Caso de influenza aviar en Chile: Una señal que no se debe ignorar
Caso de influenza aviar en Chile: Una señal que no se debe ignorar La reciente confirmación de influenza aviar H5N1 en aves de traspatio en Melipilla vuelve a poner en evidencia que este virus no ha desaparecido, sino que se ha instalado como un riesgo sanitario persistente.
Lejos de ser un evento aislado, forma parte de una tendencia global que organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) han calificado como la mayor expansión geográfica registrada de este virus.
En Chile, el año 2022 marcó un punto de inflexión: el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) reportó la diseminación del H5N1 desde el norte al extremo sur, con miles de aves silvestres afectadas y una mortalidad significativa en fauna marina, incluyendo más de 20.000 lobos marinos según reportes oficiales. En 2023, el país enfrentó su primer caso humano confirmado y brotes que impactaron planteles industriales, lo que obligó a reforzar medidas de bioseguridad y vigilancia.
A nivel global, la OMS señala que entre 2003 y 2024 se han confirmado más de 870 casos humanos de influenza aviar H5N1 en el mundo, con una letalidad cercana al 50%. Si bien la transmisión entre personas sigue siendo extremadamente limitada, esta alta letalidad convierte al virus en una amenaza potencial bajo el enfoque de "Una Salud", donde convergen salud humana, animal y ambiental.
El escenario actual en Chile es, por ahora, contenido: los casos recientes se concentran en aves de traspatio y silvestres, y el país mantiene su estatus libre de influenza aviar altamente patógena en la industria avícola comercial. Sin embargo, esto no debe interpretarse como ausencia de riesgo, sino como evidencia de que la vigilancia epidemiológica está funcionando. La experiencia reciente, tanto con influenza aviar como con COVID-19, nos deja una lección de que los eventos tempranos son oportunidades de contención. El verdadero riesgo no está en el caso detectado, sino en la posibilidad de normalizar su ocurrencia. Mantener la bioseguridad, fortalecer la vigilancia y comunicar con claridad son hoy las herramientas más efectivas para evitar escenarios de mayor impacto sanitario, económico y social. Por: María Jesús Hald Epidemióloga de la Facultad de Medicina UNAB.. Por: María Jesús Hald Epidemióloga de la Facultad de Medicina UNAB.