Autor: Daniel Rozas
"Las chances de Kaiser pasan por que exista cierta decepción con Kast"
"Las chances de Kaiser pasan por que exista cierta decepción con Kast" ast llega a La Moneda con la derecha ordenándose y con poco margen. Ganó la elección, pero tiene que traducir ese triunfo en K gobierno, con un Congreso difícil y un país apurado. La evaluación será rápida en seguridad, migración, empleo y crecimiento. Si en los primeros meses no hay señales claras, el apoyo puede irse, porque parte de su votación fue más práctica que ideológica.
Gonzalo Bustamante, director del Magíster en Filosofía Política y Ética de la UAI, -PhD en Economía por la Erasmus University de Rotterdam y especialista en Maquiavelo-, examina la necesidad de anclar el gobierno en partidos para asegurar gobernabilidad, la tensión con Johannes Kaiser y el PNL, y los límites de un proyecto que deberá administrar expectativas altas, conflictos internos y el tiempo, que en La Moneda no perdona. -Kast podría armar un gabinete con muchos independientes. ¿ Eso le facilita gobernar o le abre un conflicto con sus propios partidos? -Para Kast es importante armar una coalición estable, y para eso lo más eficaz, desde el punto de vista del armado político, es que esas responsabilidades recaigan en partidos de la derecha y la centro-derecha. Porque esos partidos van a tener un grado de compromiso mayor con el gobierno. Cuando los gobiernos no logran generar un anclaje con los partidos políticos, se hace más difícil gobernar, y acá es relevante porque es un gobierno que no tiene mayoría en ninguna de las dos cámaras.
Por lo tanto, va a necesitar la confluencia de la mayoría de los partidos de la derecha y centro-derecha, y para eso es importante que esos partidos se sientan llamados y convocados por el gobierno". -Kaiser habló de incomodidad en el PNL por cómo Kast está conformando su gobierno. ¿ Es una pataleta táctica o el inicio de un quiebre? -Kaiser desea ser el sucesor de Kast, y para ser el sucesor de Kast no es tan claro que para Kaiser sea conveniente el éxito de este gobierno.
Si el gobierno tiene éxito y logra cumplir las expectativas, es probable que el sucesor sea alguien vinculado al núcleo mismo de Kast y a la gestión del gobierno, con lo cual disminuyen las chances de Kaiser. Sus chances pasan por que exista cierta decepción, para poder posicionarse como alguien que puede cumplir aquellas expectativas defraudadas. Por eso lo probable es que mantenga en una posición oscilante. Dentro, porque desde un comienzo no le conviene mostrarse crítico de un gobierno que asume con popularidad. Y fuera, para estar listo para emerger como una voz crítica si en algún minuto esa popularidad flaquea. Eso hará que la lealtad de Kaiser hacia Kast sea relativa.
Más que una pataleta táctica, lo que hay es una expectativa de ser sucesor que solo se puede materializar si este gobierno, decepciona y fracasa. -Me decías antes de la entrevista que la suerte de este gobierno se juega hasta octubre. -La emergencia se juega en el primer año, y los primeros seis a nueve meses son definitivos. Después puedes seguir impulsando políticas, pero la percepción pública se cristaliza temprano. Y una vez cristalizada, es difícil de revertir. Kast construyó su victoria sobre crecimiento económico, reducción del desempleo, control de la delincuencia, y freno a la migración irregular. Si hacia octubre de 2026, la ciudadanía no percibe cambios, el deterioro del apoyo será rápido. -¿ Por qué? -Porque el electorado que votó por Kast no es ideológicamente conservador. Es un electorado pragmático y circunstancial. En política moderna la distinción fundamental es amigo-enemigo. Pero Kast ganó con un electorado que no necesariamente lo ve como amigo. Lo ve como menos malo que el enemigo. Y esa es una base de apoyo frágil. -Durante la campaña, Kast concentró su discurso en un plan de emergencia. ¿ Eso habla de moderación ideológica o de pragmatismo? -Hay que distinguir dos cosas. Primero, la capacidad de cumplir lo prometido. Kast prometió recortar 6 mil millones de dólares anuales en gasto público, controlar la migración irregular, y acabar con la delincuencia organizada. Ninguna es fácil de cumplir. Luego, no sabemos qué pasará con la agenda valórica que JAK ocultó durante la campaña.
Kast es un católico conservador, provida, contrario al matri"Para poder posicionarse como una alternativa capaz de canalizar aquellas expectativas defraudadas", señala -a propósito del líder libertario y del inicio del nuevo gobiernoel director del Magister en Filosofía Política y Ética de la UAI. Autor: Daniel Rozas.
