Autor: M. CORDANO
Seis de 10 profesores en educación media TP no cuentan con formación pedagógica formal
Seis de 10 profesores en educación media TP no cuentan con formación pedagógica formal Hace dos décadas, la familia de Claudia Saldía se trasladó al sur del país. Desde su parcela en Temuco y haciendo paseos a sectores como Carahue, Saldía se interiorizó con la vida de campo y decidió que quería conocerla más a fondo. Así terminó matriculada en la carrera de Ingeniería Agrícola. “Tras desempeñarme en el ámbito técnico, confirmé que mi lugar estaba en el aula.
Ingresé al sistema educativo haciendo un reemplazo y luego entré al Liceo Agrícola Cruz del Sur, donde he desarrollado mi carrera en la Educación Media Técnico-Profesional (EMTP) durante 10 años”, dice la ganadora del Reconocimiento ProfeTP 2025, premio que destaca la vocación y compromiso de quienes ejercen en esta modalidad educativa, que concentra a los estudiantes más vulnerables del sistema: si en la educación secundaria general el índice de vulnerabilidad ponderado es de 82%, en la EMTP la cifra es de 90%. Con un título en mano y dedicada a enseñar a quienes seguían una especialidad agropecuaria, Saldía dice que con el tiempo evidenció que el dominio disciplinar “si bien es fundamental, no es suficiente para generar aprendizajes significativos en los estudiantes”. Eso la llevó a cursar un postítulo en EMTP y un magíster en Educación. Su caso es distinto al de muchos de sus colegas. Porque, según datos entregados por Fundación Chile, seis de cada 10 docentes en EMTP no cuentan con formación pedagógica formal. Es decir, si bien poseen preparación técnica, no tienen una formación didáctica. Fragmentados “La EMTP en Chile se ha construido históricamente desde la lógica de la pertinencia productiva: formar para el trabajo con docentes que vienen directamente desde la industria. Eso ha sido una enorme fortaleza del sistema, porque permite una conexión real con el mundo laboral. Sin embargo, también ha generado una brecha en formación pedagógica que no es atribuible a los docentes, sino al diseño mismo del sistema”, plantea Gonzalo Plaza, director ejecutivo de Fundación 99.
Resaltando que no se trata de una falencia de los profesores, Plaza explica que esta falta se refleja, por ejemplo, en clases que están “más centradas en la transmisión de contenidos o en la ejecución de tareas, con menor presencia de metodologías activas o evaluación formativa. Pero también hay una característica bien propia de la EMTP que influye mucho, que es que los docentes de especialidad suelen trabajar bastante separados de los docentes de formación general.
Esta fragmentación limita la posibilidad de generar aprendizajes integrales y conectados”. Cuando no existe formación pedagógica formal, “pueden generarse brechas en aspectos clave como la didáctica, la evaluación y la atención a la diversidad”, complementa Saldía. “Estas brechas no necesariamente se traducen en falta de compromiso, sino en limitaciones en las herramientas disponibles para mediar el aprendizaje.
En consecuencia, algunos estudiantes pueden ver afectadas sus oportunidades de aprendizaje, especialmente aquellos que requieren apoyos específicos, como quienes presentan necesidades educativas especiales”. Como una forma de abordar esta brecha crítica, en la última semana Fundación Chile realizó el lanzamiento nacional del programa Tekna, una iniciativa apoyada por BHP Foundation que busca fortalecer las capacidades pedagógicas de los profesores EMTP mediante un modelo de desarrollo profesional continuo. Esta se desarrolla en alianza con la Tampere University of Applied Sciences y la institución de educación técnica Tredu, ambos referentes en formación docente de Finlandia. Mantenerse activo “Los focos están puestos en habilidades pedagógicas tales como metodologías de aprendizaje, habilidades socioemocionales y cómo gestionar el desarrollo de estas últimas capacidades en los estudiantes.
También en temáticas vinculadas al liderazgo y el trabajo en equipo”, señala Manuel Farías, director de Educación Técnica y Trayectorias Formativo-laborales de Fundación Chile, a propósito del programa, que capacitará a 150 docentes en las regiones de Atacama, Coquimbo y Valparaíso. Mediante clases presenciales y prácticas, así como en línea y con especialistas finlandeses con traducción simultánea, la idea es que dentro de estos mismos profesores se formen mentores que después traspasen conocimientos a otros. “El mundo cambia y aprender es la forma de mantenerse activos en él”, resume Virpi Heinonen, directora de Internacionalización de Tredu. La especialista finlandesa señala que “conozco a los docentes TP chilenos y sé que la mayoría tiene su corazón palpitando por el sistema educativo. Por lo mismo, es injusto que no se les proporcione la capacitaSLLIKSDLROW ción y herramientas que son tan necesarias para ejercer la profesión.
Obviamente, ellos son expertos en su área y hacen el oficio muy bien, pero quizás no tienen esa capacidad de transmitir su conocimiento a los estudiantes tan diversos que tenemos hoy en día”. El foco estará especialmente puesto en áreas STEM, pensando en la formación de talento humano en sectores clave para el desarrollo del país. Solo en Minería, se proyecta un déficit de más de 25 mil trabajadores de aquí a 2032, por ejemplo. “Los docentes no necesitan más exigencias, sino mejores oportunidades de desarrollo. Cuando se les entregan herramientas adecuadas, el cambio es muy rápido y profundo”, concluye Plaza. Con miras al futuro, Fundación 99, por su parte, comenzará a capacitar a docentes y estudiantes en temas de ciberseguridad y electromovilidad.
Otros beneficios Además de su impacto en la calidad de los aprendizajes, Claudia Saldía recuerda que los profesionales de la educación también pueden acceder a “beneficios profesionales, como el acceso a la Carrera Docente que reconoce experiencia, competencias y conocimientos y a mejoras en la remuneración”. Autor: M. CORDANO. N Aunque tienen experiencia técnica, la mayoría carece de herramientas didácticas, lo que puede impactar en los aprendizajes. Expertos apuntan a una falla estructural del sistema y a la necesidad de contar con desarrollo profesional continuo.
Esta modalidad educativa concentra una alta proporción de estudiantes vulnerables: Otros beneficios Además de su impacto en la calidad de los aprendizajes, Claudia Saldía recuerda que los profesionales de la educación también pueden acceder a “beneficios profesionales, como el acceso a la Carrera Docente —que reconoce experiencia, competencias y conocimientos— y a mejoras en la remuneración”. Actualmente se registran 5.540 docentes de educación media técnico-profesional en Chile. “De ellos, el 60% no tiene formación pedagógica regular”, advierte Manuel Farías, de Fundación Chile.