Autor: Gian Franco Giovines D. gian.giovines@mercuriovalpo.cl
Demoler o reforzar: la discusión que enfrenta a los damnificados de El Olivar
Demoler o reforzar: la discusión que enfrenta a los damnificados de El Olivar 66 s una guerra campalentre el ministro y una entidad patroE cinante.
Y nosotros estamos al medio, esperando nuestras casas". Así resume Claudia Gómez, dirigente y damnificada del megaincendio de febrero de 2024, el conflicto que mantiene el titular del Ministerio de Vivienda, Iván Poduje, con la entidad patrocinante (EP) Social Arquitectura y la Constructora San Sebastián, desarrolladoras de un frustrado proyecto de reconstrucción de 350 viviendas, de las cuales 56 presentaban más de un 90% de avance, hasta que el timonel del Minvu decidió finiquitar el contrato de forma unilateral.
Viviendas que no cumplen con estándares de resistencia al fuego, deformación sísmica que superó los márgenes permitidos y la utilización de materiales no certificados son las deficiencias que detectaron informes técnicos del Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación de Estructuras y Materiales de la Universidad de Chile (IDIEM) y de la Ditec del Ministerio de Vivienda. Con estos antecedentes sobre la mesa, el ministro de Vivienda decidió ordenar la paralización de las obras en primera instancia, para luego determinar que las 350 edificaciones de la Constructora San Sebastián deberán ser demolidas.
MINISTRO FUE TAJANTE El martes, en un punto de prensa, la autoridad abordó la polémica, afirmando que la constructora San Sebastián "usó materiales truchos, porque no están acreditados", subrayando que "las fallas son gravísimas y nosotros vamos a seguir con nuestras querellas". De acuerdo al ministro, la constructora le manifestó que los arreglos deberían ser costeados por el Minvu, pues uno de los argumentos de San Sebastián es que dicha empresa sólo ejecutó el proyecto diseñado por la EP Social Arquitectura, siendo este además aprobado formalmente por el Serviu en la administración del exdirector, Rodrigo Uribe. "Las viviendas tienen problemas de diseño estructural, tienen problemas de resistencia al fuego, tienen materiales que no están certificados y la excusa o la idea de la empresa constructora es que nosotros, como ministerio, estas casas falladas las reforcemos estructuralmente para que no se caigan, que cambiemos los materiales truchos que usaron y que además que pongamos materiales que resistan al fuego", detalló Poduje.
Sin embargo, fue tajante: "Nosotros, como ministerio, no entregamos casas falladas". "SERÍA UNA DEMORA MÁS" La decisión, si bien es justificada mediante informes técnicos de la Ditec, inevitablemente reabre heridas entre parte de las 56 familias de El Olivar cuyas viviendas presentaban más de un 90% de avance.
A más de dos años del megaincendio donde lo perdió todo, Patricio Manquepillan vive en una mediagua construida consus propios medios en la calle Chusmiza, mientras observa -a tan sólo metrosla vivienda cuasi terminada de la Constructora San Sebastián que jamás le será entregada. "Es un error lo que está haciendo el ministro, porque las viviendas están en un 90% de avance, ¿y se dieron cuenta recién que estaban mal hechas? Es frustrante ver que van a demoler nuestras viviendas, que están casi terminadas", dice con profunda desazón.
Manquepillán reconoce estar preocupado por la materialidad de las casas y verse sorprendido por la utilización de paneles de plumavit -inflamables-como aislante acústico, sin embargo, es partidario de reforzar las deficiencias y no demoler, un proceso que, cree, le significará su tercer invierno en una mediagua. "Sería una demora más para nosotros, que ya llevamos más de dos años esperando, y no tenemos Bono de Acogida, subsidio, nada". Distinta es la situación de Claudia Gómez, vecina y dirigente de la calle Chusmiza. En su terreno, San Sebastián sólo alcanzó a levantar los cimientos de su casa, los que ahora tendrán que ser retirados, retrasanCHILE INVIERTE EN CHILE do el anhelo de volver a su vivienda definitiva. A su juicio, la decisión de demoler las viviendas no se justifica: "Aquí no se van a entregar casas falladas, porque la constructora no te iba a entregar la casa así. Las casas no estaban terminadas.
