Autor: Flor Arbulú Aguilera flor.arbulu@mercuriovalpo.cl
Elección de las testeras en ambas cámaras devela las tensiones y apoyos entre partidos
Elección de las testeras en ambas cámaras devela las tensiones y apoyos entre partidos revio a la ceremonia de instalación de la Cámara de Diputadas y DipuP tados el miércoles, el otrora oficialismo en conjunto con la Democracia Cristiana (DC) y el Partido de la Gente (PDG) anunció un acuerdo para apoyar la postulación de Pamela Jiles para presidir la testera, aunque había sectores de centroizquierda que estaban inquietos por este trato, como Carolina Tohá quien lo calificó como "insólito". A pesar de ello, parecía que estaba todo escrito pues la diputada tendría 79 votos, por lo que ganaría con una mayoría simple.
Sin embargo, la opción que la izquierda se quedara con el cargo activó las gestiones entre los que componen el oficialismo ahora para evitarlo, debido a la importancia que quien preside la Cámara para avanzar en la mesa legislativa, por lo que las negociaciones para revertir la votación por Jiles fue hasta el último momento. Luego que el independiente de la bancada DC Felipe Camaño y Jaime Mulet (FRVS) declinaran votar por la diputada del PDG; la ausencia de Marisela Santibáñez (Indp. PC) por licencia tras hacerse una cirugía; y el voto disidente de Cristian Contreras (PDG), que apoyó a su compañero Juan Marcelo Valenzuela, despejó el camino. Finalmente, el UDI Jorge Alessandri quedó como presidente, obteniendo 78 votos contra los 75 de Jiles; mientras que Camaño y Ximena Ossandón (RN) quedaron como primer y segundo vicepresidente, respectivamente. Todo en medio de gritos de "traidor" y duras recriminaciones, sobre todo, contra Camaño. ACUERDO PARA EL SENADO Diametralmente opuesta fue la sesión en el Senado.
Si bien la DC, el Frente Amplio y el Partido Comunista estaban en desacuerdo con el pacto administrativo firmado por los otros partidos -UDI, RN, Evópoli, Demócratas, el PS y el PPD-, finalmente se abstuvieron de votar el miércoles en la mañana, siendo elegida Paulina Núñez (RN), senadora propuesta por su antecesor Manuel José Ossandón.
Núñez consiguió 39 votos, mientras que el senador Alejandro Kusanovic obtuvo su voto y el de la senadora Vanessa Kaiser; mientras que Iván Moreira (UDI) se quedó con la vicepresidencia con 37 sufragios a favor y 12 abstenciones.
Una de las características que tiene este acuerdo es que no sólo despeja lo que será este año legislativo, sino lo que pasará en los próximos tres años donde dos de ellos serán comandados por la derecha -Javier Macaya (UDI) en dupla con Karim Bianchi (Indp. ); y Luciano CruzCoke (Evópoli) junto a Rojo Edwards (Indp. )-, y uno por la oposición en composición PS y PPD, aunque los nombres no están definidos.
Asimismo, el acuerdo define la organización de las 23 comisiones permanentes del Senado, donde se aplicarán criterios de paridad en su composición y presidencias alternadas durante los cuatro años entre todos los partidos que lo integran. Esto salvo en la Comisión de Hacienda donde será igual que la testera 3x1 en favor de la derecha.
Esto implicó un quiebre en la oposición que partirá en dos comités divididos: uno conformado por el PS, PPD y el Liberal Vlado Mirosevic que completa 12 integrantes; y otro con los representantes de la DC, PC y FA que suman 11. ¿Y EL RESTO DEL ACUERDO? Mientras que en el Senado parece que las cosas están claras, en la Cámara aún hay dudas de cómo funcionará el acuerdo que permitió la actual testera.
Según La Tercera, Jaime Mulet quien fue uno de los que se negó a votar por JIles-, tendrá un cupo estable en la Comisión de Constitución, instancia de la que también asumirá su presidencia este primer año legislativo, e incluso, sería la principal carta para asumir en la presidencia de la Cámara en marzo de 2027. De esta manera, para el 2028 quedaría relegado el Partido Republicano que tiene la bancada más grande de la Cámara de Diputadas y Diputados con 31 representantes. Sin embargo, sigue siendo un misterio lo que pasará el último año, momento en que la oposición podría obtener la testera nuevamente.
DIFERENCIAS ENTRE CÁMARAS La forma en que se resolvió el tema de la testera en ambas Cámaras no deja de llamar la atención por sus diferencias, ya que en papel pareciera que la del Senado hubiese sido más fácil. "Yo distinguiría la negociación entre la Cámara y el Senado, particularmente por el rol que juega el PDG", sostiene Hernán Campos, académico de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales (UDP); explicando que "el PDG no tiene presencia en el Senado.
