudio y admiración en prestigiosas instituciones internacionales como un precursor de la táctica naval moderna, en su tierra natal el reconocimiento sea, hasta ahora, casi nulo. Si bien existen una calle y una plaza en su nombre -ambas distantes del centro de Osornola magnitud de su sacrificio y el valor exigen un tributo de mayor relevancia. No puede ser que exista una escultura de un "perro comunitario" (en calle Lynch) y Barrientos siga sin tener un monumento digno de su hazaña. El proyecto para erigir una estatua en bronce que recree aquel momento histórico en Pisagua es una iniciativa que no puede seguir esperando. Aunque la Ley 19.632 autorizó este monumento hace ya más de dos décadas, diversos factores, desde la crisis sanitaria hasta la falta de una ubicación idónea, han postergado su concreción. El costo de esta obra, estimado en unos $62 millones, debe ser visto como una inversión en el patrimonio cultural y la memoria histórica de la comuna. La vida de Barrientos refleja, además, la complejidad de nuestra historia nacional. Tras haber servido en la Esmeralda y la Covadonga, su lealtad al Presidente Balmaceda durante la Guerra Civil de 1891 le significó la degradación y el exilio, falleciendo años después en precarias condiciones.
Este "pago de Chile" hace que el esfuerzo actual de la Municipalidad de C y la Fundación AcompañaChile por rescatar su figura sea aún más imperativo.. La construcción de un monumento en honor a Amador Barrientos, que protagonizó el primer desembarco anfibio de la historia moderna, representa un acto de justicia. E Editorial