Autor: Belén Reyes Ruiz equipo.cronica@australvaldivia.cl
"De realizar esta labor, hasta que la vida me lo permita, no voy a descansar ... "
E ENTREVISTA. IDA SEPULVEDA, presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos de Valdivia: RECONOCIMIENTO. Con más de cinco décadas de trabajo, la presidenta de la AFDD-AFEP de Valdivia recibirá el premio "Huella Valdiviana" en la quinta edición de Valdivia Destaca. Su compromiso comenzó en el año 1973, cuando ella tenía solamente 22 años.
Características del trabajo que realiza la Casa de la Memoria · La Casa de la Memoria y los Derechos Humanos de Valdivia, ex centro de detención de la DINA/CNI y hoy gestionada por la AFDD-AFEP, se ha consolidado como un espacio clave para la memoria histórica en la región. Desde su recuperación, impulsa visitas guiadas y recorridos pedagógicos dirigidos a estudiantes y público general, con énfasis en los hechos ocurridos entre 1973 y 1990. El sitio desarrolla además seminarios, talleres y conversatorios sobre derechos humanos, promoviendo la formación de nuevas generaciones. A ello se suman actividades comunitarias como cuentacuentos, murales colectivos y presentaciones culturales en fechas conmemorativas.
Declarado Monumento Histórico en 2017, el inmueble funciona hoy como un espacio abierto y plural para la reflexión, la educación y la defensa de los derechos fundamentales. 03 IDA SEPÚLVEDA RECORRIÓ EL SUR PARA RECONSTRUIR LA HISTORIA DE LOS DETENIDOS Y EJECUTADOS DE LA ZONA. "De realizar esta labor, hasta que la vida me lo permita, no voy a descansar. .. " Entrevista cia se convirtió en una lucha por sobrevivir. Se trasladó a Valdivia, donde vivió escondida durante años, apoyada por asistentes sociales y la Cruz Roja. Para estar cerca de sus hijos, trabajó como camarera en los colegios donde estudiaban. Recién en 1977 logró establecerse en la Población Libertad, hogar donde crió a sus hijos y, más tarde, a sus nietos. Consciente de lo vivido, en esos años tomó un cuaderno y un lápiz y recorrió Chihuío, Liquiñe y Lago Ranco, recopilando nombres de detenidos y ejecutados. Buscó familias, anotó testimonios y entregó personalmente esos listados al juez Juan Guzmán Tapia, quien asumió con dedicación exclusiva las causas de derechos humanos. "No podía quedarme callada", afirmó. Para enfrentar este desafío, incluso regularizó sus estudios secundarios y aprendió el lenguaje judicial.
Esa dedicación fue clave para consolidar la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos y Detenidos Desaparecidos de Valdivia y, años después, para recuperar el inmueble que hoy alberga la Casa de la Memoria, antiguo recinto de detención y tortura entregado por el Ejército en 2008 tras un largo proceso administrativo. a solidaridad de Ida Sepúlveda no nació de la carencia propia, sino de la conciencia de la ajena. En su infancia, la precariedad de muchos niños del sector precordillerano donde creció la marcó profundamente. "Todos los días llegaba sin zapatos porque los regalaba en el camino. No soportaba ver a otros niños sin nada", recordó. En su casa nunca fue reprendida por eso. "El mejor recuerdo que tengo de mi padre es que nunca me retó por llegar así", dijo. Ese respaldo, afirmó, fue decisivo en la formación de su carácter y en el compromiso social que definiría su vida. A los 17 años se casó e intentó abrir una pequeña escuela rural para enseñar a leer y escribir a niños y jóvenes campesinos.
Pero su vida cambió para siempre el 12 de septiembre de 1973: su esposo, Rudemir Saveedra Bahamondez, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, fue detenido al día siguiente del golpe de Estado y ejecutado el 4 de octubre en el Regimiento de Valdivia. Ella tenía 22 años y estaba embarazada de su cuarto hijo. Desde entonces, su existenHoy, más de cinco décadas después del hecho que transformó su vida y trayectoria, Ida Sepúlveda sigue al frente de la organización.