Van a ser casas nuevas, no parchadas". La determinación adoptada, acusó, "es una revictimización a los vecinos, que al final somos los que menos importamos en estos momentos". Y a ello añade: "A mí no me sirve que suspendan funcionarios de Serviu, a mí me sirve que me reconstruyan". RESPALDAN DEMOLICIONES Sin embargo, entre los damnificados también existe un grupo que respalda la decisión del Minvu.
Es el caso de Luisa Sifón, vecina damnificada de la calle Guaillane, quien afirma haber perdido tempranamente la confianza en el proyecto de la Constructora San Sebastián. "En las primeras reuniones nos mostraron una casa completamente distinta a la que terminaron construyendo. Nos prometieron logia, mejores terminaciones y una materialidad sólida, pero después empezaron a cambiar cosas porque supuestamente no alcanzaba el presupuesto", relata.
Sifón recuerda que una de las situaciones que más le generó dudas fue observar cómo varios paneles fastwork llegaban quebrados mientras eran trasladados hasta las obras. "Ahí empezamos a preguntarnos qué tan resistentes eran realmente estas casas", comenta. La mujer señala que los paneles eran tan delicados que incluso los propios trabajadores le señalaron que, tras entrar a sus casas, recibirían instrucciones para perforar muros. "Nos iban a enseñar cómo poner un clavo.
Ahí una empieza a pensar que algo no está bien". Mientras tanto, su marido y también damnificado, Eric Lagos, se sorprende al ver que el grosor de las paredes de las viviendas pareadas -compuestas de hormigón y poliestirenono supera el ancho de su palma. "Cuando vimos que los paneles llegaban quebrados desde el camión ya nos empezó a llamar la atención", cuenta Lagos. "Después-agregasupimos que esos materiales no estaban aprobados para casas de dos pisos. Y nosotros vivimos en un país sísmico, con terremotos de siete, de ocho grados.
Entonces, en estas condiciones, es vivir en una casa que no sabes si se te va a caer encima". 03 "Es un error lo que está haciendo el ministro, porque las viviendas están en un 90% de avance, ¿y se dieron cuenta recién que estaban mal hechas?". Patricio Manquepillán Damnificado de la calle Chusmiza "Vivimos en un país sísmico, con terremotos de siete, de ocho grados. Entonces, en estas condiciones, es vivir en una casa que no sabes si se te va a caer encima". Eric Lagos Damnificado de calle Guaillane "(La constructora) usó materiales truchos, porque no están acreditados. Las fallas son gravísimas y nosotros vamos a seguir con nuestras querellas". Iván Poduje Ministro de Vivienda Autor: Gian Franco Giovines D. gian.giovines@mercuriovalpo.cl. RECONSTRUCCIÓN.
Mientras una parte de los vecinos exige continuar con el proyecto, otra respalda la decisión de derribar las construcciones. "Es un error lo que está haciendo el ministro, porque las viviendas están en un 90% de avance, ¿y se dieron cuenta recién que estaban mal hechas?". Patricio Manquepillán Damnificado de la calle Chusmiza "Vivimos en un país sísmico, con terremotos de siete, de ocho grados. Entonces, en estas condiciones, es vivir en una casa que no sabes si se te va a caer encima". Eric Lagos Damnificado de calle Guaillane "(La constructora) usó materiales truchos, porque no están acreditados. Las fallas son gravísimas y nosotros vamos a seguir con nuestras querellas". Iván Poduje Ministro de Vivienda ERIC LAGOS DICE SENTIRSE DECEPCIONADO POR OBRAS DE CONSTRUCTORA. EN LA CALLE CHUSMIZA SE CONCENTRAN GRAN PARTE DE LAS VIVIENDAS A DEMOLER, CON MÁS DE UN 90% DE AVANCE.