Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.
Israel apuesta por “descabezar” el liderazgo de sus enemigos en la guerra con Irán
Israel apuesta por “descabezar” el liderazgo de sus enemigos en la guerra con Irán E n una guerra que no muestra señales de término, Israel informó la eliminación de Esmail Khatib, ministro de Inteligencia iraní, lo que marca la caída del tercer alto cargo del régimen en dos días. Según analistas y expertos en seguridad, la maniobra forma parte de la estrategia del gobierno del Primer Ministro Benjamin Netanyahu de “descabezar” a la cúpula iraní para degradar su capacidad ofensiva futura. No obstante, especialistas advierten que estos operativos también pueden fracasar en su intento de desarticular el aparato estatal de la República Islámica e, incluso, abrir espacio a liderazgos más radicales.
“La pasada noche, el ministro de Inteligencia de Irán, Jatib, fue eliminado”. Así anunció el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, la muerte de otra figura clave del régimen, que se suma a la baja del jefe de Seguridad, Ali Larijani, tras un bombardeo el martes. Katz agregó que Netanyahu autorizó al ejército a atacar “a cualquier funcionario iraní sobre el que se haya cerrado el círculo de inteligencia y operativos, sin necesidad de aprobación adicional”. “Seguiremos cazándolos a todos”, advirtió. Desmontar el “sistema nervioso” Desde el inicio de las hostilidades en Medio Oriente, Israel ha dirigido sus ataques contra la cúpula del poder en Teherán, comenzando por la muerte del líder supremo Alí Jamenei. En los días posteriores, las fuerzas israelíes mantuvieron el foco en el núcleo de poder del régimen, con operativos dirigidos contra figuras como Larijani y Jatib. Netanyahu ha afirmado que estas bajas constituyen “golpes devastadores” y que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) están creando condiciones “óptimas” para una eventual rebelión interna contra la República Islámica. Según documentos de inteligencia israelí citados por The Wall Street Journal, los operativos se han enfocado tanto en altos funcionarios como en efectivos de base. De acuerdo con ese medio, Israel estaría persiguiendo a integrantes de las fuerzas de seguridad incluso en puntos de reunión y escondites, algunos de los cuales habrían sido delatados por ciudadanos iraníes.
Otro de los objetivos ha sido la infraestructura policial, y en especial las unidades de motocicletas, que según el mismo diario fueron clave en la represión de las masivas protestas de enero que dejaron miles de muertos. Israel afirma haber lanzado más de 10.000 ataques contra miles de objetivos, incluyendo a más de 2.200 personas vinculadas a la Guardia Revolucionaria y la milicia Basij cuyo líder, Gholamreza Soleimani, fue eliminado el martes. A ello se sumarían presiones directas de inteligencia contra comandantes del régimen, incluidas amenazas a sus familias.
Para el académico estadounidense-israelí y exsargento de las fuerzas especiales del ejército de Israel José Lev Álvarez, “el objetivo estratégico es desmontar el sistema nervioso de la República Islámica”. A su juicio, ello implica “quebrar la viabilidad estratégica del régimen” y acelerar una convergencia regional contra Irán. Sin embargo, añade que el “descabezamiento” no basta por sí solo y debe ir acompañado de “asfixia económica, destrucción industrial y fractura interna” en Teherán. La actual campaña no representa una innovación en la estrategia israelí. En las últimas tres décadas, Israel ha eliminado a altos cargos de diversas organizaciones enemigas.
Uno de los casos más citados es el de Hezbolá: en 1992, Israel mató a su secretario general, Abbas al-Musawi, pero su muerte fue seguida por el ascenso de Hassan Nasrallah, bajo cuyo liderazgo el grupo se convirtió en un actor militar de gran escala. El propio Nasrallah fue eliminado en septiembre de 2024 y, aunque ese golpe degradó la estructura de mando de la organización, la milicia ha logrado mantener capacidad operativa y continuar sus ataques contra territorio israelí. Un patrón similar se observó con Hamas.
El politólogo del Kings College de Londres, Ahron Bregman, recordó que antes de la retirada de Gaza en 2005, el entonces Primer Ministro Ariel Sharon ordenó eliminar a la cúpula del movimiento, incluido su fundador, Ahmed Yasin, y su sucesor, Abdel Aziz al-Rantisi. “Se disparó a todo lo que se movía. Dos años después, Hamas se hizo con el control total de la Franja”, sostuvo el académico, al advertir sobre las limitaciones de los asesinatos selectivos como herramienta estratégica.
Esta visión es compartida por Barbara Slavin, analista del Stimson Center, quien califica la eliminación de líderes enemigos como una “mala práctica en general”. “Israel ha estado matando a los líderes de sus adversarios desde que tengo memoria, pero sigue enfrentando una oposición decidida”, sostiene. Respecto a la muerte de Alí Larijani, advierte que su desaparición podría reducir la capacidad negociadora de Irán: “Era un diplomático y estratega importante. Sus sucesores serán probablemente individuos de línea más dura, más dispuestos a continuar la lucha”, dijo. Para Bregman, el objetivo primordial de Israel hoy es el “cambio de régimen”, aunque advierte que esa apuesta entraña riesgos.
“Alí Jamenei se oponía a tener la bomba atómica, mientras que su sucesor, su hijo, podría intentar conseguirla”, sentencia el experto. n Atacan yacimiento de gas iraní Israel atacó las instalaciones de Pars Sur, que forman parte del mayor yacimiento de gas del mundo que comparten Irán y Qatar. El proyectil alcanzó una parte de las instalaciones de gas, provocando incendios en varias zonas. Pars Sur es una instalación vital del suministro energético iraní que, según The New York Times, corresponde al 70% de la producción nacional de gas. Reportes preliminares del mismo medio apuntan a que habría sido dañada un 12% de la infraestructura.
El Ejército iraní calificó el ataque como “un crimen de guerra” y advirtió que “no quedará impune”. Una táctica repetida Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.. Con la muerte de tres altos cargos de Teherán, entre ellos el líder supremo Alí Jamenei, fuerzas israelíes buscan degradar la capacidad operativa de la República Islámica. Expertos advierten sobre el riesgo de un ascenso de figuras más radicalizadas. En operativos especiales del ejército: n Atacan yacimiento de gas iraní Israel atacó las instalaciones de Pars Sur, que forman parte del mayor yacimiento de gas del mundo que comparten Irán y Qatar. El proyectil alcanzó una parte de las instalaciones de gas, provocando incendios en varias zonas. Pars Sur es una instalación vital del suministro energético iraní que, según The New York Times, corresponde al 70% de la producción nacional de gas. Reportes preliminares del mismo medio apuntan a que habría sido dañada un 12% de la infraestructura.
El Ejército iraní calificó el ataque como “un crimen de guerra” y advirtió que “no quedará impune”. Una táctica repetida LÍDERES IRANÍES como el anterior líder supremo, Alí Jamenei (centro), y el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Larijani (derecha), han sido eliminados por Israel.