El pasado lunes, durante la ceremonia por el 474º aniversario de Valdivia, se enteró de que recibirá el premio Huella Valdiviana de la Municipalidad, en reconocimiento a su labor en la defensa de los derechos humanos y la preservación de la memoria histórica de la ciudad, un honor que, aseguró, nunca imaginó recibir.
Después de tantos años luchando por los derechos humanos, ¿qué destacaría usted de su camino y DERECHOS HUMANOS cómo llegó hasta aquí? Lo que me trajo hasta aquí no fue una estrategia ni un plan, sino un instinto muy profundo de ayudar y de no poder quedarme indiferente frente al sufrimiento de otros. Desde niña aprendí a ponerme en el lugar de quienes no tenían nada.
Cuando quedé sola con mis hijos después del golpe de Estado, ese impulso de ayudar se transformó también en una forma de hacerme cargo de mi propio dolor: buscar a los familiares de los ejecutados, proteger a quienes no tenían apoyo, darles rostro y nombre a los desaparecidos.
Todo eso fue construyendo mi camino, paso a paso, con la convicción de que si no lo hacía yo, nadie lo haría, y también como un modo de sobrellevar mi propia pérdida y el vacío que dejó la violencia en mi vida. Esa violencia la hizo vivir en clandestinidad con cuatro hijos pequeños. ¿ Cómo enfrentó esa situación? Fue muy difícil porque no podía salir ni exiliarme, debía cuidar a mishijosy garantizar sueducación RECONOCIMIENTO. Con más de cinco décadas de trabajo, la presidenta de la AFDD-AFEP de Valdivia recibirá el premio "Huella Valdiviana" en la quinta edición de Valdivia Destaca. Su compromiso comenzó en el año 1973, cuando ella tenía solamente 22 años.
Características del trabajo que realiza la Casa de la Memoria · La Casa de la Memoria y los Derechos Humanos de Valdivia, ex centro de detención de la DINA/CNI y hoy gestionada por la AFDD-AFEP, se ha consolidado como un espacio clave para la memoria histórica en la región. Desde su recuperación, impulsa visitas guiadas y recorridos pedagógicos dirigidos a estudiantes y público general, con énfasis en los hechos ocurridos entre 1973 y 1990. El sitio desarrolla además seminarios, talleres y conversatorios sobre derechos humanos, promoviendo la formación de nuevas generaciones. A ello se suman actividades comunitarias como cuentacuentos, murales colectivos y presentaciones culturales en fechas conmemorativas.
Declarado Monumento Histórico en 2017, el inmueble funciona hoy como un espacio abierto y plural para la reflexión, la educación y la defensa de los derechos fundamentales. 03 Autor: Belén Reyes Ruiz equipo.cronica@australvaldivia.cl. "De realizar esta labor, hasta que la vida me lo permita, no voy a descansar. .. " mientras intentaba estar oculta. Como dije anteriormente, todo se sostenía por instinto porque, ahora que lo veo con la mente fría, muchas decisiones que tomé eran contradictorias. Tras la detención de mi marido, un militar me aconsejó dejar la casa; días después, la vivienda fue atacada. Mientras que en 1977, cuando Carabineros me encontró en la casa de mitía en Valdivia, me presenté en la Intendencia para explicar mi situación.
Esa decisión me dio un hogar, un ancla en la ciudad que me permitió comenzar mi labor para que los detenidos y ejecutados no permanecieran invisibles. ¿Por qué decidió comenzar a recopilar información sobre los detenidos y ejecutados? Cuando estuve más tranquila entendí que no era solo la historia de mi marido ni de quienes murieron con él, sino una realidad que atravesaba a todo Chile. Sentí una responsabilidad profunda por esa gente, sobre todo por quienes murieron sin tener nada que ver. Yo, al menos, tenía certeza de lo que había pasado con mi marido. Pero había muchas familias que no sabían nada. Personas que un día perdieron a un hijo o a un esposo y nunca más supieron dónde estaba. Entonces todo comenzó con un cuaderno y un lápiz. Recorrí Chihuío, Liquiñe y Lago Ranco buscando familiares y recopilando nombres, fechas y testimonios. Al principio nadie me conocía, así que tuve que ganarme su confianza. Fue un trabajo silencioso y minucioso, pero necesario para que la comunidad y las autoridades comprendieran lo ocurrido y para empezar a tejer una red de memoria y justicia en la región. Me imagino que la organización de laagrupación de familiares tuvo sus desafíos. .. Sí, hubo muchos desafíos. La agrupación nació de manera muy informal en 1986, sin personalidad jurídica. Trabajábamos desde nuestras casas o sedes prestadas. Al principio todo era disperso y nos costaba organizar los documentos, aprender cómo formalizar la agrupación y cómo relacionarnos con las autoridades. Cada paso era un aprendizaje: yo empecé como tesorera, luego secretaria, y participé en distintas tareas, incluyendo la creación de memoriales en la región.
