Cuando Los Beatles vencieron a Stalin: las radiografías que combatieron la censura y la cárcel convertida en peluquería
Cuando Los Beatles vencieron a Stalin: las radiografías que combatieron la censura y la cárcel convertida en peluquería 1 multitudinarios aterriza os Beatles en uno de sus jas en Estados Unidos. La Unión Soviética les levantó la censura recién en 1986 (AP) Ya hablan pasado casi dieciseis años desde el anuncio que oficializó la disolución definitiva de The Beatles. John Lennon llevaba prácticamente seis años muerto, victima de los disparos de Mark Chapman en la puerta del icónico edificio neoyorquino en el que convivia con Yoko Ono.
Aside tardia fue la legalización de la música de la banda más importante de la cultura popular en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Fue un sábado, el 29 de marzo de 1986, hace exactamente cuarenta afica. Ese dia, la URSS le abrió la puerta -o la Cortina de Hierro, mejor dichoa la producción artistica de los Fab Four. Fue una de las medidas impulsada en medio de la llamada "Perestroika" impulsada por Mijail Gorbachov a partir de 1985.
Se trataba de una reforma potente de la politica y la economia de todo el bloque soviético, tendierte a abrirse al mundo occidental con el que llevaba enfrentado cuatro décadas Ese 29 de marzo el sello oficial Melodiya puso en la calle nada menos que 300.000 copias de dos discos de The Beatles: A hard day's night y una compilación de algunos de sus grandes éxitos a la que titularon A taste of honey. Aun asi, algunas de las canciones de la banda de Liverpool fueron deliberadamente excluidas de esa selección por considerarse "demasiado capitalistas", "demasiado occidentales", "demasiado inmorales" otodo eso junto. Es que, hasta ese dia en el que la circulación de la música beatle empezó a liberarse en la Unión Soviética, se los habla considerado justamente todo eso.
Una condensación del capitalismo y la inmoralidad que el modelo socialista soviético veia del otro lado del Muro. "Capitalistas e inmorales" Antes de ese sábado en el que el Estado soviético puso, a través de una discográfica estatal, la obra de The Beatles al alcance del público, se los había considerado el climax de la "amenaza ideológica" que el socialismo vela en Occidente.
Eran, según la censura oficial, pura "contaminación capitalista". Mijail Gorbachov fue quien encabezó la apertura politica y económica de la Unión Soviética, a través de la llamada "Perestroika" Desde que la beatlemania estalló en los sesenta, el Kremlin vio en John, George, Paul y Ringo "demasiada libertad". Los consideraba peligrosos por sus letras demasiado movedizas y, a veces, demasiado sugerentes en cuanto a la sexualidad.
También por la vida rockera que llevaban en medio de las giras que los hacian recorrer el mundo, Y habia una caracteristica que enervaba especialmente al régimen estalinista: esos cortes de pelo que sacudian sin parar al ritmo de. La banda más popular de la historia estaba prohibida en la Unión Soviética. Se los consideraba un "ícono del capitalismo y de Occidente". Pero los fanáticos sortearon los obstáculos hasta que las autoridades se rindieron ante los de Liverpool. Cuando Los Beatles vencieron a Stalin: las radiografías que combatieron la censura y la cárcel convertida en peluquería sus guitarras y de su revolución. En esos cortes de pelo se condensaba el choque de ese modelo de arte y de vida con la austera estética que el socialismo imponia a sus jóvenes. Los consideraban fuera de lugar, insultantes y provocadores. Era tan asi que cualquier jover que quisiera dejarse crecer el pelo podia ser detenido por la Policia soviética: el castigo habitual era una golpiza "aleccionadora" y un corte de pelo completamente involuntario en prisióni. No solo "el pelo Beatle" era motivo de castigo. En los casos más severos, llegó a haber expulsiones de universidades contra aquellos jóvenes que en algún ámbito ex presaban su simpatia por la banda.
Si no los expulsaban, se calificaba negativamente su conducta y se emitian informes que se remitian a los lugares de trabajo de sus padres, lo que suponia no solo una grave advertencia sino también un motivo de vergüenza para toda la familia. La cúspide de la denuncia a la producción artistica de The Beatles se daba cuando los colegios organizaban actos en los cuales se representaba una especie de juicio a la obra de la banda.
Los alumnos eran obligados a emitir una conde na contra los artistas por su "conducta contraria al socialismo". Contrabando de canciones Aunque la censura del socialismo hacia The Beatles era feroz, no resultó del todo implacable. Eran un fenómeno demasiado impara ble como para no filtrarse de alguna manera -clandestina, peligrosaentre los jóvenes que crecian bajo la estricta vigilancia del socialismo soviético.
Los cortes de pelo de los integrantes de la banda estaban completamente prohibidos en el régimen estalinista (AP) Quienes querían escuchar sus canciones en medio de la prohibición apelaron a un sistema tan ingenicso como precario.
