Autor: JEAN PALOU EGOAGUIRRE
Hoteles cerrados, vuelos cancelados y caída de visitantes marcan colapso de turismo en Cuba
Hoteles cerrados, vuelos cancelados y caída de visitantes marcan colapso de turismo en Cuba Por el tradicional Malecón de La Habana apenas se ven los extranjeros que solían fotografiarse en autos clásicos y comer en sus restaurantes y cafés, mientras que las reposeras de playa en la paradisíaca península de Varadero lucen semivacías y muchos hoteles de lujo han cerrado sus puertas.
La grave crisis que vive Cuba por la escasez de combustible y los constantes apagones han golpeado duramente al turismo en la isla, un sector clave para la economía que excluyendo los años de restricciones por la pandemia de covid-19 vive actualmente su peor momento en décadas y amenaza con colapsar en medio de las fuertes presiones de EE.UU. en contra del régimen.
Pese a la fuerte apuesta del gobierno por el turismo, que representa una de sus mayores fuentes de divisas, en 2025 solo ingresaron a Cuba 1,8 millones de visitantes extranjeros, una caída de 18% frente al año anterior y de 25% con respecto a 2023, muy lejos de la meta oficial de 2,6 millones.
La cifra supone una disminución de cerca de 60% ante los máximos históricos de 2018, cuando como efecto del deshielo diplomático entre Washington y La Habana durante el gobierno de Barack Obama llegaron 4,6 millones de turistas a la isla, lo que reportó ingresos por US$ 2.782 millones, frente a los US$ 917 millones del año pasado. La situación solo empeora en la actual temporada alta.
Según cifras oficiales, en enero entraron a la isla 184.833 viajeros internacionales, una disminución de 5,9% frente al mismo mes del año pasado y el peor dato en 13 años, con abruptas caídas de visitantes provenientes de EE.UU. (-50,1% ) o de la comunidad de cubanos en el exterior (-40,2% ). El número de turistas chilenos en Cuba también cayó 35,3%. “El impacto en la economía va a ser realmente muy grande.
Y bajo la situación actual no veo cómo el sector turístico pueda levantarse en Cuba”, comenta el economista Paolo Spadoni, investigador de la Universidad de Augusta y autor de “The Cuban Tourism Industry: Evolution, Challenges, and Prospects”, quien señala que el país nunca se recuperó del golpe de la pandemia e incluso antes ya sufría una caída de los visitantes extranjeros como consecuencia de las sanciones de la primera administración de Donald Trump, que vetó los cruceros con destino a Cuba y revirtió algunas medidas aperturistas. Se trata de un revés durísimo para un sector que representa cerca del 10% del Producto Interno Bruto (PIB) cubano. “El turismo en Cuba es muy importante por la generación de empleo 120 mil directos y unos 500 mil indirectos y mucho más por el hecho de que es una fuente de liquidez.
Las tres fuentes más importantes de divisas en la isla son las exportaciones de médicos, las remesas desde el exterior y el sector turístico”, explica Spadoni, quien prevé que la situación empeore dramáticamente en los próximos meses. 1.700 vuelos cancelados hasta abril Tras la captura de Nicolás Maduro a inicios de año lo que cortó totalmente el suministro de petróleo venezolano y las amenazas de Washington de imponer sanciones a los países que envíen recursos energéticos a la isla, el régimen de Miguel Díaz-Canel anunció en febrero el racionamiento de la gasolina y reportó la falta total de combustible Jet A1, imprescindible para la operación de las aerolíneas comerciales. Esto ha provocado una inédita interrupción de las conexiones aéreas, con la cancelación de cerca de 1.700 vuelos hasta abril.
Las principales aerolíneas de Canadá y Rusia la primera y segunda fuente de turistas hacia Cuba suspendieron recientemente sus operaciones en La Habana alegando la falta de fiabilidad para recargar combustible y repatriaron a sus nacionales varados.
