VIOLETA DE MAYO
VIOLETA DE MAYO JUAN PABLO GONZÁLEZ Universidad Alberto Hurtado erminada la guerra civil española, América Latina recibía una oleada de cantaores y bailaores de España, unos alejándose del régimen de Franco y otros promoviéndolo, aunque compartiendo los mismos géneros músicales. Varios de ellos se radicaronen Argentina y México, donde junto con participar en abundantes producciones cinematográficas difundidas por el continente, visitaron regularmente las naciones americanas ante un público ávido de españolismos.
Es así como la actividad del exilio se fue superponiendo a las embajadas artísticas enviadas por el franquismo. temprano como una forma de vencer su aislamiento luego de la derrota del Eje en la Segunda Guerra Mundial. El primer destino fue Argentina, en 1945, y al año siguiente se repitió la experiencia con Chile y Perú, y con Colombia y Panamá, buscando países vecinos de distintas zonas de América. De este modo, las dos Españas confluían en el nuevo continente unidas por la misma música. De todo esto fue testigo Violeta Parra en los inicios de su carrera en Santiago, encontrando en la música española una posibilidad de desarrollo artístico y de apertura al mundo.
Su hermano Nicanor le había transmitido la fascinación por la generación española del 27, aquella integrada por Federico García Lorca, Rafael Alberti, Vicente Aleixandre y varios más, que habría sico un factor importante para despertar en ellaelinterés por la cultura y la música española, según sus biógrafos.
Esta música no solo estaba enbogaen América, sino que también se relacionaba con el exilio republicano luego de la llegadaa Valparaíso en 1939 de más de dos mil refugiadosabordo del "Winnipeg", gracias alas gestionesrealizadas por Pablo Neruda en el extranjero. Violeta siempre tomó partido ante el acontecer político y social de su tiempo, aunque demostrando gran apertura en materias artísticas.
Es interesante constatar que ni para ella ni para el mundo progresista del que formaba parte constituía una afrenta el hecho de que el flamenquismo y la copla, los dos géneros españoles que imperaban dentro y fuera de España desde los años treinta, fueran también promovidos por la diplomacia musical franquista. Dicho público los apreciaba igual que las canciones recogidas por García Lorca o entonadas por el bandorepublicano. Además, para la migración y el exilio, todo ese repertorio era una forma de reencontrarse con trozos de la España lejana. Es en este contexto que Violeta Parra comenz64 integrar música española a su repertorio de cantante de bares a fines de los años treinta. Luego de llegar a Santiago a los diecinueve años de edad, había encontrado su primer trabajo estable enel restaurante El Popular, de la esquina de Matucana con Mapocho. Violeta combinaba canciones españolas con boleros, rancheras y corridos que ya aparecían en el cine mexicano exhibido en el país. Todo esto lo absorbió con prontitud, a lo que agregó algunos tangos y las infaltables cuecas como fin de fiesta. Al frente de El Popular estaba el Tordo Azul, que pronto se transformaría en su principal escenario y lugar de encuentro con su primer marido, padre de Isabel y Ángel.
El desembarco español Por ese entonces, dos cantaores flamencos refugiados en Buenos Aires visitaban Chile en forma recurrente: Juan Mendoza -El Niño de Utrera y Ángel Sampedro -Angelillo--. Fue el Teatro Baquedano el que albergó el debut de Angelilloen Santiago a mediados de 1944, quien cinco años más tarde regresaría para presentarse en la recién inaugurada boite Goyescas de la esquina de Estado con Huérfanos, escenario principal para la música española en la capital.
Angelillo era el músico español con el mayor catálogo discográfico en el país, destacándose sus discos RCA Victor grabados en Santiago de bulerías, farrucas, zambras y pasodobles, géneros con los que Violeta Parra aprendería a cantar español.