Se conoce como Roentgenizdat, un termino popularmente conocido como "discos de hueso" o "musica en las costillas", dada la materia prima a la que apelaba para almacenar y reproducir la música prohibida El primer paso para poner a circular este mercado subterráneo de música beatle era que alguien contrabandeara un disco de la banda. Esa contrabando ocurría por via maritima. Habitualmente, los discos llegaban de la mano de marineros que tocaban el puerto de Leningrado, lo que hoy es San Petersburgo: traian los discos cuidadosamente ocultos en su equipaje. Pero no solo fueron los marineroslos que pusieron en marcha ese tráfico. También hay registros de comerciantes, artistas, diplomaticos e incluso algunos funcionarios del régimen o de la KGB que no podian resistirse al sonido de la banda y decidian traer un disco suyo desde Occidente. La reventa de esos objetos que circulaban a escondidas y que, en un nicho de la población, eran profundamente deseados alcanzaba los 200 rublos en las zonas mas Iemotas del territorio soviético. Habia que trabajar dos semanas sin parar para comprar un disco en algún puesto clandestino de los que se instalaban en parques, estaciones de subte o cerca de las tiendas de música.
Nadie queria exponerse a ser descubierto por las fuerzas de seguridad o los servicios de inteligencia, así que quienes vendian los discos acostumbraban hacer algunas preguntas sobre rock occidental a sus presuntos compradores para asegurarse de que fueran verdaderos interesados en la obra, y no espias. Una exhibición muestra cómo eran los discos precariamente grabados en placas radiográficas Era habitual, si, que los veridedores estafaran a los compradores desesperados por escuchar La placa conservaba las imáalgunas nuevas canciones de The Beatles. En un supuesto disco de la banda podia venir grabada múgenes óseas pero, ahora, almacenaba también algunas canciones sica clásica o hasta alocuciones de de una banda que no podía circular propaganda oficialista. El comprador se daba cuenta cuando ya era demasiado tarde. libremente en la Unión Soviética.
El agujero central que todo disco tiene se hacia habitualmente con un cigarrillo, y la grabación podia Una radiografia convertida en música Pero no todos los jóvenes seducidos por The Beatles podian juntar esos 200 rublos para comprar uno de los codiciados discos contrabandeados. Entonces desarrollaron un sistema de copia para poder escuchar, como pudieran, las canciones de la banda que el Estado les prohibia. A partir de uno de esos discos coritrabandeados, se grababan copias en radiografias que, habitualmente, se robaban de hospitales o se encontraban entre los descartes de esos centros de salud.
Para eso había que modificar el tocadiscos, de forma que se pudieran grabar los surcos en el plástico flexible en el que habitualmente se imprime una placa radiográfica. hacerse de un sólo lacio de la placa.
La Beatlemania occidental alarmaba a las autoridades soviéticas El sonido era extremadamente precario, y la vida útil de ese soporte improvisado era cortisima: en el mejor de los casos, las canciones podian reproducirse unas diez veces antes de desvanecerse Lo habitual era que los "discos de hueso" permitierani cinco reproducciones. Se escuchaba pésimo y apenas algunas veces, pero era casi la única manera en la que los jóvenes podian acceder a The Beatles.
El principio del fin El fin de la prohibición no solo sacó de la clandestinidad a la banda, sino que además supuso ventas millonarias para la discografica estatal, que habia firmado un contrato con EMI para distribuir en territorio soviético la obra de los de Liverpool.
La legalización de esa banda que el estalinismo habia considerado el máximo icono de la invasión capitalista marcó algo asi como el principio del fin, en terminos culturales, de las ideas que el régimen socialista habia impuesto a sus habitantes.
La Perestroika estaba en marcha y el mundo sovietico se acercaba a Occidente como nunca antes habia ocurrido desde la Segunda Guerra Mundial El 24 de mayo de 2003, Paul McCartney dio un concierto en la mitica Plaza Roja de Moscú. Habia alli unas 130.000 personas, entre las que se incluian el mismísimo Gorbachov y Vladimir Putin. Ese dia, Paul tocó dos veces "Back in the U.R.S. S. *, una canción que The Beatles incluyo en el Álbum Blanco. "¡Por fin puedo tocar esta acá! ", exclamó. La censura había quedado completamente atrás En 2003, McCartney se presentó en la Plaza Roja de Moscú: alli terminó de cerrarse un circulo que había empezado con la censura en los años sesenta. REUTERS/ Maxim Shemetov Hoy la banda tiene monumentos en la Universidad de Tomsk y en la ciudad de Ekaterimburgo. Sus fanáticos, que ya atraviesan a tantas generaciones, no tienen que esconderse y pueden conseguir los discos sin ser estafados ni perseguidos. Pero antes de eso, en medio de la censura feroz del estalinismo, la banda logró meterse en las napas subterráneas de un régimen que los prohibia y castigaba a aquellos que quisieran escucharlos. Es que no hubo ni habrá forma de frenar la potericia de su música..