Otras firmas, como Air Europa, anunciaron que realizarán escalas técnicas en terceros países para repostar, mientras que Latam canceló sus tres vuelos semanales desde Lima y ofrece reembolsos de pasajes o la posibilidad de cambiar de destino a México o República Dominicana sin costo adicional. Los hoteles también están teniendo dificultades para sobrevivir.
Con una tasa de ocupación de apenas 19% de las habitaciones, y con crecientes problemas para conseguir el combustible que enciende los generadores eléctricos de los resorts, el gigante NH Hotel Group informó en febrero que cerró todos sus establecimientos en Cuba, mientras que la cadena española Meliá Hotels International anunció que había suspendido las operaciones de tres de sus 30 hoteles en la isla y había empezado a concentrar a los turistas en establecimientos mejor equipados.
Según el economista cubano Miguel Alejandro Hayes, esta debacle del sector turístico podría significar una caída de entre 3 y 5% del PIB de Cuba, “que para un país normal sería una situación catastrófica”, pero que queda relativizada en el contexto de la profundidad de la crisis económica en la isla provocada por el bloqueo de la llegada de petróleo veEFE nezolano y eventualmente del crudo mexicano, lo que según sus propias estimaciones podría provocar una contracción de casi 50%. “Cuba en la situación actual es un país paralizado. Yo no tengo referencias de un fenómeno similar de destrucción de un país desde el punto de vista económico.
El abismo está aquí”, dice el analista, quien explica que el régimen castrista “ha construido un discurso que sobredimensiona el papel del turismo en la economía para justificar la inversión desproporcionada en el sector turístico”, que en realidad no genera los retornos esperados y tiene altos costos por las importaciones necesarias. Inversión de empresa militar El consorcio estatal Gaesa, en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, controla la inversión en el sector turístico a través de su empresa Gaviota.
Pero el gasto parece desmedido: si en los primeros nueve mes e s d e 2 0 2 5 e l 3 5, 8 % d e l a inversión pública se destinó en Cuba a servicios como electricidad, gas y agua, que están en pésimas condiciones y sufren constantes interrupciones, se destinó el 22,2% al turismo, como resultado de lo gastado en “hoteles y restaurantes” y a “servicios empresariales y actividad inmobiliaria”. “La crítica más grande siempre ha sido que en un período económicamente tan delicado y problemático, se está siguiendo invirtiendo demasiado en nuevos hoteles de lujo”, dice Spadoni, quien remarca que los militares han enfatizado más las inversiones inmobiliarias, con la construcción de casi el 90% de las habitaciones hoteleras en los últimos 20 años, pero en general la infraestructura es “muy obsoleta” y los servicios son “de calidad muy baja comparado a otros países”, lo que ha contribuido a que más allá de las últimas sanciones el sector no haya logrado repuntar ni sumarse a los récords de otros destinos en el Caribe. “El problema principal del turismo en Cuba es que no juega el mismo papel que en otros países, por el hecho de que está insertado en una economía altamente centralizada e ineficiente. El turismo no es capaz de generar encadenamientos productivos”, señala.
“Y con los últimos acontecimientos, no veo cómo se pueda levantar”. AYUDA DE MÉXICO Dos buques de la Armada mexicana llegaron ayer a la bahía de La Habana con un cargamento de ayuda humanitaria para la isla. Autor: JEAN PALOU EGOAGUIRRE.
En medio de la grave crisis por la escasez de combustible y los apagones, sumado a las presiones de EE.UU., el ingreso de extranjeros cayó 18% en 2025 y enero llegó al nivel más bajo en 13 años.
Sector clave de la economía vive uno de sus peores momentos: AYUDA DE MÉXICO Dos buques de la Armada mexicana llegaron ayer a la bahía de La Habana con un cargamento de ayuda humanitaria para la isla. EN CUBA cada vez se ve menos la tradicional imagen de turistas paseando en autos clásicos.