El Niño de Utrera también vino varias veces a Chile desdelosaños cuarenta, al comienzo como parte del elenco del espectáculo de variedades selectas Cabalgata, del Teatro Lara de Madrid, que incluía canciones, poesía y baile a cargo de cancionistas, estilistas, bailarines gitanos y guitarristas flamencos. Algunas de sus canciones fueron publicadas en partituras para canto y piano por Casa Amarilla en Santiago, reflejando el interés que despertaba esta música en el público ilustrado. Estos espectáculos fueron coronados con la llegada en noviembre de 1945 de la diva mimada del franquismo: Concha Piquer, junto a su espectáculo Canciones y Bailes de España. La presencia en Valparaíso y Santiago de la Piquer con un elenco de veinte integrantes -más sus memorables baúles-, resultaba todo un acontecimiento artístico y social para el país. Luego de haber sido una cupletista de renombre, Concha Piquer hacía carrera con la copla, una canción narrativa de amor basada en géneros flamencos y folclóricos de gran despliegue escénico.
La copla era popular desde antes de la guerra civil, les UNA DESCONOCIDA FACETA DE VIOLETA PARRA: VIOLETA Violeta Parra quiso ser 'arti ta española" antes de su transformación. á % Imperio Argentina, Magdalena Nile del -2003), cupletista y artista de cine que era modelo para Violeta. Los Artists Más Exclss dl Mundo Graba DISCOS VICTOR a. ae ER El Niño de Utrera. Imagen de "El Mercurio", de 1944. sirvió alos vencidos para sobrellevar la derrota, y también fue instrumentalizada por el franquismo como reflejo de la España profunda. Esta faceta artística o selecta de la música y el baile españoles la que más le atraería a Violeta Parra y dentro de la cual desarrolló su propia carrera como Violeta de Mayo.
Nocabe duda de que el fomento de la hispanidad propiciado por el franquismo en América, sumado al exilio republicano, contribuyó a estrechar lazos intelectuales, polít entre el mundo hispano con la música y sus industrias asociadas jugando un papel central.
La continua presencia de artistas del cante flamenco y copla en México, Santiago o Buenos Aires puede haber contribuido tanto o más a revertir la "desunión espiritual de los pueblos hispánicos" como se quejaban en España, que la labor de embajadores, ministros e intelectuales afines y opositores al régimen. Las continuas visitas de artistas españoles a Chile y la permanente oferta de discos y de españoladas cinematográficas contribuyeron a formar un público especializado posible de alimentar localmente. De esto se í0 (191. DE M Antes de darse a conocer E propia y difusora del folklore chileno, Violeta Parra tuvo un momento artístico español. Recién llegada a ¡ a ERAS ños 40 de la moda de la úsica española, que copaba teatros y boites donde gan y bailaban los má: populares exponentes del flamenco, la copla y el pasodoble.
Ella quiso formar parte, como artista, de esta corriente y se presentó en los escenarios con un nombre que evocaba a España. presentación en el Municipal de Santiago terminó convenciendo a Violeta de que ella no podría llegar a esas alturas artí presentan 2 artistas de fama internacional Todo el salero y el alma espanol acompañado por ¿ o de, ESP ma vin con la Orquesta de Federico Ue en sus dos interprelaciones más aplaudidas: Violeta e Isabel en la boite Casanova de Santiago como múmero español en 1947 Angelillo debutó en Santiago a mediados de 1944, enel mismo lugar y fecha en que debutaba VioTeta de Mayo ganando un concurso de canto y baile español encargarían variosartistas chilenos que construyeron personajes artísticos españoles.
