Autor: Dr. Franco Lotito conferencista e investigador (PUC)
Columnas de Opinión: Un proceso de enseñanza que sea significativo
Columnas de Opinión: Un proceso de enseñanza que sea significativo nseñar a una persona -ya sea que se trate de un niño, de un joven o de un adultorequiere tener, por parte de quien va a enseñar, un cierto grado de experiencia, una buena formación profesional, un criterio formado, mucho sentido común -que, a todas luces, parece ser el menos común de los sentidosy un alto nivel de paciencia que no está considerado en ningún manual de instrucción o de educación.
Cada vez cuesta más esfuerzo, motivación y dedicación personal lograr que los estudiantes aprendan, interioricen y procesen la información que reciben, así como también los contenidos y los conocimientos que se imparten, por cuanto, muchos de estos estudiantes apuntan, hoy en día, a la inmediatez del clic, en tanto que los conocimientos y el aprendizaje sólo se asientan en la medida que éstos se elaboran y procesan.
Ello requiere, necesariamente, de tiempo, dedicación y esfuerzo, factores que parecieran no estar presente en estos tiempos, donde la inmediatez absoluta prima por sobre otras cosas: un clic y ya estoy conectado con mi amigo en Francia, otro clic e hice una compra, un tercer clic y la transferencia está realizada.
Ahora bien, el objetivo a lograr es evitar que el alumno caiga en la frustración. ¿ La razón de lo anterior? Buscar reducir o eliminar la posibilidad de generar una respuesta negativa o agresiva por parE te del estudiante, basados en la teoría de los investigadores John Dollard y Neal Miller, quienes postularon que la agresión es una consecuencia frecuente de la frustración -del tipo que seay de la "tensión emocional" que, a menudo, se descarga a través de actos agresivos, buscando una suerte de catarsis o de alivio interno momentáneo.
Un proceso de enseñanza-aprendizaje que sea significativo y que logre los resultados que se esperan, consiste en cultivar y cuidar el vínculo educativo profesor-alumno, ya que se trata de un evento y de un espacio donde no sólo se enseñan los contenidos de diversos temas y materias propias de la asignatura que dicta el profesor, sino que se aprenden numerosos valores, competencias, conductas y aspectos de la vida diaria. Ello necesita de varios elementos clave: respeto mutuo, de un cierto nivel de exigencia, de atención, así como de la fijación de límites claros que no pueden ni deben ser traspasados.
La razón es muy simple de entender: el acto de educar también implica mostrar y comprender que el aprendizaje significativo -orientado al desarrollo integral, a la madurez y crecimiento personal de un ser humanoocurre dentro de un marco y de un contexto predeterminado, y que respetarlo a cabalidad es parte esencial del proceso formativo. Autor: Dr. Franco Lotito conferencista e investigador (PUC). C Columna