EMILIA DAIBER "A mí la maternidad me aleja del egocentrismo"
EMILIA DAIBER "A mí la maternidad me aleja del egocentrismo" Emilia Daiber "A mí la maternidad me aleja del egocentrismo" HACE CASI UN AÑO LA PERIODISTA Y CONDUCTORA DE TELEVISIÓN TUVO A SU SEGUNDO HIJO, FERRÁN.
HOY HACE EQUILIBRIOS PARA COMPATIBILIZAR SUS JORNADAS DE GRABACIÓN CON LA CRIANZA, PERO RECONOCE QUE TIENE TODA LA AYUDA DE SU MARIDO Y SU FAMILIA. "LA MATERNIDAD DE ALGUNA FORMA TE INVITA, Y NO SUTILMENTE, A DEJAR DE MIRARTE EL OMBLIGO". POR Juan Luis Salinas T. FOTOGRAFÍAS: Paz Vásquez para Estudio Fe. MAQUILLAJE: Alejandra Cancino. BOOKING: Versus Management.. EMILIA DAIBER "A mí la maternidad me aleja del egocentrismo" La La conversación está fijada para las 10 de la mañana del sábado. No hay otro momento. La agenda de trabajo y familiar de Emilia Daiber por estos días es complicada.
Cinco minutos antes, vía WhatsApp, la periodista y animadora animadora avisa por un mensaje de audio que necesita atrasar en una hora la entrevista, porque está esperando que llegue su marido para que se haga cargo de sus hijos: Ferrán, que tiene diez meses, y Baltazar, de 7 años. En la grabación se escuchan las risas y los balbuceos inquietos de su hijo menor. Al final se pudo dirá Emilia Daiber, entre risas, una hora después. después. Está caminando por el patio de su casa.
Su voz se nota más relajada mientras comenta que hace unos minutos vigilaba atenta cómo Ferrán gateaba por la casa y trataba de dar sus primeros pasos, al tiempo que Baltazar, el mayor, le exigía atención. Tengo que estar súper atenta a cualquier accidente asegura. Aunque ellos son un siete, pero cuando está la mamá en la casa se entusiasman y me requieren para todo.
El lunes por la mañana la periodista tiene que viajar a la Región del Maule para grabar “Sabingo”, un programa familiar de ChileviSión ChileviSión que conduce junto a Juan Pablo Queraltó y que se dedica a recorrer Chile para mostrar sus tradiciones, cultura, gastronomía y paisajes. Estará dos días fuera de casa.
Además, durante la semana debe participar en el programa “Fiebre de baile”. En una primera instancia, claro, no es evidente compatibilizar, pero nosotros tenemos la fortuna, digamos, de que mi marido trabaja de manera híbrida y está mucho tiempo en la casa. Yo tengo también algunos días relativamente libres. Llego de ese viaje y tengo todo el viernes disponible. Y ese día estará totalmente abocado a los niños, a las actividades familiares. Emilia Daiber tiene 35 años. Desde hace siete años está casada con el ingeniero comercial Axel Reichhard. Se conocieron mientras estudiaban en la misma universidad. “Tengo una historia muy graciosa”, graciosa”, adelanta con una voz que se entremezcla con risas, antes de comentar los detalles de su primera cita. Nunca lo había visto antes, porque esa universidad es muy grande y además estudiábamos carreras diferentes.
Un día salí a comer con unas amigas y una de ellas nos muestra una fotografía de un tipo que a ella le gustaba, pero yo me fijé en el que estaba al lado y me fleché.
Recuerdo que les dije: “, Alguien conoce a este ser humano, humano, por favor? Porque necesito llamarlo”. Luego conseguí su contacto con un conocido y ahí lo contacté y le dije: “Te quiero invitar a salir”. Emilia Daiber contmúa su relato: Y nos conocimos una semana después. Yo, muy emocionada, me fui a comprar ropa y todo.
Y le dije a mis papás: “Voy a conocer al amor de mi vida, van a ver”. Recuerdo que miraban con cara de “listo, perdió La cabeza”. Pololearon durante siete años y en febrero de 2018 se casaron en la casa de los abuelos de Emilia Daiber en Panguipulli. Al año siguiente siguiente nació su primer hijo. Por ese entonces la carrera de la periodista periodista había empezado a despegar. La pareja gradualmente debió frorganizar su vida para que la periodista siguiera con su trabajo.
Se las arregló para salir a las 6 de la mañana a tomar el auto que la llevaba desde su casa en Vitacura a C}{V y poder participar en los programas de cocina “El discípulo del chef” y “Oye al chef”. Luego, Daiber partió por unos días a la semana a Buenos Aires a grabar en el barrio de Martínez, en la Capital Federal, el segmento de las pruebas del reality “Gran hermano”. Ya entonces animaba “Sabingo” “Sabingo” y recorría el país para grabar los diferentes segmentos del programa. programa.
