Autor: JANINA MARCANO
Dar suplementos a las mascotas está de moda, pero no siempre es útil ni necesario
Dar suplementos a las mascotas está de moda, pero no siempre es útil ni necesario Colágeno para las articulaciones, omega 3 para el cerebro, cápsulas con concentrados de plantas para reducir el estrés. Estos son algunos suplementos que, hasta hace poco, estaban asociados casi exclusivamente al consumo humano, pero que hoy también se han popularizado como un complemento en la nutrición de las mascotas. “Muchas personas están usando estos productos pensando en cómo mejorar la salud de sus mascotas”, dice Katherine Márquez, vocera del Colegio Médico Veterinario (Colmevet) y experta en nutrición de perros y gatos.
“El problema es que se utilizan un montón de productos y formulaciones sin conocimiento que pueden generar trastornos (... ). Muchas veces uno no sabe cuál es la causa de un problema de salud hasta que se revisan los suplementos que se están consumiendo y ahí está el origen”, afirma la veterinaria.
Actualmente en Chile al igual que en otros países existe una amplia oferta: gomitas para mejorar el pelaje, fórmulas en polvo para las articulaciones, caramelos con omega 3, tabletas para mejorar la movilidad en gatos e incluso suplementos “para bajar el estrés”, con ingredientes como ashwagandha. Los veterinarios coinciden en que algunas sustancias sí tienen evidencia sobre su utilidad. Sin embargo, advierten que esa evidencia no siempre se traduce en los productos disponibles en el mercado, donde hay gran variabilidad en dosis, formulación y calidad.
“En Chile no es necesario demostrar con estudios científicos los beneficios que declara un suplemento (... ). Tampoco está claro aún en qué dosis ciertas moléculas o componentes ejercen un efecto”, señala Carolina Valenzuela, académica de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias (Favet) de la U. de Chile y experta en nutrición animal.
Concuerda Llina Reyes, académica de la Escuela de Veterinaria de la UBO: “Muchos de estos suplementos han surgido porque son una moda entre los humanos y se replica su formulación para las mascotas, pero no acumulan evidencia científica suficiente sobre su eficacia”. Ante este escenario, los expertos señalan que muchos profesionales tienden a recomendar aquellos suplementos que saben que cuentan con mayor respaldo y vienen en concentraciones adecuadas para generar efecto. Por ello, enfatizan la importancia de evaluar cada caso junto a un veterinario. Entre los suplementos con mayor respaldo hay uno en el que prácticamente todos los expertos coinciden: el omega 3. Márquez afirma que “se utiliza ante muchas patologías, como problemas articulares, digestivos, renales y algunos degenerativos”. Algo similar ocurre con ciertos probióticos. “Hay formulaciones específicas que funcionan, pero la dosis y la concentración van a depender del objetivo, si es la salud de la piel o para reducir ciertos lípidos o triglicéridos”, advierte Valenzuela. De ahí, enfatizan los entrevistados, la importancia de consultar. En contraste, otros productos ampliamente difundidos, como el colágeno, tendrían un respaldo mucho más limitado, afirman los expertos. “Con el colágeno, no hay evidencia muy robusta sobre cuánto se abSNOMMOCEVITAERC / KIPEERF sorbe realmente ni se aprovecha de manera eficiente por parte de las mascotas. Puede ser bueno en algunos casos de perros con patologías, pero falta más evidencia para respaldar su uso”, advierte Rubén Muñoz, director del Hospital Clínico Veterinario de la USS. Algo similar ocurre con productos calmantes o destinados a reducir el estrés. “La ashwagandha está muy de moda, se vende en gomitas. Por eso se ha probado para ver si tiene un efecto en las mascotas, pero la evidencia es poca y con pocos pacientes”, advierte Reyes. Respecto de si estos productos pueden usarse como estrategia para prevenir enfermedades, el consenso entre los entrevistados es que en animales sanos generalmente no. “Si el animal está sano y consume un alimento balanceado, no se recomienda suplementar de forma preventiva”, explica Muñoz. Esto, señalan los expertos, debido a que los alimentos comerciales de buena calidad ya están formulados para cubrir los requerimientos nutricionales de perros y gatos.
Reyes hace la salvedad de que “algunas razas tienen predisposición a tener problemas en las articulaciones, por lo que los suplementos podrían ayudar a ralentizar la aparición, pero se debe evaluar cada caso”. El uso innecesario de suplementos, además, no es inocuo. “Con el calcio, por ejemplo, se ha visto que se puede alterar la tasa de crecimiento. También hay formulaciones que pueden causar alergias”, advierte Márquez. Donde sí hay mayor consenso es en el uso como apoyo en casos específicos, como en animales con patologías diagnosticadas, déficits nutricionales o en mascotas de edad avanzada, aseguran los expertos. “En mascotas mayores pueden ser beneficiosos, porque tienen mayor desgaste y problemas de absorción de nutrientes”, explica Reyes.
Hay mucho marketing detrás de esto, pero no hay evidencia de que todos los productos van a tener el efecto deseado y no siempre hay un buen uso”.. ..................................................................................................................................................... KATHERINE MÁRQUEZ, MÉDICO VETERINARIO Y VOCERA DEL COLMEVET Autor: JANINA MARCANO. Veterinarios advierten que si bien algunos compuestos tienen evidencia sobre su eficacia, otros carecen de respaldo. Los animales sanos con buena dieta, en general, no los requieren y, en ciertos casos, su uso puede ser contraproducente.
Desde gomitas para mejorar el pelaje hasta colágeno para las articulaciones y productos contra el estrés: ‘‘Hay mucho marketing detrás de esto, pero no hay evidencia de que todos los productos van a tener el efecto deseado y no siempre hay un buen uso”.. ..................................................................................................................................................... KATHERINE MÁRQUEZ, MÉDICO VETERINARIO Y VOCERA DEL COLMEVET Los multivitamínicos son parte de los suplementos que se han popularizado. “Los usamos cuando se requiere un mejor balance de nutrientes, pero requiere evaluación”, advierte Márquez. Aunque muchas personas se los dan a cachorros, los expertos los indican principalmente en perros adultos.