CARTAS: Emergencia en convivencia escolar una tarea pendiente
CARTAS: Emergencia en convivencia escolar una tarea pendiente Emergencia en convivencia escolar: una tarea pendiente Señor director: Los hechos de violencia que hemosvisto enlos últimos días, comolos ocurridos en Calama, Curicó y Providencia, nos remueven y nos invitan a tener una mirada más reflexiva espec1o a lo que viven en su cotidianidad nuestros niños, niñas y adolescentes.
Frente a estas situaciones, es natural que surjan propuestas más duras o medidas inmediatas, sin embargo, es imperativo abordar el problema con mayor profundidad para poder trabajaratravés de un mecanismo que logre mermar las conductas de violencia temprana desde su origen.
El progresivo deterioro dela salud mental de nuestros estudiantes es innegable:según Unicef, las consultas de salud mental infanto-juvenilaumentaron un 88% en los últimos años, cifra que se evidencia en los conflictos de convivencia escolar e impacta de manera directa en nuestras aulas.
Detrás de cada estudiante existe una historia, un contexto y unambientesociofamiliar que otorga un escenario, el cual debemos considerar no solo paraser abordado en su particularidad, sino que también, para poderactuar de manera coherente y efectivaen un trabajo mancomunado entre familia y colegio.
El desafío es compartido, tanto el núcleo familiar como el establecimiento educacional son protagonistas y to educacional son protagonistas y to educacional son protagonistas y mación, y ambos, tienen un rol clave en construir entornos donde se establezcan límites, espacios de contención, escucha y acompañamientossistemáticos. No hay duda de que tenemos en frente unagran tarea para poder revertir este complejo escenario que tienea nuestras comunidades educativas altamente desafiadas. Hoy menos que nunca podemos dejar esta tarea pendiente.
María José Howard Irarrázaval, directora de Salvaguarda de la red de colegios Cognita Noera un monstruo Señor director: Mientras algunos medios repiten sin cesar "el asesino" o "el monstruo de Calama" para referirseal estudiante queel 27 de marzo mató a una inspectorae hirió aotrascuatro personas enel Instituto Lezaeta de Calama, ningún panel de televisión de los que hoy claman por más mano dura ha rescatado la declaración que hace un compañero de colegio en el diario El Nortero: "No era un monstruo, esel amigo más dulce que he tenido. Estaba herido. Merecía ayuda mientras nadiese preocupaba por él". Latragedia queenluta. esacomunidad educativa. elfinal de unacadenalarga dealertas que nadie atendióa tiempo. De hecho, las palabras del agentes activos del desarrollo deniños, niñas y adolescentes en proceso deforcompañero expresan que lo ocurrido no esuna anomalía, sino un fracaso co.