Conseguir la personalidad jurídica en 2004 fue un gran logro que nos permitió consolidar nuestro trabajo, y ños después contar con este edificio nos dio un lugar estable para seguir acompañando a quienes buscan memoria y justicia. Pero los desafíos siguen, no hay una guía escrita que nos enseñe a armar una agrupación siendo familiares de desaparecidos ni ejecutados políticos.
Desde el 2008 que la Casa de la Memoria se convirtió en el corazón de sus actividades. ¿ Cómo fue el proceso de obtener este edificio? Después de años buscando un lugar para reunirnos y resguardar la documentación, postulamos a distintos inmuebles y, finalmente, en 2008, el Ejército nos entregó este edificio, que había sido un centro de detención y tortura. Al principio, incluso algunos familiares se opusieron a usarlo, porque no querían estar en un lugar que representaba tanto dolor. Pero yo entré a convencerlos: si nosotros no teníamos el lugar, ¿quién más lo haría? Se iba a demoler o desaparecer. Fue un proceso largo, con solicitudes a Bienes Nacionales, coordinación con autoridades y debates con los familiares, hasta que finalmente se consolidó. Hoy el edificio funcionacon áreas de educación, archivo y difusión, y representa la continuidad de nuestra labor y el compromiso con la memoria histórica de la región.
Sobre esta base, ¿cómo evalúa los avances y retrocesos en la política de memoria y derechos humanos en los últimos años? Es difícil evaluar los avances, porque cada sitio de memoria tiene su propia realidad y no siempre se puede comparar. A veces depende de las autoridades que asumen, de la voluntad política y de la continuidad de los programas. Pero creo que también quienes trabajamos en estos lugares cometemos errores, y es importante reconocerlos. No puedo decir que nosotros lo hacemos mejor que otros, desconozco cómo se gestionan realmente otros sitios de memoria. Lo relevante, para mí, es que hemos logrado levantar y mantener espacios como Villa Grimaldi y Londres 38, y que estas iniciativas se sostengan en el tiempo.
Ha habido retrocesos y desafíos burocráticos, pero lo esencial es que la labor de memoria continúe y se fortalezca. ¿Qué importancia tiene el Plan de Búsqueda de detenidos desaparecidos en lo que usted comenta? El plan de búsqueda ha significado un avance, sobre todo porque ha permitido que las autoridades correspondientes salgan más a terreno y se realicen diligencias que antes no siempre se concretaban. En parte, recoge el trabajo que por años hemos hecho las agrupaciones, acompañando, recopiCASA DE LA MEMORIA ) LOS DERECHOS lando información y empujando los procesos. Eso es positivo. Sin embargo, todavía necesita fortalecerse. Nosotros hemos estado desde el inicio del plan y ahora, por ejemplo, tenemos reunión el 6 de marzo con el comité para evaluar cómo continúa y quiénes seguirán representando a las distintas zonas del país. Lo importante es que no se detenga y que siga dando pasos concretos para avanzar en verdad y justicia.