Junto a nuestra Violeta de Mayo, se destacaba Pepe Lucena, apodo con el que Francisco Gómez Ortiz se presentaba en Radio Minería y en El Goyescas como cantaor flamenco; el destacado bailarín y coreógrafo Paco Mairena, en su faceta de bailarín gitano; Manolita Reina, presentada como estilista andaluza, y el guitarrista Claudio Moral, entre muchos otros. Asimismo, las orquestas chilenas incluían habitualmente repertorio español en sus actuaciones, especialmente la dirigida por Don Roy, quien en los años cincuenta publicaría varios discos con arreglos de jotas y pasodobles. La radio se sumaba con fuerza al auge de la música española en Chile no solo incluyendo repertorio español en su programación diaria, sino que también ofreciendo programas especializados en música española. Este era el caso del Colmao Llodrá, programa dominical transmitido por Radio Minería desde comienzos de los años cuarenta, que "se ha convertido en clásico dentro del ambiente", señala la revista Ecran. Programas. como estos le permitieron a Violeta Parra familiarizarse con el repertorio español mientras criabaa sus pequeños hijos en casa. Al poco tiempo, comenzaría a ser noticia por sus interpretaciones de canciones españolas por Radio del Paífico. Su voz es "sumamente bien afiatada y firme, con algo de la de Imperio Argentina" señala Ecran.
En efecto, luego de haber conocido cupletistas de circo cuando adolescente, Violeta encontró inspiración en la cupletista y actriz de cine Imperio Argentina, nacida en el país trasandino pero radicada en España, donde llegó a ser otra de las artistas favorecidas por Franco. Algo que Violeta Parra no tenía por qué saber.
El paso decisivo En medio dela eclosión de giras de artistas españoles por América y de laaparición de artistas locales personificados como españoles, Violeta Parra daba el paso definitivo para entrar en gloría y majestad al mundo de la música española. Esto lo logró ganando un concurso de canto y baile organizado por exiliados españoles en el Teatro Baquedano en 1944, el mismo lugar y año en que debutaba Angelillo en Chile. Es allí donde se presentó como Violeta de Mayo, mes en que se conmemora en España el levantamiento contra la invasión napoleónica y la fiesta de San Isidro, patrono de Madrid. Al mismo tiempo, en Chile se celebra la Cruz de Mayo, de la cual VioJeta era devota, celebración que provenía de España y, como en muchos lugares del mundo, se conmemora el Día del Trabajo. Gran parte de lo que era y de lo que quería ser Violeta se encamaba en el mes de mayo. Como siempre, Violeta Parra se preparaba muy bien para lo que hacía, y con la asesoría de Jesús La pez, profesor español de bailes regionales, había aprendido a cantar y bailar farrucas, pasodobles y sevillanas. Hasta ha bría aprendido a tocar caselas, adminículos in: dispensables para el baile y el cante flamenco.
Premunida de todo este bagaje, gresó a la compañía del actor melodramático valenciano Doroteo Martí, con Doroteo Martí, actor y director valenciano en cuya compañía actuaba Violeta con canto y quien realizó giras por el baile español. país, actuando, cantando, tocando y bailando música española junto a sus dos pequeños hijos. Además, madre e hija fueron contratadas en 1946 como número español en la recién inaugurada boite Casanova, de la calle Huérfanos de Santiago. Allí Violeta era presentada como una autóntica intérprete del folklore español, que ya cantaba con un logrado acento castizo.
Sin embargo, en sus primeros seis discos para RCA Victor, [= grabados con su hermana Hilda + entre 1949 y 1952, Violeta Parra [= no incluyó el repertorio español [ al que la había conducido su hermano Nicanor, que por ese entonces estudiaba en Oxford.
Al parecer, luego de haber visto a la espléndida bailaora, cantante y actriz española Carmen Amaya en el Teatro Municipal de Santiago en febrero de 1950, habría asumido que ella no era una espaola auténtica, como recuerda su hijo Ángel, poniendo fin a Violeta de Mayo.
De todos modos, en sus años dedicada al repertorio español, Violeta Parra incrementó su experiencia escénica, se inició en la radio, se enfrentó al micrófono, realiz6sus primeras giras nacionales y pudo integrar a su familia a su actividad artística. Todo esto marcará su carreraa partir de los años cincuenta, enfocada en la difusión del folklore chileno y de su propia obra por el mundo. su propia obra por el mundo..