Autor: Said Pulido Metro World News
Estrecho de ormuz en jaque: la crisis Golfo Pérsico energética que sacude al mundo
Estrecho de ormuz en jaque: la crisis Golfo Pérsico energética que sacude al mundo Por el estrecho de Ormuz circula cerca de una quinta parte del petróleo que se consume en el planeta. O mejor dicho, circulaba, ya que la ruta marítima ha estado cerrada casi en su totalidad desde inicios de marzo, días después de que Estados Unidos e Israel atacaran por sorpresa a Irán. Se trata de un corredor estrecho, pero geográficamente vulnerable y económicamente vital. Hoy, ese flujo se ve interrumpido, desatando una reacción en cadena que va mucho más allá del mercado energético. Cada vez son más los sectores y los países que se ven afectados por una especie de reacción en cadena.
La paralización de esta vía marítima estratégica no solamente ha puesto en crisis la oferta de crudo en el mundo, sino que ha causado la reconfiguración de rutas comerciales, ha disparado los precios y ha reabierto temores de una crisis económica global en un contexto internacional ya frágil. ARTERIA CRÍTICA El estrecho de Ormuz conecta a los grandes productores de petróleo del Golfo Pérsico (Arabia Saudita, Irán, Iraq, Kuwait, Bahrain, Qatar y Emiratos Árabes Unidos) con los mercados de Asia, Europa y América. Su relevancia no es abstracta: países altamente dependientes de importaciones energéticas -como Japón, India, China, Corea del Sury varias economías europeasreciben buena parte de su suministro a través de este punto. El cierre de la ruta, bloqueada primero por Irán y después por Estados Unidos, ha obligado a desviar buques, a ralentizar envíos y, en muchos casos, a suspender operaciones. El resultado inmediato ha sido una reducción abrupta de la oferta de crudo disponible en los mercados internacionales, aunque también se han visto afectadas las exportaciones de gas natural licuado. No es una vulnerabilidad nueva: durante décadas, el estrecho ha sido considerado el punto más sensible del sistema energético global.
Como han señalado desde Antonio Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), hasta Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), "su interrupción tiene consecuencias inmediatas y globales". EL IMPACTO INMEDIATO A decir de Bridget Payne, analista de energía en la consultora Oxford Economics, el primer reflejo de la crisis energética actual se ha visto en los precios, ya que el petróleo ha registrado incrementos importantes, acompañado por una volatilidad extrema en los mercados energéticos. Por ejemplo, el barril de petróleo Brent, del Mar del Norte, que se usa como referencia global, rondaba los 70 dólares a finales de febrero de 2026. Desde entonces, se ha disparado y su precio ronda los 110 a 115 dólares por barril esta semana.
Es decir, ha tenido un aumento superior al 50% desde el 28 de febrero que inició la guerra en Oriente Medio. "Además, decenas de petroleros han quedado varados o en espera de rutas alternativas, generando cuellos de botella logísticos.
Las aseguradoras han elevado los costos para transitar por la zona, mientras que las navieras enfrentan riesgos crecientes", dijo a Metro la experta en temas energéticos. "El mercado, además, opera bajo una incertidumbre poco habitual, sin saber cuánEAU OMAN do reabrirá el estrecho de Ormuz", agregó. MÁS ALLÁ DEL PETRÓLEO Más allá del petróleo, enfatizó Bridget Payne, la crisis comienza a trasladarse al resto de la economía global.
El encarecimiento de la energía impacta directamente en los costos de transporte, producción industrial y alimentos. "Un sector particularmente sensible es el agrícola: el aumento en los precios del gas y del petróleo encarece los fertilizantes, lo que puede derivar en presiones sobre los precios de los alimentos en los próximos meses", precisó. Y en efecto, el Fondo Monetario Internacional ha advertido en escenarios similares que shocks energéticos prolongados pueden traducirse en inflación persistente y menor crecimiento económico, especialmente en países importadores netos de energía. La crisis refuerza un mensaje que ya venía ganando fuerza: la necesidad de diversificar las fuentes de energía. La Organización de Países Exportadores de Petróleo enfrenta presiones para ajustar su producción, aunque su margen de maniobra es limitado en un contexto de incertidumbre geopolítica. Para concluir, la analista señaló que el alcance final de la crisis dependerá de su duración. "Un bloqueo breve podría generar un shock temporal en los precios. Pero si el cierre del estrecho de Ormuz se prolonga, el mundo podría enfrentarse a una reconfiguración más profunda del sistema energético", puntualizó.