Gonzalo Bustamante: "Para poder posicionarse como una alternativa capaz de canalizar aquellas expectativas defraudadas", señala -a propósito del líder libertario y del inicio del nuevo gobiernoel director del Magister en Filosofía Política y Ética de la UAI.
Un rumbo posible es el que indica Carolina Tohá. .. Después de perder la primaria, la izquierda tiene que acabar con los complejos". Las autocríticas de Winter y Jackson son ejercicios políticos, no intelectuales". "Las chances de Kaiser pasan por que exista cierta decepción con Kast" monio igualitario, y crítico de la educación sexual integral. Pero Kast tiene inteligencia para entender que no puede imponer esa agenda sin pagar un precio electoral. Pero eso no significa que desaparezcan. Pueden reaparecer con recortes a programas de género, nombramientos de funcionarios conservadores en áreas como educación o salud, apoyo a proyectos de ley impulsados por sectores duros de su coalición. Aunque dudo que veamos una ofensiva contra derechos ya conquistados.
Kast sabe que eso sería suicida". "Kast es un maquiaveliano eficaz, pero gris" -Eres especialista en Maquiavelo para quien el poder era apariencia, cálculo y alianzas. ¿ Cómo se puede leer a Kast a través de la lectura de Maquiavelo? -Kast no es un gran orador. Si lo comparas con Boric o incluso con Piñera, Kast es gris, monótono, predecible. Tampoco es un gran polemista. No tiene esa capacidad de réplica rápida e ingeniosa. Pero en 10 años logró construir el partido más grande de Chile y llegar a La Moneda. Eso es estrategia de largo plazo, cálculo político y capacidad de consolidar alianzas. Maquiavelo distinguía entre la fortuna -las circunstancias externasy la virtud, entendida como la capacidad de aprovechar circunstancias. Kast tuvo fortuna con el estallido social, el fracaso de la Convención, la crisis de seguridad y la fatiga con el gobierno de Boric. Pero también no se desesperó cuando perdió en 2021, mantuvo coherencia discursiva cuando el 80% del país votó Apruebo en 2020, y construyó una estructura partidaria sólida.
Kast es un maquiaveliano eficaz, pero gris". -En el debate intelectual se habla de una derecha "iliberal". ¿ Te parece un riesgo real o un temor sobredimensionado por los analistas? -Que sean preocupaciones de grupos intelectuales progresistas, no significa que la preocupación sea falsa o exagerada. ¿ Existen tendencias iliberales concretas en estos grupos políticos, o es solo retórica alarmista? Si analizamos Hungría con Orbán, Polonia con el PIS, Eslovaquia, e Israel con Netanyahu, vemos que sí existen. Son prácticas políticas concretas que afectan instituciones y el clima político. Esos grupos desafían el orden institucional democrático-liberal.
Una democracia iliberal mantiene elecciones competitivas, pero erosiona el pluralismo, el Estado de derecho, la separación de poderes, los contrapesos, la autonomía de la sociedad civil, y los derechos de minorías. -¿ Tiene Kast las condiciones para seguir un camino parecido? -No tiene las condiciones que tuvo Orbán, no tiene mayoría constitucional, y no controla el Tribunal Constitucional. Además, el Poder Judicial chileno tiene tradición de autonomía y la prensa no está cooptada. En Chile, las barreras institucionales son más robustas que en Hungría o Polonia. Pero el riesgo no es una ruptura abierta del orden institucional; es una erosión gradual, sutil, progresiva.
La historia muestra que las democracias se erosionan gradualmente, y cuando la gente se da cuenta, ya es tarde. -Mirando a la izquierda tras la derrota reciente, ¿ cuál dirías que es hoy su principal problema: las ideas, el liderazgo o la desconexión con la ciudadanía? -Yo diría que todo sumado. Hay un problema de liderazgo y de ideas. Hay un problema de desconexión entre las ideas que se sostienen y la población, algo que afecta a la izquierda a nivel internacional. Y hay un problema de organización. Si bien tuvieron capacidad de armarse para la elección, se nota una fragilidad estructural. Y vamos a ver una pugna de liderazgo en los próximos 4 años, entre Boric y Vodanovic. Es difícil que, a nivel nacional, hoy en día, alguien le compita a Vodanovic. Vodanovic representa una izquierda post-Frente Amplio, más de gestión, menos ideológica, más enfocada en resultados concretos que en batallas culturales. Pero, Boric no se va muerto, se va con un 30%. Hay que acordarse de Piñera, que se fue con menos y, antes del accidente, estaba repuntando en las encuestas.
