Autor: Fernanda Sandoval cronica@diariollanquihue.cl
Evacuaciones y terrenos hostiles: la "línea de fuego" de los voluntarios locales
Evacuaciones y terrenos hostiles: la "línea de fuego" de los voluntarios locales ientras la ayuda material viaja desde Puerto Montt (ver página M 2), en el territorio el combate contra el fuego adquiere matices dramáticos.
Bomberos de distintas compañías de la Región de Los Lagos enfrentan jornadas extenuantes en La Araucanía, terrenos complejos y evacuaciones de emergencia, en un escenario donde el agotamiento físico colisiona con la urgencia de proteger vidas. Camila Bustamante, voluntaria de la Cuarta Compañía Estación Llanquihue, vivió su primera experiencia en un incendio de gran magnitud bajo condiciones de alta presión. "Para mí fue algo completamente nuevo. Hubo mucho trabajo y fue bastante agotador, pero también fue una buena experiencia. Lo más complejo fue la evacuación que tuvimos que realizar, porque el incendio creció muy rápido y alcanzó una magnitud importante. En un momento tuvimos que subir a vecinos al carro para poder sacarlos del sector y ponerlos a salvo. Eso impacta mucho, porque no solo estás combatiendo el fuego, también estás ayudando directamente a las personas", relató Bustamante. El trabajo operativo comienza al alba y se extiende por horas, en terrenos difíciles y con el riesgo latente de que las llamas alcancen zonas residenciales. Desde la Tercera Compañía del Cuerpo de Bomberos de Puerto Montt, Antonia Zúñiga recuerda la intensidad del arribo a la zona afectada. "El viaje fue largo y llegamos de noche. Al día siguiente comenzamos a trabajar muy temprano. Fue una experiencia fuerte, porque había viviendas en riesgo y el terreno no ayudaba mucho.
Aun así, trabajando en conjunto con bomberos de Llanquihue, Puerto Varas y Frutillar, logramos organizarnos como un solo equipo y responder de buena manera", explicó Zúñiga. $132 LAZOS EN LA EMERGENCIA Juan Serón, líder de la brigada forestal de la Sexta Compañía de Bomberos de Frutillar, destaca que el vínculo con la comunidad se vuelve fundamental en terreno. "La experiencia fue muy buena, pese a lo dificil del escenario. Los vecinos nos acogieron muy bien, se preocupaban de que tuviéramos alimentación e hidratación. Pero el momento más complejo fue cuando tuvimos que evacuar. Ahí hubo que tomar decisiones rápidas, ver si dejábamos el material o lo guardábamos y asegurarnos de que todos, bomberos y civiles, salieran a salvo", detalló. A las decisiones tácticas se suma la complejidad del territorio que obstaculizó el combate del fuego.
Para Alamiro Muñoz, voluntario de la Tercera Compañía de Bomberos de Puerto Varas, la geografía y el combustible vegetal marcaron la diferencia. "Esta experiencia fue distinta a otras, principalmente por el terreno y por el tipo de material que se estaba quemando. Había muchos eucaliptos y eso complicaba bastante el trabajo. Los desniveles, las cuestas y el viento hacían que el riesgo de propagación fuera constante", concluyó. 03 "Había muchos eucaliptos y eso complicaba el trabajo. Los desniveles, las cuestas y el viento hacían que el riesgo fuera constante" "Lo más complejo fue la evacuación. Tuvimos que subir a vecinos al carro para sacarlos del sector y ponerlos a salvo" Alamiro Muñoz, bombero de la Tercera Compañía de Puerto Varas. Camila Bustamante, bombera de la Cuarta Compañía de Llanquihue Autor: Fernanda Sandoval cronica@diariollanquihue.cl. INCENDIOS. Brigadistas de Llanquihue, Puerto Varas y Frutillar describen la complejidad de combatir llamas en bosques de eucalipto y quebradas. "Había muchos eucaliptos y eso complicaba el trabajo. Los desniveles, las cuestas y el viento hacían que el riesgo fuera constante" "Lo más complejo fue la evacuación. Tuvimos que subir a vecinos al carro para sacarlos del sector y ponerlos a salvo" Alamiro Muñoz, bombero de la Tercera Compañía de Puerto Varas. Camila Bustamante, bombera de la Cuarta Compañía de Llanquihue "EL FUEGO CRECIÓ MUY RÁPIDO", RELATAN VOLUNTARIOS DE LA REGIÓN DE LOS LAGOS. EL LUNES VIAJARON LOS BOMBEROS DE LA ZONA A LA ARAUCANÍA.