También durante unos meses, junto a su hijo y su marido, Daiber visitó ciudades como Módena, Milán, Nápoles y Venecia para grabar “Fatto en Italia”, que presentó cómo se fabricaban los productos estrellas de ese país. En Argentina fue un poco más complejo, porque fueron cuatro meses entre los que iba y venía y, en un momento, mi marido y mi hijo mayor viajaron para acompañarme. Siempre nos arreglamos para encontrar una fórmula. Cuando tienes un proyecto familiar, este tipo de decisiones se discute previamente y nosotros llegamos a acuerdos luego de sopesar cuáles son los costos, cuáles son los beneficios. beneficios. En función de eso, determinamos qué es lo mejor para nuestros hijos. *** Emilia Daiber se convirtió en animadora de televisión sin proponérselo. proponérselo.
Durante su infancia, la menor de las tres hijas del arquitecto y escultor Iván Daiber y de la música Jacqueline Vuillemin, disfrutaba disfrutaba bajar al taller de su padre en la casa de Quinchamalí, donde vivían, tanto como escuchar a su madre tocar guitarra clásica, instrumento en el que se especializó en la Universidad de Chile. Luego de terminar sus estadios en el Liceo Alianza Francesa, Emilia Daiber se matriculó en Derecho en la Universidad Diego Portales, pero al año lo dejó para entrar a Periodismo en la Adolfo Ibáñez. Escogió esa carrera pensando en trabajar en el área de prensa en algún canal. Creo que tenía una resistencia con el ámbito de la entretención. Pensaba que si quería aportar con algo al mundo, el camino era informar y comunicar desde una vereda más tradicional. Pero después, después, progresivamente, fui entendiendo que lo que me gustaba era justamente el área de la entretención.
Después de hacer la práctica en el equipo de prensa de Canal 13, en 2014 inició su carrera televisiva en un programa llamado “Generación perdida” en UCV-TV Luego, Juan Carlos Valdivia la contactó para el programa “Toc show”, pero ella rechazó la oferta. Al Pollo Valdivia yo le digo “el padrino”, como una broma personal. El proyecto al principio no me acomodaba, pero le dije que si salía algo más adelante, me avisara. Meses después le ofreció integrarse a “Algo personal”, un programa programa de entrevistas donde Valdivia era el conductor y ella participaba haciendo también un par de preguntas y algunas intervenciones con los invitados. En diciembre de 2015, Juan Carlos Valdivia se enfermó y no llegó al estudio a entrevistar al actor Julio Jung. Entonces Emilia Daiber tomó la conducción del programa. Emilia comenta que eso le cambió la perspectiva. Tuve esa sensación rica de sentir que estaba conversando con alguien en el living de mi casa y olvidarme de que estaban las cámaras. cámaras. Ahí entendí la meta que quería perseguir y me fui encantando de poder generarles a las personas un pequeño espacio en donde podían salir un poco de su realidad.
Tras UCV Emilia Daiber en 2016 llegó a TVN, donde tras cinco meses de ser notera asumió la conducción de su primer programa, “La juguera”. En 2017 se cambió a CHV. cCómo analiza hoy la evolución de su carrera? Hoy me siento más que cómoda. Siempre digo que tengo el privilegio de que mi oficio sea mi hobby.
Además, en todos los proyectos proyectos que me he involucrado me han aportado, cada uno me ha ido enriqueciendo. *** Cuando tenía un poco más de un año y medio, Emilia Daiber se Lo que más me ha gustado de ser mama es la abnegacion voluntaria, este amor incondicional, inconmensurable”, dice Emilia Daiber.. EMILIA DAIBER "A mí la maternidad me aleja del egocentrismo" enfermó repentinamente. En ese momento la estaba cuidando su abuela, porque sus padres estaban trabajando. --Mi abuela era enfermera y mi abuelo, su marido, era doctor. Ella notó que yo tenía un fiebre muy alta y que me retorcía un poco de dolor, llamó a mis papás y me llevaron a la clínica inmediatamente. Según le han contado, en la clínica solo le dieron un par de remedios y los mandaron a la casa. --Pero mi abuelo les dijo: "No, esto es grave y debe ser una meningitis. Hay que hospitalizarla inmediatamente". La conductora comenta que estuvo internada por varias semanas y que sus padres la miraban desde un vidrio.
La meningitis es una enfermedad complicada que puede causar la muerte o dejar secuelas. --Hasta hoy cuando mi mamá me cuenta, aunque no le gusta mucho hablar de eso, se pone a llorar y mi papá también.