Golfo de Omán 2 PREGUNTAS A. .. Jason Bordoff Director del Centro de Política Energética Global ¿ Podemos decir que la energía se hacon1 vertido en un arma? -Sin duda, y hay muchas pruebas en ese sentido.
Irán ha utilizado tácticas asimétricas para interrumpir el tráfico de petróleo y de gas a través del estrecho de Ormuz, el punto de tráfico petrolero más crítico del mundo, provocando un fuerte aumento de los precios y sacudiendo los mercados globales. Estados Unidos ha ido más allá de las sanciones tradicionales para interceptar físicamente los envíos de petróleo venezolano, ejerciendo control sobre las finanzas del país y sobre el flujo y el destino de ese petróleo. En Cuba, las restricciones estadounidenses a las importaciones de combustible han generado escasez, que ha contribuido a apagones generalizados y a una renovada presión política.
Y en diciembre, China impuso restricciones adicionales a la exportación de tierras raras utilizadas en tecnologías de defensa y energía, lo que indica su FOTOS: UNPLASH, CORTESÍA CGEP, LINKEDIN" IRÁN continua disposición a instrumentalizar su posición dominante en las cadenas de suministro de energía limpia. Estos no son episodios aislados. Forman parte de un cambio más amplio, el resurgimiento de la energía como instrumento central de la competencia geopolítica.
La energía se está usando de nuevo con fines políticos, y está ocurriendo con más actores, con más herramientas y con más partes del sistema energético que nunca antes. ¿Crees que este tipo de acciones conti2 nuarán a futuro? -Sin duda alguna. Esta era moderna de competencia energética será más amplia y persistente. La misma interdependencia que ha brindado mayor seguridad energética a los países en las últimas décadas está generando nuevas vulnerabilidades ante el deterioro del panorama geopolítico. La energía es la base de la vida moderna, y esto solo se hace evidente cuando se agota. A pesar de su importancia central para las preocupaciones económicas, geopolíticas y ambientales, durante gran parte de las últimas décadas -sobre todo en las economías avanzadasse asumió que la energía era abundante, asequible y segura. Pero esa era ha terminado. La energía vuelve a ser sinónimo de poder en todo el sentido de la palabra. CIFRA 20% 0 del petróleo y del gas natural licuado que se consumía en el mundo transitaba por el estrecho de Ormuz antes de que su flujo fuera interrumpido por el conflicto militar. LAS CLAVES Aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL) transitaba por esta estrecha franja de agua. En 2025, Asia absorbió el 87% de todo el petróleo crudo y el 86% de todo el Gas Natural Licuado (GNL) transportado a través del estrecho.
La proporción de las importaciones asiáticas de petróleo transportadas a través de Ormuz ronda el 80%. · Cuatro países asiáticos-China, India, Japón y Corea del Surrepresentan por sí solos el 75% del petróleo y el 59% del GNL que transitan por el estrecho. Autor: Said Pulido Metro World News. Energía. Con una arteria clave del suministro energético global bloqueada, gobiernos y organismos internacionales alertan sobre disrupciones profundas en precios, comercio y estabilidad económica. CIFRA 20% 0 del petróleo y del gas natural licuado que se consumía en el mundo transitaba por el estrecho de Ormuz antes de que su flujo fuera interrumpido por el conflicto militar. LAS CLAVES Aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL) transitaba por esta estrecha franja de agua. En 2025, Asia absorbió el 87% de todo el petróleo crudo y el 86% de todo el Gas Natural Licuado (GNL) transportado a través del estrecho.
La proporción de las importaciones asiáticas de petróleo transportadas a través de Ormuz ronda el 80%. · Cuatro países asiáticos-China, India, Japón y Corea del Surrepresentan por sí solos el 75% del petróleo y el 59% del GNL que transitan por el estrecho. MAR ARÁBIGO