Autor: Doctora Claudia Troncoso, académica Ucsc.
Del presente al futuro
Del presente al futuro 10 La investigación evidenció que los impactos de un incendio en la seguridad alimentaria y alimentación se dan la emergencia y por un largo periodo. "En primera instancia el incendio provoca la destrucción de cultivos, ganado e infraestructuras agrícolas, lo que reduce de forma inmediata la disponibilidad de alimentos, y altera el acceso físico y económico debido a la interrupción de las cadenas de suministro y al aumento de precios", expone la doctora Claudia Troncoso. En paralelo se depositan cenizas y liberan compuestos tóxicos que contaminan y dañan suelos, agua y alimentos, comprometiendo la inocuidad y utilización. La investigadora explica que los efectos se manifiestan de forma inmediata o los meses posteriores. A mediano y largo plazo, incluso años, las repercusiones son por la degradación del suelo, cuya fertilidad puede tardar años en recuperarse. Esto puede generar reducción sostenida de la productividad, persistencia de contaminantes, y cambios en confianza y patrones de consumo de alimentos locales, detalla. Otro efecto crítico es en torno a la relación estrecha entre salud mental, alimentación y nutrición.
La investigadora explica que los desastres son episodios altamente estresantes que impactan el estado emocional y mental, pudiendo aparecer síntomas como ansiedad que lleven a cambios en los patrones alimentarios y sobre todo a mayor consumo de productos ultraprocesados como mecanismo de afrontamiento. Estos se caracterizan por su composición rica en nutrientes críticos como azúcares o grasas saturadas, cuyo consumo en exceso es nocivo. Y se suman los trastornos del sueño como insomnio que alteran el estado anímico y metabolismo. Los distintos efectos se pueden traducir en dietas con menos variedad y calidad nutricional, pudiendo aumentar el riesgo de malnutrición por déficit o excesos que pueden llevar a desarrollar o agravar patologías crónicas. Además, se puede comprometer la inocuidad y aumentar el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.
Sugerencias Tras un desastre, en un contexto de crisis climática, dentro de territorios donde la agricultura y ganadería son cruciales, las evidencias interpelan a tomar acciones para resguardar la seguridad alimentaria y bienestar del presente y futuro.
Entre las prioridades en lo emergente, Troncoso destaca mantener la continuidad cadena de distribución y garantizar el abastecimiento inmediato de agua potable segura y alimentos frescos, suficientes, seguros y nutritivos. "Desde una perspectiva futura se recomienda fortalecer la planificación y preparación mediante sistemas alimentarios más resilientes, apoyando a las familias, la gestión y recuperación de suelos, la diversificación productiva y reducción de la dependencia de un solo tipo de producción", releva.
En esa línea visualiza necesario considerar la seguridad alimentaria en los planes territoriales de gestión de riesgo, junto a educación comunitaria y coordinación intersectorial, para fortalecer la resiliencia de las comunidades y mitigar efectos adversos de los incendios. 66 Se recomienda fortalecer la planificación y preparación mediante sistemas alimentarios más resilientes, apoyando a las familias, la gestión y recuperación de suelos, la diversificación productiva y reducción de la dependencia de un solo tipo de producción.
Autor: Doctora Claudia Troncoso, académica Ucsc.. OPINIONES X @MediosUdeC contacto@diarioconcepcion.cl 66 Se recomienda fortalecer la planificación y preparación mediante sistemas alimentarios más resilientes, apoyando a las familias, la gestión y recuperación de suelos, la diversificación productiva y reducción de la dependencia de un solo tipo de producción. FOTO: CEDIDA / FACULTAD DE EDUCACIÓN UDEC