La meningitis es una enfermedad no tan común y la gente desconoce mucho lo que implica... Para mis padres no haber podido estar ni siquiera presencialmente, o sea, físicamente conmigo, debió ser devastador. --¿ Eso se entiende mejor al ser madre? --Yo antes no era capaz de dimensionar de qué se trataba, pero al convertirme en madre, uno de alguna manera se pone en otro lugar y entiende tantas cosas. Cuando yo tuve a mi primer hijo mi mamá me volvió a contar lo que había significado para ella. Yo lloraba a mares, pero pensando en ella, conectándome con lo doloroso y angustiante que debe haber sido ese momento. Daiber comenta que, pese a esa experiencia, ella no es sobreprotectora ni vive en alarma médica constante con sus hijos. --No se trata de ser negligente ni mucho menos. Tengo la sensación de que uno no puede vivir bajo la premisa del susto. Además, durante muchos años he hecho terapia para poder ir sanándose estas cosas y otras situaciones, y no depositarlas, digamos, en los otros. Y ahora que soy mamá, menos en mis hijos... Yo sé que, por ejemplo, que soy mejor mamá de lo que sería si no me hubiese terapeado. Siempre es bueno poder desapegarse y mirarse desde fuera un rato. Es un camino de autoconocimiento que, por lo menos, para mí ha sido muy enriquecedor. --Muchas de las actrices, periodistas que son madres, han desarrollado programas o pódcast de maternidad. --A mí no, fíjate.
Instintivamente te respondo que la maternidad es tan personal y aunque hable desde mi experiencia, de alguna u otra manera, uno puede herir susceptibilidades, porque jamás lograrás entender cómo están viviendo la maternidad otras mujeres... Pero hay pódcast que logran hacerlo de una manera graciosa, divertida y se transforman en un espacio justamente para canalizar ciertas cosas y para compartir experiencias.
Yo no sé si podría abordarlo de esa manera. *** Casi a finales de junio del año pasado cuando nació Ferrán, su segundo hijo, Emilia Daiber escribió en su cuenta de Instagram: "Gracias a todos por sus mensajes de cariño. Qué comunidad tan linda. Por acá todo salió maravillosamente y estamos disfrutando en familia de este momento tan especial (... ). Bienvenido al mundo Ferrán. Te amamos sin límites". En su cuenta de IG tiene 169 mil seguidores y hace unas semanas posteó: "Mi vida entera. Felices nueve meses Ferrán". Aun así, dice que no es muy activa en sus redes. --Lo soy porque trabajo en televisión y las redes son parte de mi trabajo. Pero soy muy honesta, hasta hace poco tiempo era media como tecnofóbica. Me costaba, por ejemplo, esto de que, si yo estaba disfrutando de un momento, acordarme de sacar el celular y registrarlo. Y todavía. Creo que hay que guardar un poco más la intimidad de los momentos privados y divertidos que tiene uno. Ahora hago.
EMILIA DAIBER "A mí la maternidad me aleja del egocentrismo" contenido cuando estoy haciendo mis notas para "Sabingo" o saco las fotos con los looks bonitos para "Fiebre de baile". --Para muchos Instagram es el nuevo álbum de fotos. --Tal cual. Pero aun así yo trato de disfrutar cuando estoy en el presente.
Emilia Daiber reconoce que ni cuando nació su primer hijo se convirtió en una de esas madres que se informaban de todo para que nada estuviera fuera de control. --No planifiqué mucho, porque tuve la oportunidad de ver cómo mis hermanas habían sido madres antes que yo. Nosotros tenemos una relación tan cercana que, de alguna u otra manera, yo entendía muchas cosas. Emilia Daiber se queda pensando ante la consulta de si planea tener otro hijo. --Puede ser. Pero también puedes terminar con un equipo de fútbol. Lo que más me ha gustado de ser mamá es la abnegación voluntaria, este amor incondicional, inconmensurable, porque la maternidad de alguna forma te invita, y no sutilmente, a dejar de mirarte el ombligo.
A mí la maternidad me aleja del egocentrismo, pero hablo de mi situación. --Especialmente cuando se trabaja en televisión. --Creo que me ayuda bastante a mí, porque no tengo la potestad de hablar de otras maternidades y no lo haría jamás. Tampoco busco romantizar la maternidad.
A lo que voy es que, para mí, para mí ha sido una muy rica y linda, pero porque he tenido el privilegio de contar con una comunidad, con redes de apoyo, con brazos afectivos, teniendo un trabajo que me fascina, donde lo paso bien... Si uno pone en la balanza, la gran mayoría de los padres tiene que despertarse muy temprano en la mañana, tomar locomoción para llegar a un trabajo que probablemente no les gusta y no es bien remunerado, para luego regresar a las 8 de la noche. Entonces, a mí me parece que quejarme sería burdo. n.