Entonces, si el gobierno de Kast no es percibido como exitoso, Boric va a reaparecer "La tercera vía está muerta" -Winter y Jackson publicaron cartas de autocrítica. ¿ Es autocrítica de verdad o son gestos testimoniales para volver rápido a operar? -Las autocríticas de Winter y Jackson son ejercicios políticos, no ejercicios intelectuales. Y la autocrítica política es siempre un ejercicio de reposicionamiento estratégico. No se hace para expiar culpas, se hace para conservar liderazgo, para recuperar legitimidad interna, para proyectarse hacia el futuro. Cuando hablamos del Frente Amplio, estamos hablando de uno de los grupos políticos más exitosos que ha aparecido en Chile en los últimos 30 años. Llegaron al Congreso, ganaron la presidencia, transformaron el debate público. El problema es que, cuando llegaron al poder, cometieron errores fundamentales.
Y el primero fue no entender cómo el voto obligatorio cambiaba radicalmente el escenario electoral". -¿ Ahí les faltó la claridad estratégica de Kast? -Ellos cometieron el error de pensar que el resto del electorado se iba a comportar igual; que era un electorado homogéneo, y que entre el que no votaba y el que votaba iba a haber continuidad. Y que era irrelevante que el voto fuera voluntario u obligatorio. Y eso les cambió el escenario. Sumado a los errores en la Asamblea Constituyente, que significó un desprestigio del proceso. La izquierda no perdió una elección, perdió un electorado.
El voto obligatorio reveló que la izquierda nunca tuvo mayoría real. -¿ El triunfo del Apruebo marcó el fin del eje del 88 -el Sí y el No-y un cambio en el clivaje político del plebiscito? -Yo creo que es un cambio de clivaje distinto, que va a marcar de forma menos profunda la política. Es más pasajero. El trauma que te produce una dictadura no es comparable con lo que fue el fracasado proceso constituyente. Pero sin dudas marcó un antes y un después. Hay una suerte de nuevo clivaje.
Y que haya podido llegar a la Presidencia de la República alguien que, hasta el día de hoy, sigue reconociéndole méritos al gobierno de Pinochet y a la dictadura no es menor. -Al comparar la crisis de la izquierda chilena con la europea, ¿ qué elementos se repiten y en qué aspectos ves diferencias? -Hay una diferencia histórica. La izquierda europea que se transformó en mainstream fue siempre defensora de la democracia, con una actitud crítica, pero prooccidental, y no se puede decir lo mismo de la izquierda latinoamericana.
Nuestra izquierda se remodeló después de la dictadura mirando un modelo europeo, y el problema es que, primero, tuvimos el modelo socialdemócrata, que entró en una crisis irreversible, y después la tercera vía, que apareció como sumamente exitosa y a la que la izquierda chilena se sumó, pero entró en crisis y (la izquierda) no ha tenido capacidad de reacción. Y precisa: "La tercera vía está muerta, no ha sabido encontrar un eje, y a la izquierda chilena le ha pasado igual. Solo que acá esa europeización no la vivió toda la izquierda latinoamericana. La izquierda argentina mantiene sus particularidades. Ni hablar del caso de Chávez en Venezuela. Entonces, la izquierda chilena queda más cerca de la izquierda uruguaya. Son como islas, un camino intermedio. Lula quedó entre una izquierda más europeizada y la izquierda latinoamericana clásica.
Y, entre medio, emergen estos grupos juveniles, inspirados en Podemos, como el Frente Amplio. -¿ Hacia dónde crees que irá ahora la izquierda y cuál podría ser su rumbo en los próximos años? -Un rumbo posible es el que indica Carolina Tohá cuando habló en Sciences Po (en París). Después de perder la primaria, la izquierda tiene que acabar con los complejos.
Y ahí aparece el modelo de Dinamarca, un partido socialdemócrata que se ha mantenido en el poder desde Frederiksen y que dice, ok, hay que defender el Estado de bienestar, y eso significa mano dura a la inmigración, políticas de integración y mano dura con la delincuencia, quitándole sustento a la extrema derecha, manteniendo además la defensa de los derechos de las mujeres y de las minorías sexuales. Y otra posibilidad es tratar de persistir en una suerte de 'reloaded' de la izquierda latinoamericana, que nunca se ha llevado muy bien con el liberalismo y que busca más bien rescatar cierto carácter populista.
Pero hoy no veo mayor opción que una vía u otra dentro de la izquierda". Un rumbo posible es el que indica Carolina Tohá. .. Después de perder la primaria, la izquierda tiene que acabar con los complejos". Las autocríticas de Winter y Jackson son ejercicios políticos, no intelectuales". Autor: Daniel Rozas.