Recientemente, en el marco del Plan de Búsqueda, se informó el presunto hallazgo de Bernarda Vera Contardo en Argentina. ¿Qué reflexión le deja este caso y las distintas reacciones que ha generado en la opinión pública? -Creo que el caso de Bernardita es muy especial. Acompañé a su hija en 1991 cuando vino a buscarla e hicimos las denuncias, pero nunca hubo claridad sobre qué ocurrió después de que la vieran por última vez. Por eso hay que ser muy cuidadosos. Yo no pongo en tela de juicio su sobrevivencia, porque cada persona enfrentó ese tiempo como pudo. No sabemos por qué lugares habrá pasado ni cuántas humillaciones tuvo que vivir. En dictadura vi muchos casos: personas que se entregaron confiando en los llamados públicos, como José Barrientos Wagner, y nunca regresaron. Por eso lo importante es no juzgar, actuar con responsabilidad y seguir buscando. Con nuevas autoridades que no comparten su perspectiva, ¿cómo ve los próximos años? -No me provoca temor. Nuestra agrupación tiene sus propios lineamientos y seguirá trabajando en base a ellos, más allá de quiénes estén en el gobierno. La etapa más difícil ya la vivimos, cuando incluso nuestros propios familiares tenían miedo de acercarse. Nos tocó vivir en clandestinidad, enfrentar el aislamiento y la desconfianza. Comparado con eso, hoy los desafíos son distintos. Yo respeto todas las opiniones, todas, aunque no las comparta. Lo importante es que la memoria, la verdad y la justicia no dependan de una autoridad de turno, sino que se sostengan en el tiempo con el compromiso de quienes creen en esta causa. Por mientras, ¿como recibe el reconocimiento Huella Valdivia? ¿ Qué emociones o recuerdos afloran en usted? -Recibir este premio ha sido una sorpresa y un honor que nunca imaginé. Cuando me lo comunicaron, lo primero que vino a mi mente fue todo lo que hemos vivido: los años más duros, las búsquedas interminables, las familias que acompañé y las historias que aún duelen. No lo siento como un reconocimiento personal, sino como algo colectivo, que pertenece a todas las personas que han luchado y siguen luchando por la memoria y la justicia en esta región. También pienso mucho en mi marido. Él está presente en cada paso que he dado. Su ausencia fue el dolor más grande, pero también el motor que me impulsó a no quedarme en silencio. Todo lo que he hecho ha sido, de alguna manera, para que su nombre y el de tantos otros no se borren.
Por eso, hasta que la vida me lo permita, no voy a descansar. 03 Lo que me trajo hasta aquí no fue una estrategia ni un plan, sino un instinto muy profundo de ayudar y de no poder quedarme indiferente frente al sufrimiento de otros. .. " No tengo miedo de los próximos años. Nos tocó vivir en clandestinidad, enfrentar el aislamiento y la desconfianza. Comparado con eso, hoy los desafíos son distintos. .. " Ida Sepúlveda Presidenta AFDD-AFEP de Valdivia.
Conversatorio sobre el Informe Rettig · El próximo sábado 7 de marzo, la Casa de la Memoria de Valdivia, junto a la AFDD-AFEP realizarán un conversatorio en el marco de un nuevo aniversario del Informe Rettig, documento clave para el reconocimiento oficial de las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura. La instancia buscará reflexionar sobre los avances alcanzados y los desafíos pendientes en materia de verdad, justicia y reparación. Autor: Belén Reyes Ruiz equipo.cronica@australvaldivia.cl.
Lo que me trajo hasta aquí no fue una estrategia ni un plan, sino un instinto muy profundo de ayudar y de no poder quedarme indiferente frente al sufrimiento de otros. .. " No tengo miedo de los próximos años. Nos tocó vivir en clandestinidad, enfrentar el aislamiento y la desconfianza. Comparado con eso, hoy los desafíos son distintos. .. " Ida Sepúlveda Presidenta AFDD-AFEP de Valdivia.
Conversatorio sobre el Informe Rettig · El próximo sábado 7 de marzo, la Casa de la Memoria de Valdivia, junto a la AFDD-AFEP realizarán un conversatorio en el marco de un nuevo aniversario del Informe Rettig, documento clave para el reconocimiento oficial de las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura. La instancia buscará reflexionar sobre los avances alcanzados y los desafíos pendientes en materia de verdad, justicia y reparación. LAS GESTIONES DE IDA SEPÚLVEDA PERMITIERON QUE EL EDIFICIO DE LA CASA DE LA MEMORIA QUEDARA EN MANOS DE LA AFDD-AFEP VALDIVIA. BELÉN REYES R. LAS GESTIONES DE IDA SEPÚLVEDA PERMITIERON QUE EL EDIFICIO DE LA CASA DE LA MEMORIA QUEDARA EN MANOS DE LA AFDD-AFEP VALDIVIA. BELÉN REYES R.