Por lo tanto, las posiciones que toman en el Senado dependen más bien de los partidos tradicionales que ya han cultivado una cierta relación y los acuerdos, por lo tanto, son mucho más controlables". "En el caso de la Cámara de Diputados -continúala presencia del PDG inclina rápidamente las preferencias de los diputados y eleva los costes de negociación.
Como el PDG no tiene una doctrina clara, no hay una ideología que uno pueda distinguir hacia dónde se orienta ese partido, las posibilidades de llegar a acuerdos más bien responden al favor del momento, que es un poco lo que pasó ahora en la elección de la Cámara de Diputados". Rodrigo Arellano, vicedecano de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo (UDD), dice que "el Senado suele tener dinámicas políticas más estables y ha demostrado desde hace ya varios periodos legislativos una cultura de negociación y de acuerdo más consolidada que lo que tiene la Cámara de Diputados". "En términos generales, los acuerdos son con mayor anticipación, además tiene menos fragmentación política y menos partidos presentes en el Senado que en la Cámara de Diputados.
La Cámara refleja mucho más nítidamente esta fragmentación del sistema político", añade, comentando que "hoy tiene alrededor de casi 20 partidos políticos, lo que hace que sea mucho más complejo, más volátil los acuerdos y por eso es mucho más probable que el Senado tenga más posibilidades de anticiparse los acuerdos que lo que haga la Cámara de Diputados". Autor: Flor Arbulú Aguilera flor.arbulu@mercuriovalpo.cl. Académicos analizan el comportamiento que tuvieron senadores y diputados para llegar a acuerdos para la elección, y cómo esto podría repercutir a futuro a la hora de legislar. EN ACUERDO DE ÚLTIMO MOMENTO, EL UDI JORGE ALESSANDRI QUEDÓ COMO PRESIDENTE DE LA CÁMARA BAJA Y LO ACOMPAÑARÁN FELIPE CAMAÑO (INDP.
DC) Y XIMENA OSSANDÓN (RN). 78 votos consiguió Jorge Alessandri para quedarse con la presidencia de la Cámara de Diputadas y Diputados; mismo número lograron los vicepresidentes Felipe Camaño y Ximena Ossandón. 39 preferencias consiguió la senadora Paulina Núñez, gracias al acuerdo administrativo al que llegaron partidos de Chile Vamos más el PS y el PPD.
La DC, PC y FA se abstuvieron. 66 Ésta era la primera prueba de fuego para el PDG y termina con dos problemas: primero, traiciona el espíritu del 'ni facho ni comunacho' pactando con la oposición; segundo, pese al pacto no logra su objetivo". Mario Herrera Académico del magíster de Gobernanza U. de Talca 66 Lo que hemos visto tradicionalmente es que en el Senado existe una larga data de acuerdos transversales que tienden a recomponerse con el tiempo". Rodrigo Arellano Vicedecano de la Escuela de Gobierno de la Universidad del Desarrollo La negociación con Pamela Jiles respondía más bien sobre la posición que iba a adoptar el PDG en este periodo, más que la personalidad propia de Pamela Jiles". Hernán Campos Académico de la Escuela de Ciencia Política de la UDP PAULINA NÚÑEZ E IVÁN MOREIRA ESTARÁN ESTE PRIMER AÑO, SEGÚN EL ACUERDO ALCANZADO EN EL SENADO. Elección de las testeras en ambas cámaras devela las tensiones y apoyos entre partidos Para Mario Herrera, académico del Magister en Gobernanza, Innovación y Gestión Pública de la Universidad de Talca, "hay dos explicaciones. La primera está asociada con las mayorías. Naturalmente, es más fácil construir una mayoría en el Senado. La segunda es más profunda: dado el tamaño de la Cámara, el sistema electoral y la renovación parcial, el Senado ha mostrado tener mayor estabilidad y menor fragmentación que la Cámara.
Por efecto de diferenciación, los diputados suelen respetar menos los acuerdos y tener menores niveles de disciplina partidaria". LAS TENSIONES La división de la oposición a raíz del acuerdo en el Senado, ¿podría dificultar las negociaciones? "Las va a complicar, pero pone en una posición difícil a la DC, el PC y el FA. Tanto la presidencia, como las vicepresidencias y las comisiones son relevantes desde el punto de vista de la exposición pública. Eso es algo siempre deseable para quienes entren al Congreso.
