Autor: MELISSA FORNO
Oftalmólogos detallan por qué los conductores se encandilan en un túnel
El ojo “tiene que abrir la pupila para recibir más luz y así continuar viendo. Las personas lo hacen de forma automática”, explica el médico oftalmólogo Manuel Vargas, profesor de la Universidad de Valparaíso.
A desagradable sensación de no ver bien al entrar y salir de un túnel es algo que experimentan casi todos los conductores. ¿Por qué se produce el encandilamiento? Alejandro Salinas, médico oftalmólogo de Clínica Alemana, explica que este es el síntoma de algún grado de intolerancia ante una determinada cantidad de luz o le cuesta volver a ver por un periodo normal.
Este último puede ser muy variable, Pero si el conductor se siente encandilado durante el trayecto completo, ello puede responder a que exista alguna enfermedad visual, como alteraciones en la superficie del ojo, por tenerlo seco o por la presencia de un cuerpo extraño en la córnea, por nombrar algunas, precisa el especialista.
Manuel Vargas, médico oftalmólogo y académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valparaíso, afirma que “al ingresar o salir de un túnel hay un cambio brusco de la cantidad de luz disponible y eso genera que el ojo tenga echar a andar mecanismos para evitar que ingrese tanta luz”. Detalla que el ojo "tiene que abrir la pupila para recibir más luz y así continuar viendo” y, al salir del túnel, debe cerrar la pupila. )) “La sensación de encandilamiento dependerá de qué tan rápido reaccione el conductor agrandando o achicando su pupila” Antonio Estay, académico Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. La persona demora unos segundos en adecuarse ante el cambio brusco en la cantidad de luz “Eso las personas lo hacen de forma automática”, dice. Por eso, no es recomendable taparse el ojo o tender a cerrarlo al ingresar al túnel.
Antonio Estay, tecnólogo médico y director de oftalmología del Departamento de Tecnología Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, precisa que te tapas un ojo, el tamaño de la pupila seguirá siendo grande porque la repuesta pupilar de los dos ojos es simultánea y aquel que está descubierto de todas formas reaccionará”. A su juicio, este acto “puede ser peligroso porque se pierde percepción de profundidad, lo que para conducir es fundamental "No es recomendable cerrar un ojo porque se pierde campo visual al conducir.
Siempre hay que permanecer con los dos ojos bien abiertos”, afirma Vargas Salinas precisa que "lo único que puede ayudar es no mirar directamente las luces”. Problemas visuales Sobre la duración del encandilamiento en estos casos, Estay resalta que ello depende de varios factores, siendo el principal el tamaño de la pupila. "La sensación de encandilamiento dependerá de qué tan rápido reaccione el conductor agrandando o achicando su pupila (mientras más rápido, menos le molestará el cambio brusco de luz)”, sostiene. “Pese a que no hay un límite establecido, (el encandilamiento) no debiera durar más de cinco segundos, aproximadamente”, añade.
El doctor Manuel Vargas añade que “los cambios generados por la exposición a diversos grados de luz generan molestias a todas las personas y más a aquellos que presentan cualquier tipo de enfermedad visual, como miopía, astigmatismo, hipermetropía, por nombras algunas, ya que la configuración de sus ojos no es la ideal”. Por ejemplo, quienes sufren de Miopía, en general, tienen un ojo más grande de lo que deberían; en cambio, aquellos que sufren hipermetropía tienen uno más chico y los que presentan astigmatismo poseen una córnea que no es perfectamente curva.
A su juicio, aquellas personas que tienen anteojos de sol con graduación óptica (incluida en sus cristales) no deberían ocuparlos si al manejar tienen que enfrentar un túnel, ya que el filtro del lente puede impedir ver Bien dentro de él. Lo ideal -si se deben ocupar anteojos para conducires ocupar aquellos modelos que permiten fácilmente remover el cristal que filtra el sol, sin tener que cambiarse de lentes.
De acuerdo con un estudio realizado por RAC Limited (compañía que presta servicios automotrices como asistencia en carreteras y seguros generales), 16,1 millones de conductores en el Reino Unidos experimentan periodos de encandilamiento durante la conducción.
El 91% de ellos afirma que “algunos” o “la mayoría” de los focos de los vehículos son demasiado brillantes y el 54% sostiene que se encandila con más frecuencia que un año atrás (ver el estudio en bit. Ly/3anci OW).