La presidenta del Centro de Autismo Iquique
La presidenta del Centro de Autismo Iquique C onvertir la experiencia personal en acción colectiva es el motor de Delina Gareca Solano, presidenta de la Fundación Centro de Autismo Iquique, quien promueve redes, formación y espacios concretos de apoyo para familias y personas neurodivergentes en la Tarapacá Técnico en Educación Especial, madre de un niño autista, consejera de la Sociedad Civil por Senadis y activista por la neurodivergencia, Delina Gareca construyó su trabajo social desde la experiencia directa y el compromiso comunitario.
Como presidenta de la Fundación Centro de Autismo en Iquique, su labor está enfocada en visibilizar derechos, educar a la comunidad y acompañar a familias que enfrentan barreras en el sistema educativo y social. "La fundación nació para llenar vacíos que el sistema no cubría. Transformé el diagnóstico de mi hijo en una lucha colectiva", afirma. Para Gareca, su rol se sostiene en la combinación de experiencia, formación técnica y empatía territorial. En ese camino, destaca el valor de tejer redes con instituciones públicas y privadas, así como el rol del voluntariado familiar que sostiene muchas iniciativas. Uno de los principales obstáculos es abrir espacios de participación en instancias de decisión. "Muchas veDelina Gareca ces fui subestimada como madre. Eso lo transformé en convicción y me preparé estudiando educación especial para defender con más herramientas los derechos de nuestros hijos", señala.
Entre sus aportes concretos enumera capacitaciones a familias, formación a instituciones y trabajadores, campañas de sensibilización como la "Hora del Silencio", la articulación con universidades y servicios públicos, además de la creación de comités de vivienda y programas de apoyo a cuidadores. "Nuestro objetivo es que la inclusión no sea un discurso, sino una práctica cotidiana", sostiene.
Para el futuro, plantea que la región debe avanzar en accesibilidad comunicativa, infraestructura inclusiva y apoyo real a las familias cuidadoras. "Necesitamos construir una ciudad pensada también para las personas autistas, con respeto, equidad y una verdadera inclusión", enfatiza. Su historia personal -reconoceel eje de su acción. "Mi hijo Rafael me enseñó a mirar el mundo desde otra perspectiva, más humana y sensible. Desde ahí trabajo cada día", comenta. A las nuevas generaciones les deja un mensaje claro: "El liderazgo nace del propósito. No teman empezar desde lo pequeño. Seamos la voz de quienes no siempre pueden ser escuchados"..