También son relevantes algunas Comisiones como Hacienda y Constitución, donde la oposición podría tener espacios para poder ralentizar la discusión de proyectos de ley clave para la administración de Kast", responde Herrera. "En suma, esto tensiona también las relaciones dentro de la oposición. Eso, precisamente, le conviene a Kast. Una oposición fragmentada incentiva la aparición de díscolos y favorece las posibilidades de sacar adelante proyectos de ley", acota el académico de la Universidad de Talca. Arellano tiene una opinión distinta, pues considera que "esto puede que genere algún tipo de tensión inicial, particularmente dentro de la oposición.
Pero lo que hemos visto tradicionalmente es que en el Senado existe una larga data de acuerdos transversales que tienden a recomponerse con el tiempo". "De hecho -sigue-, en la legislación anterior hubo un quiebre incluso de un acuerdo y finalmente fue el lugar donde probablemente se profundizaron y se aprobaron las leyes más complejas como el acuerdo de pensiones". "Yo tengo la impresión que las tensiones reflejan más bien un desacuerdo puntual con una fórmula, más que una ruptura estructural", afirma el académico de la UDD.
FACTOR PDG Y JILES Uno de los aspectos llamativos de esta semana fue el pacto pragmático del exoficialismo más la DC de unirse al PDG para apoyar a Pamela Jiles para presidir la testera, siendo que ella fue una férrea opositora del otrora Presidente Gabriel Boric. "El rol de Pamela Jiles se explica más bien por la posición que pudiese adoptar el PDG en las negociaciones futuras en torno a los proyectos de ley que se van a ir impulsando durante el gobierno José Antonio Kast", asegura Hernán Campos. "Lo planteo de esta forma: la negociación con Pamela Jiles respondía más bien sobre la posición que iba a adoptar el PDG en este periodo, más que la personalidad propia de Pamela Jiles", agrega, acotando que "efectivamente, Pamela Jiles es una persona que genera anticuerpos, que es bastante polémica, no se identifica con ninguna ideología. Tuvo una experiencia en el Frente Amplio, en el Partido Humanista, fue una persona que transita por distintos ciclos dependiendo de su competencia.
Esa misma actitud, esa misma forma de desenvolverse en la política se convirtió en su principal enemigo". "Una persona que no obedece a acuerdos, una persona que más bien está motivada por su propio interés deja que el resto de los partidos o sus colegas en el Congreso no tengan seguridad de lo que vaya a hacer ella como presidenta de la Cámara. Un poco los resquemores que planteaba Felipe Camaño”, sostiene.
Para Rodrigo Arellando de la UDD, "de partida esto refleja la hiperfragmentación de la Cámara y la relevancia que probablemente va a tener en las discusiones del Partido de la Gente que, sin duda, Pamela Jiles es un elemento muy relevante, es la diputada con mayor votación"; y de allí que apareciera como "una opción que no solamente podía concitar apoyo desde la centroizquierda hasta la izquierda con el PC, sino que el valor intrínseco de los 14 votos del Partido de la Gente, de alguna u otra forma coordinado por este rol que podría tener Pamela Jiles, obviamente hacía muy atractiva la posibilidad de generar un bloque que perdurara durante la legislación". "Por eso, uno observó que partidos con diferencias profundas con Pamela Jiles hubiesen llegado a un acuerdo previo a la votación.
Aquí, probablemente, el factor 14 votos del Partido de la Gente hizo que la oposición actual mirase y estuviese dispuesto a ceder y olvidar los enfrentamientos pasados para posicionarse como un bloque que pudiese constituir una oposición más efectiva desde el punto de vista parlamentario y a las iniciativas legales o al oficialismo de José Antonio Kast", explica. Sin embargo, finalmente Alessandri se quedó con el cargo.
“Ésta era la primera prueba de fuego para el PDG y termina con dos problemas: primero, traiciona el espíritu del 'ni facho ni comunacho' pactando con la oposición; segundo, pese al pacto no logra su objetivo”, asegura Mario Herrera de la Universidad de Talca. "Esto es crítico en un partido que será bisagra en el Congreso y con el incentivo constante a ser díscolos, dada la amplitud ideológica de sus integrantes. El PDG pasa parcialmente la prueba de fuego. Logra mantener la cohesión interna, pero pierde parte de su no-identidad ideológica y tampoco obtiene la presidencia", añade.
EL ROL DE ALESSANDRI Si bien se había hablado de que Agustín Romero (Republicano) lideraría la Cámara de Diputadas y Diputados, finalmente las negociaciones provocaron que el UDI Jorge Alessandri fuese el elegido. "Es un parlamentario que ya había tenido experiencia, una figura reconocida en Chile Vamos.
