Advierten necesidad de formar 240 mil técnicos al año ante alta demanda
Advierten necesidad de formar 240 mil técnicos al año ante alta demanda Advierten necesidad de formar 240 mil técnicos al año ante alta demanda REVALORAR LA INDUSTRIA: Advierten necesidad de formar 240 miL técnicos aL año ante aLta demanda FELIPE LAGOS pese pese a la importancia de la educación técnico-profesional técnico-profesional para el futuro del país, las cifras muestran una desconexión preocupante. Según datos presentados por el Ministerio de Educación (Mineduc) (Mineduc) durante el seminario Valor País realizado en “El Mercurio”, Chile requiere alrededor de 240 mil técnicos al año, entre niveles medios y superiores. Sin embargo, embargo, el sistema formativo no alcanza alcanza a cubrir esa demanda.
A esto se suma el déficit acumulado acumulado de 600 mil técnicos en distintas áreas productivas, según según cifras de la Sociedad de Fomento Fomento Fabril (Sofofa). Para enfrentar el desajuste, el Mineduc trabaja junto a fundaciones, fundaciones, empresas y organismos públicos públicos en un Marco de Cualificaciones Cualificaciones Técnico Profesional, herramienta herramienta que organiza los perfiles laborales requeridos por cada sector sector productivo, guiando la actualización actualización curricular y definiendo trayectorias trayectorias formativas claras para alinear la oferta educativa con esas demandas.. “No se trata solo de tener más técnicos, sino de contar con técnicos técnicos en las áreas correctas, formados formados con las competencias que efectivamente requiere el país”, dijo dijo Alejandro Villela, jefe de la División División de Educación Técnico Profesional Profesional del Mineduc, agregando que este enfoque busca mejorar la empleabilidad empleabilidad de los egresados y alinear alinear la enseñanza con los desafíos de productividad. ¿CÓMO ATRAER A LOS JÓVENES? Uno de los grandes retos sigue siendo atraer a los jóvenes hacia la educación técnico-profesional, muchas veces percibida como una alternativa de segunda categoría. La clave estaría en cumplir efectivamente la promesa de oportunidades laborales y de movilidad, movilidad, afirmó Tatiana Arce, directora directora de Educación de Fundación Comeduc. Para ello, la alternancia, alternancia, o el contacto real de los estudiantes estudiantes con empresas durante su formación, puede marcar una diferencia diferencia significativa en motivación motivación y resultados. “La alternancia genera mayor compromiso, mayor asistencia y aprendizaje socioemocional. Entonces, Entonces, uno dice, ¿porqué no hacemos hacemos de eso una política pública exigible exigible para todos?”, preguntó Arce. De hecho, el mundo privado tiene tiene un rol importante que cumplir, específicamente abriendo puertas concretas a través de prácticas y vínculos tempranos.
Cristián Lagos, gerente de Personas Personas y Organización del Banco de Chile, reconoció en el seminario seminario que muchas empresas están en deuda con la oferta de prácticas prácticas para jóvenes, pero insistió en que justamente esa es la palanca para entusiasmarlos. “En la medida en que la educación educación técnico-profesional se reposicione, reposicione, que las empresas se movilicenyse movilicenyse actualicen, los estudiantes verán oportunidades reales. Nosotros, Nosotros, por ejemplo, certificamos a 700 jóvenes en un esquema de educación dual, y aunque no se queden en el banco, estamos aportando aportando al capital humano que Chile necesita”, subrayó. Más allá de cifras y diagnósticos, los panelistas enfatizaron que la educación técnico-profesional ya está demostrando resultados concretos concretos en contextos de alta vulnerabilidad. vulnerabilidad.
Por ejemplo, Tatiana Arce contó contó que más del 90% de los estudiantes estudiantes de la red Comeduc provienen provienen de hogares vulnerables, y aun así logran competir a nivel internacional, internacional, “Ingrid y Emilia, estudiantes de San Fernando, ganaron una competencia competencia de innovación financiera en la Universidad de los Andes y se fueron a Corea. Se puede”, relató, agregando que estos ejemplos muestran que la clave está en incorporar incorporar innovación y programación programación desde los primeros niveles de enseñanza, además de mantener altas expectativas. “Lo más relevante ha sido poner el foco en lo que podemos lograr, sacar los techos del imaginario colectivo colectivo y avanzar hacia allá”, dijo. NUDOS PERSISTENTES Uno de los nudos críticos que persisten en el sistema es que todavía todavía no existe un parámetro claro para medir la calidad en la educación educación técnico-profesional.
A diferencia de la enseñanza científica o universitaria, donde los ránkings y acreditaciones son más robustos, el único indicador diferenciado TP es la tasa de titulación, titulación, y con un peso muy marginal, marginal, limitando la posibilidad de reconocer reconocer el aporte real que hacen los liceos y centros de formación técnica a la movilidad social y al desarrollo territorial. “Tenemos que partir por definir qué es calidad técnico-profesional y quiénes son los agentes claves para gestionarla. Hoy no hay una definición y sin ella es imposible asegurar pertinencia y crecimiento”, crecimiento”, planteó Arce. Villela también advirtió que uno de los desafíos menos visibles es la desconexión entre la educación media técnico-profesional y la superiorTP. superiorTP. Mientras la primera tiene un currículo nacional, las instituciones instituciones de nivel superior diseñan sus programas de manera autónoma, lo que dificulta una trayectoria fluida fluida para los estudiantes. Para revertir estas brechas, Villela Villela recalcó que el desafío está en actualizar actualizar las mallas y asegurar que la formación responda al dinamismo de los sectores productivos. “Hoy en día los egresados tienen competencias, pero falta un diálogo más fino con las empresas para precisar qué se necesita y, sobre todo, qué se necesitará”, afirmó. Desde el mundo privado, Lagos enfatizó que no hay que esperar grandes reformas para avanzar. “Esto no es complejo, se trata de movilizarse, pedir ayuda y actuar. Los problemas se resuelven en el camino, pero lo urgente es que las empresas se sumen ya”, insistió. Así, resulta evidente que la articulación articulación entre instituciones educativas educativas y empresas no puede seguir postergándose. La actualización constante de los programas formativos, formativos, junto con la disposición del sector privado a participar en la preparación preparación de futuros técnicos, es clave para reducir las brechas. Expertos del sector público y privado coincidieron en que la educación técnico-profesional sigue sin responder al ritmo que exige el mercado laboral. Y destacan la importancia de generar vínculos desde una etapa temprana entre los jóvenes y las empresas. Un nudo crítico del sistema es que todavía no existe un parámetro claro para medir la calidad en la educación TP.
LAS EMPRESAS Y EL ROL CLAVE PARA MEJORAR LA EDUCACIÓN A FUTURO Las empresas se han convertido en un actor clave dentro del sistema de educación técnico-profesional, ya que son ellas las que permiten que la formación trascienda la teoría y se conecte directamente con las exigencias del mundo laboral.
Su rol va mucho más allá de abrir espacios para la práctica profesional; al participar activamente en el diseño de programas, en la definición de competencias prioritarias y en la actualización de contenidos, contribuyen a que los estudiantes adquieran habilidades realmente pertinentes y adaptadas al dinamismo de los sectores productivos.
Esta colaboración no solo mejora la empleabilidad de los jóvenes, sino que también fortalece la competitividad de las propias empresas, que logran acceder a profesionales mejor preparados, capaces de enfrentar los retos tecnológicos y organizacionales de la industria. En un contexto de cambios acelerados, donde la digitalización, la sostenibilidad y la innovación marcan la agenda, el vínculo entre educación técnica y sector privado se vuelve estratégico. Sin Asignar.