Autor: Willy Briceño Romero redaccion@mercuriocalama.cl
La comunidad escolar del Silva Lezaeta busca dejar atrás el miedo luego del mortal ataque
La comunidad escolar del Silva Lezaeta busca dejar atrás el miedo luego del mortal ataque a transcurrido un poco Hmás de una semana de la agresión con arma blanca por parte de un estudiante del Instituto Obispo Silva Lezaeta (IOSL) de Calama, que dejó como saldo a una inspectora fallecida, otra funcionaria del colegio internada con lesiones de carácter grave en el Hospital del Cobre, y tres alumnos también con heridas producto del ataque, que originó que uno de ellos fuera trasladado al Hospital Regional de Antofagasta.
Pero, este no fue el único caso que se registró en los últimos días, que resultó de gran impacto mediático, ya que se dieron a conocer una serie de hechos, tanto al interior como externos de establecimientos educacionales en el país, incluyendo otra situación que se generó a la salida de la Escuela D54 República de Chile de Calama, donde un menor agredió a otro con arma blanca por razones que son materia de investigación policial y judicial.
La situación originó una serie de debates, entre los cuales el tema de la seguridad al interior de los recintos escolares, como también la salud mental resultan las principales temáticas a abordar en este tiempo que cuenta con una población consternada a la espera de respuestas concretas de las autoridades respectivas.
RECONSTRUIR SEGURIDAD Es así, que la doctora Mariana Labbé, directora Clínica Mirandes Manquehue y académica Facultad de Medicina de la Universidad San Sebastián (USS), manifestó que "lo primero es resistir la tentación de las explicaciones fáciles.
Cuando ocurre una tragedia así, la pregunta no es solo qué pasó ese día, sino qué señales no vimos antes como comunidad". Asimismo, planteó que "un hecho de violencia extrema cometido por un joven no se entiende desde una sola causa, sino desde una suma de factores personales, familiares, escolares y sociales. Reducirlo todoa 'maldad', a 'locura' o a una sola falla institucional no ayuda a comprender ni a prevenir.
La respuesta correcta tiene que ser doble: por un lado, contención inmediata para la comunidad afectada; por otro, una investigación seria sobre las señales previas, los apoyos que faltaron y las oportunidades de intervención que se perdieron". De igual manera, aclaró que "estos casos no se abordan solo con medidas de seguridad. Se enfrentan también como un problema de salud pública, de salud mental y de convivencia escolar.
El propio Ministerio de Educación ha señalado la necesidad de acompañamiento emocional, investigación y coordinación intersectorial, que es justamente el camino que se debe reforzar". La profesional, explicó que "el miedo no se combate con silencio ni con rumores; se combate con verdad, contención y presencia adulta", destacando que "después de un trauma, volver a la rutina no es negar lo ocurrido; es empezar a reconstruir seguridad". "La prevención no empieza cuando aparece la violencia; empieza cuando un joven siente que importa y que tiene a quién acudir. Muchas veces el mayor riesgo no es el conflicto visible, sino el sufrimiento silencioso", puntualizó al respecto.
SALUD MENTAL CLAVE Mientras que el psicólogo de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Carlos Cisternas (HCC) de Calama, Mario Montero, reconoció que "Ante un ataque premeditado como el del 27 de marzo, hay que entender que la respuesta violenta sí es posible prever su riesgo, pero no anticipar con exactitud quién cometerá un hecho letal". "El miedo generalizado posterior a un ataque de esta envergadura se aborda con transparencia informativa, reuniones comunitarias y medidas visibles de seguridad, que pueden incluir vigilancia, protocolos anti armas y capacitaciones, con el objetivo de restaurar la confianza y seguridad en la población afectada", agregando que "es fundamental trabajar la resiliencia emocional mediante talleres, reduciendo el estigma y entendiendo que no existe un perfil único de agresor". Además, de considerar que "la salud mental es clave en los procesos de desarrollo infantojuvenil.
Corresponde a las autoridades realizar el peritaje forense del agresor, evaluando posibles antecedentes de trauma, violencia o psicopatología, sin desestimar las responsabilidades del acto, y al mismo tiempo ofrecer apoyo terapéutico a la comunidad". También contemplando que "en contextos de mayor aislamiento como Calama, donde existen menos espacios recreativos, es recomendable implementar programas de deporte al aire libre, arte terapia, talleres de salud mental y alianzas con recintos de salud públicos y privados para abordar trastornos como el estrés pos traumático". Sin dejar de tomar en cuenta, que "es necesario considerar vulnerabilidades locales desde un enfoque ecológico del riesgo psicosocial, fomentando espacios seguros, supervisión parental y el desarrollo de la expresión emocional". Todo esto "frente a problemáticas como el consumo de alcohol, tabaco y drogas, muchas veces naturalizado, es clave el involucramiento familiar para prevenir situaciones de riesgo y avanzar hacia una comunidad más protegida". 03 "El miedo generalizado posterior a un ataque de esta envergadura se aborda con transparencia informativa, reuniones comunitarias y medidas visibles de seguridad". Mario Montero Psicólogo HCC 27 marzo un alumno agredió con arma blanca a dos inspectoras -una falleció-, y tres estudiantes en el IOSL. "Después de un trauma, volver a la rutina no es negar lo ocurrido; es empezar a reconstruir seguridad". Mariana Labbé Profesional USS Autor: Willy Briceño Romero redaccion@mercuriocalama.cl. EDUCACIÓN.
Profesionales recomiendan efectuar talleres en el ámbito de la salud mental, concurrir a espacios públicos recreativos, realizar la intervención, acompañamiento emocional, investigación y coordinación intersectorial. "El miedo generalizado posterior a un ataque de esta envergadura se aborda con transparencia informativa, reuniones comunitarias y medidas visibles de seguridad". Mario Montero Psicólogo HCC 27 marzo un alumno agredió con arma blanca a dos inspectoras -una falleció-, y tres estudiantes en el IOSL. "Después de un trauma, volver a la rutina no es negar lo ocurrido; es empezar a reconstruir seguridad". Mariana Labbé Profesional USS UNA JORNADA QUE NO SERÁ FÁCIL DE OLVIDAR, DONDE LA COMUNIDAD TENDRÁ QUE APRENDER A ENFRENTAR EL MIEDO Y RECONSTRUIR SEGURIDAD. ARCHIVO