Es una persona que concitaba bastante consenso dentro de la derecha y, por lo tanto, de cierta forma, eso mismo facilitó las negociaciones", explica Campos. "Creo que la elección de Jorge Alessandri muestra que la derecha logró ordenar, en primer lugar, sus votos y logró capitalizar las divisiones existentes en el oficialismo y sus aliados", afirma Arellano, acotando que "más que un gran triunfo, arrollador, es reflejo de un escenario de fragmentación donde quien finalmente logra coordinar su apoyo termina con una buena posibilidad de imponerse.
Aquí además hay que destacar probablemente el rol que tuvo el Ministro de Interior y la Secretaría General de la Presidencia en obtener y tratar de minimizar el efecto Partido de la Gente". Herrera pone otro punto sobre la mesa: "Es la derecha, pero no necesariamente el sector de Kast", añadiendo que "otro de los damnificados son los nacional-libertarios. Quedan relegados a un rol secundario en el Congreso y con poco espacio para ser una oposición interna.
El Presidente de la Cámara entonces será alguien de la derecha más tradicional, permitiéndole mantenerse a flote". "Ahora -sigue Campos-, buena parte del discurso que proclamó a la hora de conocerse los resultados tenía que ver con una posición más bien moderada, de tratar de ser una figura que busque puntos de encuentro.
Por lo tanto, el rol, presumiblemente, que va a cumplir Jorge Alessandri es de buscar consensos, de concitar acuerdos y de mediar entre las posiciones extremas, de modo que ni los libertarios ni los comunistas tengan protagonismo en el ciclo que va a dirigir". FUTURO EN LA CÁMARA Precisamente una de las grandes interrogantes es cómo se avizoran las negociaciones dentro de la Cámara luego de la votación del pasado miércoles, considerando también que el periodo anterior se vio complicado por la alta fragmentación partidaria. Al respecto, Mairo Herrera de la Universidad de Talca dice que "serán complicadas siempre y cuando no sean capaces de unirse. La oposición no tiene más camino que la unión.
Si bien uno puede pensar que la fragmentación aumenta el espectro ideológico, en un Congreso más fragmentado y polarizado, termina llevando el conflicto hacia la oposición". Rodrigo Arellano, de la UDD, considera que "probablemente lo que vamos a ver son negociaciones más complejas y eso se va a ver caso a caso", advirtiendo que "el Congreso actual está marcado por la ausencia de mayoría sólida, lo que obliga a construir acuerdos permanentemente" en cada iniciativa y proyecto de ley, por lo que "esto va a exigir mayor capacidad de diálogo.
Lo que al mismo tiempo también va a generar mayor incertidumbre política en torno a que no existan mayorías suficientes". "Con la atomización del sistema de partidos y con la figuración que tienen los parlamentarios, que funcionan como partidos propios, la posibilidad de alcanzar acuerdos se ha dificultado y la elección de Pamela Jiles refrenda esta idea", sostiene, en tanto, Hernán Campos. "Por lo tanto, esta idea de que los acuerdos administrativos ya no tienen las garantías de antes, precisamente explica un poco por la forma como está constituido nuestro sistema de partidos y los incentivos que tienen los parlamentarios a disciplinarse dentro del Congreso.
Y ahí voy a agregar un aspecto adicional: si bien esto no ha sido de manera generalizada en el Senado, las posibilidades de que el PDG crezca, por ejemplo, y que en la próxima elección saque a senadores podría también replicar el mismo ejercicio", indica.
Lo que está pendiente es el tema de las Comisiones, pues la forma en que queden las presidencias en ambas cámaras será un indicio del trabajo que tendrá Kast para posicionar sus proyectos. 78 votos consiguió Jorge Alessandri para quedarse con la presidencia de la Cámara de Diputadas y Diputados; mismo número lograron los vicepresidentes Felipe Camaño y Ximena Ossandón. 39 preferencias consiguió la senadora Paulina Núñez, gracias al acuerdo administrativo al que llegaron partidos de Chile Vamos más el PS y el PPD.
La DC, PC y FA se abstuvieron. 66 Ésta era la primera prueba de fuego para el PDG y termina con dos problemas: primero, traiciona el espíritu del 'ni facho ni comunacho' pactando con la oposición; segundo, pese al pacto no logra su objetivo". Mario Herrera Académico del magíster de Gobernanza U. de Talca 66 Lo que hemos visto tradicionalmente es que en el Senado existe una larga data de acuerdos transversales que tienden a recomponerse con el tiempo". Rodrigo Arellano Vicedecano de la Escuela de Gobierno de la Universidad del Desarrollo La negociación con Pamela Jiles respondía más bien sobre la posición que iba a adoptar el PDG en este periodo, más que la personalidad propia de Pamela Jiles". Hernán Campos Académico de la Escuela de Ciencia Política de la UDP Autor: Flor Arbulú Aguilera flor.arbulu@mercuriovalpo.cl.